martes, 1 de noviembre de 2016

Abismo y eternidad - Prólogo

Publicado por a.d a las 20:48



Abismo y Eternidad

PRÓLOGO


Antes que todo existiera tal como lo conocemos, desde el inicio no existía nada, la cálida y cegadora luz, la fría y elegante oscuridad, la codiciada e infinita eternidad, ni los omnipotentes y majestuosos Dioses, existieron en ese entonces, hasta que llegó un momento donde todo cobro sentido.

 Solo esos trece seres de luz que nacieron de la nada los cuales vagaban sin rumbo en un lugar desolado, estos seres nacieron con una particularidad especial, lo sabían todo pero irónicamente no sabían nada de su origen o ellos mismos.

 Poco a poco comenzaron la titánica tarea de crear la existencia en nuestro universo tal cual se conoce, moviéndose de un lado a otro, desde sus brillantes manos hacían nacer estrellas, cuerpos celestes, y fueron llenando su entorno con estos, poco a poco el desolado lugar fue cobrando forma, una hermosa y luminosa forma, a la cual llamaron galaxias, desde ese punto la mitad de ellos fue creando las características dentro de toda la galaxia y los demás comenzaron a poblar el vacío de la misma forma.

Fueron vaciando todos sus conocimientos en su creación, llego el momento donde ese vació lugar ahora era el colosal hogar de una infinidad de estrellas, también crearon la vida, tomaron en cuenta las condiciones para que sus creaciones pudieran vivir de forma pacífica y segura, crearon tantas formas de vida como estrellas hay en el cielo, pero su mayor creación viviente fue el ser humano, hasta ellos quedaron maravillados ante tan especial forma de vida que concibieron.

Crearon todos los conceptos abstractos y lógicos por lo que sus seres se rigieron, uno de ellos le tomo un cariño muy especial a los humanos tanto que interfirió en sus vida innumerables veces pero esto no les agrado a los demás seres, tenían por ley no tener contacto directos con sus amadas creaciones, algunos lo ignoraron y seguían su labor de crear y crear más, otros tenían sus diferencias sin mayores problemas.

Quien sabe cuántos millones de años pasaron tras todo esto, esos seres de luz que solo sabían crear, fueron desarrollando personalidades muy diversas entre ellos, y con ello comenzaron las disputas, el que amaba a los humanos no podía soporta la idea que todo sea un ciclo de renovación donde sus humanos tuvieron que ser destruidos para dar paso a una nueva generación de estos, los amaba tanto que llego al punto de volverse en contra de sus pares.

 Llego el punto donde ellos habían volcado todos sus conocimientos en su creación al cual llamaron universo, con solo crear una vez algo ellos ya tenían el poder de recrearlo a placer, a pesar de tener sus diferentes puntos de vista esto no duro mucho y uno de ellos se revelo contra todos, pidiendo que lo dejaran solo con los humanos pero ninguno accedió a su egoísta petición, este fue el comienzo de una lucha a niveles inimaginables.

 Era tal el poder de estos seres que en un parpadeo destruyeron todo lo que habían construido, se dieron cuenta de esto y enloquecieron de ira los unos a los otros, y en un gran ataque de locura todos liberaron tal cantidad de energía que se creó una inmensa y brillante luz  se formó, la cual libero de golpe todo lo que habían destruido, lo llamaron la primera luz, la que los humanos conocen como el big bang.

 Después de este acontecimiento todos ellos se calmaron y quedaron maravillados ante tan magnifico evento, el ser que tenía como predilectos a los humanos se fue del lado de sus compañeros, vago por el vació hasta que un día se dio cuenta que había pasado a un lugar incandescente cubierto del más puro blanco, miro hacia atrás y pudo apreciar que detrás de él se encontraba una esfera negra la cual parecía expandirse pero conservaba su tamaño, no había nada más que esa oscura esfera.

 Una extraña voz le susurró al oído “hazlo” creo otra esfera oscura, entro en ella y recreo la primera luz, había conseguido crear su propio universo donde ninguno de sus compañeros podría molestarlo, en el momento que el entro debajo de la esfera comenzó a ramificarse una infinidad de otras esferas, y así nunca más se supo de este ser hasta que llego ese momento.

 Los doce restantes ahora que uno de ellos no estaba más, no le dieron importancia y seguían creando más y más hasta que ellos oyeron la misma voz que decía “sal de este lugar” y como si estuvieran controlados por algo casi todos partieron sin rumbo hasta los confines del universo donde de igual manera se encontraron tuvieron el mismo destino que el primero en salir, cada uno creo su propio universo donde entraron para no volver a salir, uno de ellos se quedó y se hacía llamar así mismo Zen.

