Abismo y Eternidad
PRÓLOGO
Antes que todo existiera tal como lo conocemos,
desde el inicio no existía nada, la cálida y cegadora luz, la fría y elegante oscuridad,
la codiciada e infinita eternidad, ni los omnipotentes y majestuosos Dioses, existieron
en ese entonces, hasta que llegó un momento donde todo cobro sentido.
Solo
esos trece seres de luz que nacieron de la nada los cuales vagaban sin rumbo en
un lugar desolado, estos seres nacieron con una particularidad especial, lo
sabían todo pero irónicamente no sabían nada de su origen o ellos mismos.
Poco a
poco comenzaron la titánica tarea de crear la existencia en nuestro universo
tal cual se conoce, moviéndose de un lado a otro, desde sus brillantes manos
hacían nacer estrellas, cuerpos celestes, y fueron llenando su entorno con
estos, poco a poco el desolado lugar fue cobrando forma, una hermosa y luminosa
forma, a la cual llamaron galaxias, desde ese punto la mitad de ellos fue
creando las características dentro de toda la galaxia y los demás comenzaron a
poblar el vacío de la misma forma.
Fueron vaciando todos sus conocimientos en su
creación, llego el momento donde ese vació lugar ahora era el colosal hogar de
una infinidad de estrellas, también crearon la vida, tomaron en cuenta las
condiciones para que sus creaciones pudieran vivir de forma pacífica y segura,
crearon tantas formas de vida como estrellas hay en el cielo, pero su mayor
creación viviente fue el ser humano, hasta ellos quedaron maravillados ante tan
especial forma de vida que concibieron.
Crearon todos los conceptos abstractos y
lógicos por lo que sus seres se rigieron, uno de ellos le tomo un cariño muy
especial a los humanos tanto que interfirió en sus vida innumerables veces pero
esto no les agrado a los demás seres, tenían por ley no tener contacto directos
con sus amadas creaciones, algunos lo ignoraron y seguían su labor de crear y
crear más, otros tenían sus diferencias sin mayores problemas.
Quien sabe cuántos millones de años pasaron
tras todo esto, esos seres de luz que solo sabían crear, fueron desarrollando
personalidades muy diversas entre ellos, y con ello comenzaron las disputas, el
que amaba a los humanos no podía soporta la idea que todo sea un ciclo de
renovación donde sus humanos tuvieron que ser destruidos para dar paso a una
nueva generación de estos, los amaba tanto que llego al punto de volverse en
contra de sus pares.
Llego el
punto donde ellos habían volcado todos sus conocimientos en su creación al cual
llamaron universo, con solo crear una vez algo ellos ya tenían el poder de
recrearlo a placer, a pesar de tener sus diferentes puntos de vista esto no
duro mucho y uno de ellos se revelo contra todos, pidiendo que lo dejaran solo
con los humanos pero ninguno accedió a su egoísta petición, este fue el
comienzo de una lucha a niveles inimaginables.
Era tal
el poder de estos seres que en un parpadeo destruyeron todo lo que habían
construido, se dieron cuenta de esto y enloquecieron de ira los unos a los
otros, y en un gran ataque de locura todos liberaron tal cantidad de energía
que se creó una inmensa y brillante luz
se formó, la cual libero de golpe todo lo que habían destruido, lo
llamaron la primera luz, la que los humanos conocen como el big bang.
Después
de este acontecimiento todos ellos se calmaron y quedaron maravillados ante tan
magnifico evento, el ser que tenía como predilectos a los humanos se fue del
lado de sus compañeros, vago por el vació hasta que un día se dio cuenta que
había pasado a un lugar incandescente cubierto del más puro blanco, miro hacia
atrás y pudo apreciar que detrás de él se encontraba una esfera negra la cual
parecía expandirse pero conservaba su tamaño, no había nada más que esa oscura
esfera.
Una
extraña voz le susurró al oído “hazlo” creo otra esfera oscura, entro en ella y
recreo la primera luz, había conseguido crear su propio universo donde ninguno
de sus compañeros podría molestarlo, en el momento que el entro debajo de la
esfera comenzó a ramificarse una infinidad de otras esferas, y así nunca más se
supo de este ser hasta que llego ese momento.
Los doce
restantes ahora que uno de ellos no estaba más, no le dieron importancia y
seguían creando más y más hasta que ellos oyeron la misma voz que decía “sal de
este lugar” y como si estuvieran controlados por algo casi todos partieron sin
rumbo hasta los confines del universo donde de igual manera se encontraron
tuvieron el mismo destino que el primero en salir, cada uno creo su propio
universo donde entraron para no volver a salir, uno de ellos se quedó y se
hacía llamar así mismo Zen.
Zen fue
el único que se cuestionó el por qué obedecer aquella voz, paso el tiempo y
ninguno volvió, la curiosidad le hizo esta vez obedecer lo que aquella voz
dijo, partió sin rumbo hasta el confín del universo, para encontrarse con la
sorpresa que había algo más allá de la existencia que había creado junto a los demás,
vio en esa infinidad blanca como la esfera oscura de donde salió estaba rodeada
por doce esferas similares y que en cada
una de estas, habían una infinidad de otras esferas más pequeñas debajo de
estas ramificándose sin fin.
El
entendió que estaba pasando entro a una de estas al azar, y encontró a uno de
sus compañeros el cual los llamaba hermanos gobernando ese universo, intento
entablar una conversación pero la una respuesta que recibió fue “déjame solo”
esto lo puso triste así que decidió hablar con los once restantes pero todos le
dieron la misma respuesta déjame solo.
Ya
resignado Zen volvió al primer universo o universo original como él le llamaba
después de ver la realidad, siguió haciendo su trabajo el cual era cuidar el
balance de las cosas en el universo, hasta que llego ese momento.
El más
aterrador y tenebroso rugido se oyó por toda la existencia, los trece sabia en
origen de este, después de eones todos ellos se volvían a encontrar, ahora cada
uno con un aspecto muy diferente al ser de luz que una vez fueron, la mayoría
tenia rasgos humanos o antropomorfos, se miraron entre si y ninguno dijo una
sola palabra solo vieron a un punto en específico, era como si por instinto
supieran de donde se originó esto.
En la
infinidad blanca comenzó en un punto a verse una grieta la cual se volvió
enorme en un parpadeo que de apoco empezó a trisarse hasta que reventó en mil pedazos y de esta surgió una bestia de color
negro pero no cualquier negro, sino era si se tratara de rayones de crayón, esta
bestia tenía unas alas tan grandes como la longitud de la más grande galaxia
parecidas a una rama de árbol con millones de extensiones, su cuerpo enorme era
como si estuviera derritiéndose de manera constante y desagradable, desprendía
un hedor a putrefacción nauseabundo que asqueo hasta a estos seres, su cabeza
era semejante a la de un dragón, tenía medio cuerpo fuera con lo que intentaba
salir con los dos brazos que tenía cada uno con tres afiladas garras y de ellos
frotaban siluetas humanas las cuales se asemejaban a las almas en pena.
Nunca en
sus creaciones habían visto semejante abominación, esto estaba más allá de sus
expectativas, fue la primera vez que todos ellos experimentaron el terror, estaban
ante la mayor calamidad que ha tenido la existencia desde que se creó, todos
daban por hecho si esa bestia lograba entrar por completo todo se acabaría para
ellos y sus creaciones.
Uno de
ellos lo ataco con una lanza de luz que fue disparada de su mano a la velocidad
de la luz, esta impacto de lleno en la frente de la criatura, dio un chillido
de dolor vomito una mezcla entre sangre rojiza algo morada y sangre coagulada
del mismo color, cayeron al infinito millares de litros, la criatura los miro y
formo una sonrisa macabra que les heló todo su ser.
Y esta
hablo ante ellos dijo lo siguiente en un lenguaje inteligible excepto para
ellos trece “!soy el abismo, el que envuelve la existencia en tinieblas, he
venido a traer el fin!” su voz fue similar a un conjunto de explosiones
retumbando en el oído que les hizo sangrar los oídos a los seres más poderosos
de la existencia, esta fue la primera vez que ellos los Dioses de dioses, los
seres primigenios de la creación, sintieron la muerte susurrando con ira.
La
mayoría conoció la desesperación en carne propia, otros tenían miradas de
resignación, pero Zen se mantuvo firme y les hizo entrar en razón exclamo “!si
se rinden perderán todo lo que aman ¿no dejaron el universo original para amar
a sus propias creaciones? ¿Tan poco valen sus creaciones para ustedes que ya
están abrazando a la muerte? Todo lo que ustedes dejaron atrás lo amo y lo seguiré
haciendo esta abominación no me hará retroceder, levántense hermanos míos!
Después de esas palabras todos se llenaron de determinación para proteger lo
que más amaban.
Se
alzaron contra el abismo con todo su poder, algunos unas túnicas blancas con
bordes dorados los vistieron a otros unas imponentes armaduras de las mismas
características, también cada una tenían un par de hermosas alas doradas dependiendo
del universo del cual gobernaban, Zen tenía un solo par de esas ya que él gobierna
el primer universo y así sus demás hermanos, todos comenzaron a atacar al
abismo sin darle un momento de respiro, con ataques de luz con una potencia tal
que podría destruir un universo.