 Zen fue el único que se cuestionó el por qué obedecer aquella voz, paso el tiempo y ninguno volvió, la curiosidad le hizo esta vez obedecer lo que aquella voz dijo, partió sin rumbo hasta el confín del universo, para encontrarse con la sorpresa que había algo más allá de la existencia que había creado junto a los demás, vio en esa infinidad blanca como la esfera oscura de donde salió estaba rodeada por  doce esferas similares y que en cada una de estas, habían una infinidad de otras esferas más pequeñas debajo de estas ramificándose sin fin.

 El entendió que estaba pasando entro a una de estas al azar, y encontró a uno de sus compañeros el cual los llamaba hermanos gobernando ese universo, intento entablar una conversación pero la una respuesta que recibió fue “déjame solo” esto lo puso triste así que decidió hablar con los once restantes pero todos le dieron la misma respuesta déjame solo.

 Ya resignado Zen volvió al primer universo o universo original como él le llamaba después de ver la realidad, siguió haciendo su trabajo el cual era cuidar el balance de las cosas en el universo, hasta que llego ese momento.

 El más aterrador y tenebroso rugido se oyó por toda la existencia, los trece sabia en origen de este, después de eones todos ellos se volvían a encontrar, ahora cada uno con un aspecto muy diferente al ser de luz que una vez fueron, la mayoría tenia rasgos humanos o antropomorfos, se miraron entre si y ninguno dijo una sola palabra solo vieron a un punto en específico, era como si por instinto supieran de donde se originó esto.

 En la infinidad blanca comenzó en un punto a verse una grieta la cual se volvió enorme en un parpadeo que de apoco empezó a trisarse hasta que reventó en mil pedazos y de esta surgió una bestia de color negro pero no cualquier negro, sino era si se tratara de rayones de crayón, esta bestia tenía unas alas tan grandes como la longitud de la más grande galaxia parecidas a una rama de árbol con millones de extensiones, su cuerpo enorme era como si estuviera derritiéndose de manera constante y desagradable, desprendía un hedor a putrefacción nauseabundo que asqueo hasta a estos seres, su cabeza era semejante a la de un dragón, tenía medio cuerpo fuera con lo que intentaba salir con los dos brazos que tenía cada uno con tres afiladas garras y de ellos frotaban siluetas humanas las cuales se asemejaban a las almas en pena.

 Nunca en sus creaciones habían visto semejante abominación, esto estaba más allá de sus expectativas, fue la primera vez que todos ellos experimentaron el terror, estaban ante la mayor calamidad que ha tenido la existencia desde que se creó, todos daban por hecho si esa bestia lograba entrar por completo todo se acabaría para ellos y sus creaciones.

 Uno de ellos lo ataco con una lanza de luz que fue disparada de su mano a la velocidad de la luz, esta impacto de lleno en la frente de la criatura, dio un chillido de dolor vomito una mezcla entre sangre rojiza algo morada y sangre coagulada del mismo color, cayeron al infinito millares de litros, la criatura los miro y formo una sonrisa macabra que les heló todo su ser.

 Y esta hablo ante ellos dijo lo siguiente en un lenguaje inteligible excepto para ellos trece “!soy el abismo, el que envuelve la existencia en tinieblas, he venido a traer el fin!” su voz fue similar a un conjunto de explosiones retumbando en el oído que les hizo sangrar los oídos a los seres más poderosos de la existencia, esta fue la primera vez que ellos los Dioses de dioses, los seres primigenios de la creación, sintieron la muerte susurrando con ira.

 La mayoría conoció la desesperación en carne propia, otros tenían miradas de resignación, pero Zen se mantuvo firme y les hizo entrar en razón exclamo “!si se rinden perderán todo lo que aman ¿no dejaron el universo original para amar a sus propias creaciones? ¿Tan poco valen sus creaciones para ustedes que ya están abrazando a la muerte? Todo lo que ustedes dejaron atrás lo amo y lo seguiré haciendo esta abominación no me hará retroceder, levántense hermanos míos! Después de esas palabras todos se llenaron de determinación para proteger lo que más amaban.