Mientras
el abismo recibió millares de ataques, abrió de manera grotesca su afilada boca
llegando al punto de la dislocación y de esta salieron bolas de carne podrida
que tenían en todo su alrededor caras humanas desfiguradas que lloraban sangre
negra, se podría escuchar el desagradable llanto que estas emitían, y el abismo
comenzó a atacarlos lanzando a la par el número de ataques hacia ellos.
Pero cuando la primera
de esta bolas impacto con un ataque de luz ocurrió algo inesperado, cambio su
forma a la de un millar de afilados dientes que engulleron al ataque de luz y
se volvió un espirar negro el cual hizo desaparecer todo a su alrededor, Zen se
percató que el abismo los miro con unos ojos maliciosos tan curvados que
estaban a punto de salirse de sus cuencas, y dirigió varios de sus ataques a
los universos que estaban detrás de ellos, siguieron deteniendo todos los
ataques pero uno se les escapo y fue directo al universo original pero Zen
logro detenerlo con una de sus alas el ataque, este le arranco una de sus alas
y una parte de su torso.
Grito Zen de dolor, era la primera vez que
experimentaba dolor por sí mismo, a pesar de tener todos los conocimientos
posibles, las emociones humanas para la mayoría era la primera vez que las
experimentaban, todo el contorno de la herida de Zen comenzó a podrirse, los
demás al ver esto se lanzaron contra el abismo acortando su distancia con él en
un incesante intercambio de ataques de luz y vació.
Un solo error y todo lo que fue creado iba a
desaparecer para siempre, el abismo se reía de forma burlesca mientras siguió
atacando y poco a poco se estaba arrastrando para salir de la grieta, por más
que el abismo era atacado no daba indicios de debilidad, Zen con su cuerpo que
estaba siendo consumido fue a un ataque suicida, el conecto con las mentes de
todos sus hermanos y les mostro el plan que tenía preparado.
Esquivando de forma
precisa mientras iba interceptando todas las sangrientas bolas de carne a la
vez, Zen se posó sobre la cabeza del abismo y acumulo una enorme cantidad de
energía en su brazo izquierda que aún estaba intacto y lanzo su ataque final,
destruyendo gran parte del gigantesco cráneo del abismo, pero de su destruido
cráneo se formaron lanzas de carne oscura y atravesaron todo el cuerpo de Zen anclándose
a la carne de este.
―!Insensato
ser, te volveré parte del abismo!
―Tal
como lo planee ¡hermanos ahora!
El
cuerpo de Zen comenzó a volverse unas cadenas doradas, que comenzaron a
suprimir al abismo este no podía zafarse de ellas, dio unos gritos ensordecedores
de llanto y agonía, dijo antes de ser envuelto por completo “este no es el
final, antes de volver a las tinieblas les dejare un regalo maldito y una
advertencia ¡ha, ha, ha, ha, ha, ha!” de la boca del abismo salió una lengua de
la cual parecía fluir un rio de huesos, desde la punta de esta emergió un ser
antropomórfico oscuro con una corona invertida y extendió la palma de sus manos
y de esta salieron doce orbes negros que cada uno de estos entro a un universo de
forma instantánea excepto al universo de Zen.
Continúo
atacando el abismo pero conforme era envuelto en cadenas sus ataques iban
disminuyendo hasta detenerse y en su último aliento el abismo dijo unas
palabras que recordaron todos ellos por siempre “la estrella oscura primogénita,
será quien despedazara la existencia” y volvió a la grieta de donde vino y esta
se cerró, Zen había ocupado su cuerpo para detener a esta terrible amenaza con
el resto de fuerzas que le quedaron a Zen, lo único que quedo de este había
sido una pequeña y tenue luz la cual sus hermanos tomaron con cuidado y le
dieron parte de sus poderes a él, después lo llevaron a algún lugar de su
universo donde fue puesto a dormir.
Tras
todo este problema los doce restantes crearon un gran sello en el lugar donde
estaba la grieta y de este se formaron doce sellos diferentes para retener al
abismo, ocupando casi todo su poder en estos y así fue encerrado por toda la
eternidad, cada uno volvió a su universo pero una sorpresa les aguardaba,
mientras Zen siguió en un profundo sueño por miles de años, hasta aquel día en
que la historia de nuestro héroe dará comenzó.
Prologo Fin.
Gracias
por leer.


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