 Se alzaron contra el abismo con todo su poder, algunos unas túnicas blancas con bordes dorados los vistieron a otros unas imponentes armaduras de las mismas características, también cada una tenían un par de hermosas alas doradas dependiendo del universo del cual gobernaban, Zen tenía un solo par de esas ya que él gobierna el primer universo y así sus demás hermanos, todos comenzaron a atacar al abismo sin darle un momento de respiro, con ataques de luz con una potencia tal que podría destruir un universo.

 Mientras el abismo recibió millares de ataques, abrió de manera grotesca su afilada boca llegando al punto de la dislocación y de esta salieron bolas de carne podrida que tenían en todo su alrededor caras humanas desfiguradas que lloraban sangre negra, se podría escuchar el desagradable llanto que estas emitían, y el abismo comenzó a atacarlos lanzando a la par el número de ataques hacia ellos.

Pero cuando la primera de esta bolas impacto con un ataque de luz ocurrió algo inesperado, cambio su forma a la de un millar de afilados dientes que engulleron al ataque de luz y se volvió un espirar negro el cual hizo desaparecer todo a su alrededor, Zen se percató que el abismo los miro con unos ojos maliciosos tan curvados que estaban a punto de salirse de sus cuencas, y dirigió varios de sus ataques a los universos que estaban detrás de ellos, siguieron deteniendo todos los ataques pero uno se les escapo y fue directo al universo original pero Zen logro detenerlo con una de sus alas el ataque, este le arranco una de sus alas y una parte de su torso.

 Grito Zen de dolor, era la primera vez que experimentaba dolor por sí mismo, a pesar de tener todos los conocimientos posibles, las emociones humanas para la mayoría era la primera vez que las experimentaban, todo el contorno de la herida de Zen comenzó a podrirse, los demás al ver esto se lanzaron contra el abismo acortando su distancia con él en un incesante intercambio de ataques de luz y vació.

 Un solo error y todo lo que fue creado iba a desaparecer para siempre, el abismo se reía de forma burlesca mientras siguió atacando y poco a poco se estaba arrastrando para salir de la grieta, por más que el abismo era atacado no daba indicios de debilidad, Zen con su cuerpo que estaba siendo consumido fue a un ataque suicida, el conecto con las mentes de todos sus hermanos y les mostro el plan que tenía preparado.

Esquivando de forma precisa mientras iba interceptando todas las sangrientas bolas de carne a la vez, Zen se posó sobre la cabeza del abismo y acumulo una enorme cantidad de energía en su brazo izquierda que aún estaba intacto y lanzo su ataque final, destruyendo gran parte del gigantesco cráneo del abismo, pero de su destruido cráneo se formaron lanzas de carne oscura y atravesaron todo el cuerpo de Zen anclándose a la carne de este.­­

                ―!Insensato ser, te volveré parte del abismo!
               
                ―Tal como lo planee ¡hermanos ahora!

 El cuerpo de Zen comenzó a volverse unas cadenas doradas, que comenzaron a suprimir al abismo este no podía zafarse de ellas, dio unos gritos ensordecedores de llanto y agonía, dijo antes de ser envuelto por completo “este no es el final, antes de volver a las tinieblas les dejare un regalo maldito y una advertencia ¡ha, ha, ha, ha, ha, ha!” de la boca del abismo salió una lengua de la cual parecía fluir un rio de huesos, desde la punta de esta emergió un ser antropomórfico oscuro con una corona invertida y extendió la palma de sus manos y de esta salieron doce orbes negros que cada uno de estos entro a un universo de forma instantánea excepto al universo de Zen.

 Continúo atacando el abismo pero conforme era envuelto en cadenas sus ataques iban disminuyendo hasta detenerse y en su último aliento el abismo dijo unas palabras que recordaron todos ellos por siempre “la estrella oscura primogénita, será quien despedazara la existencia” y volvió a la grieta de donde vino y esta se cerró, Zen había ocupado su cuerpo para detener a esta terrible amenaza con el resto de fuerzas que le quedaron a Zen, lo único que quedo de este había sido una pequeña y tenue luz la cual sus hermanos tomaron con cuidado y le dieron parte de sus poderes a él, después lo llevaron a algún lugar de su universo donde fue puesto a dormir.

 Tras todo este problema los doce restantes crearon un gran sello en el lugar donde estaba la grieta y de este se formaron doce sellos diferentes para retener al abismo, ocupando casi todo su poder en estos y así fue encerrado por toda la eternidad, cada uno volvió a su universo pero una sorpresa les aguardaba, mientras Zen siguió en un profundo sueño por miles de años, hasta aquel día en que la historia de nuestro héroe dará comenzó.

Prologo Fin.      

 Gracias por leer.

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