jueves, 21 de julio de 2016

Abismo y eternidad - Capitulo 4

Publicado por a.d a las 14:20



Abismo y eternidad: más allá de la existencia
(Borrador)

CAPITULO 4: Jaula oxidada.
Era un lugar lleno de tinieblas donde el viento no soplaba allí estaba parado Adolf, miro y miro para todos lados pero solo había oscuridad, oyó a lo lejos un llanto acompañado de unas palabras inteligibles, él no pensó solo camino poco a poco hasta el origen de aquellos sonidos, ninguna emoción lo acompañaba en su camino de tinieblas, solo una pregunta rondo por su cabeza, ¿Por qué existo? Muy a lo lejos pudo ver una tenue luz que destacaba entre tantas sombras era como un pequeño farol en un mar negro, sintió la necesidad de correr hasta esa luz, entre más cerca estaba de aquel resplandor más ansioso se iba sintiendo Adolf.
El llanto se oiga más y más fuerte esa voz inteligible fue tomando forma era dos palabras que se repetían una y otra vez, la necesidad de correr aún más rápido broto sobre el pero ¿Por qué? Pareció que el encontraría algo perdido si llegaba allí ¿pero qué cosa era? La luz se expandía conforme Adolf se acercó consumiendo a las tinieblas que lo rodeaban en un puro blanco enceguecedor, aunque ya no podía diferenciar nada siguió corriendo con todas sus fuerzas hasta que tropezó yendo de cara contra el suelo, cuando se levantó y volvió la vista al frente para su sorpresa se encontró con una jaula la cual parecía recién forjada, y en su interior había una sombra la cual se le hizo muy familiar su forma, era semejante a la de un hombre joven de contextura delgada, que emitía un aura siniestra en forma de flamas de un color que mezclaba con armonía el negro y el purpura estaba sentado dentro de la jaula abrazando algo mientras decía “los odio, los odio, los odio” en su tono de voz Adolf pudo sentir el rencor y odio estuvieran carcomiendo a esa sombra desde siempre, lo único que había diferente en esa sombra fue unos ojos pero no eran normales sino unos de una mirada penetrante que con solo mirarlos el comenzó a sentir que fueran suyos.
 Miro lo que estaba abrazando la sombra, era un niño pequeño de alrededor de 6 años de edad, este solo miraba al piso de la jaula derramando un sin fin de lágrimas en un llanto desgarrador, el rostro de el niño solo reflejaba sufrimiento además que su cuerpo desnudo estaba cubierto por montones de horribles cicatrices y moretones, por alguna razón Adolf al verlo comenzaron a recorrer por su mejilla lagrimas que no parecían parar solo por su ojo izquierdo, intentaba limpiarlas pero estas no se iban seguían brotando sin parar.
― Que es este sentimiento en mi pecho, porque siento que he perdido algo muy importante para mí, pero por alguna razón eso me hace sentir aliviado ―dijo Adolf, mientras se tocaba la nuca con su mano.
 La sombra clavo su mirada en Adolf y cambio sus palabras a “ódialos, ódialos, ódialos”, se vino a la mente de Adolf unos borrosos recuerdos, por un instante vio a una chica y chico jóvenes vestidos de escolares sobre el  último peldaño de unas escaleras, después otro recuerdo de dos ancianos cubiertos de sangre moribundos en el piso, y una habitación muy estrecha cubierta con pequeños manchones rojos, cuando volvió en si, vio como ahora la jaula no era una reluciente jaula nueva sino una vieja y oxidada jaula cubierta por todos lados de arañazos hechos con algún objeto afilado.
 Ahora la sombra comenzó a gritar junto con el niño, los ojos de ambos se tornaron rojos y en un ojo lloraban sangre y en el otro eran lagrimas comunes, Adolf sentía con el ambiente se tornaba más denso la presión de aquel lugar no era el mismo ahora, él se sentía demasiado incómodo ante los gritos de ambos, intento taparse los oídos pero fue inútil los incesantes gritos no parecían terminar, de la nada comenzaron a emerger criaturas similares a la sombra en forma de grotescas siluetas con unas agiladas garras, estas cosas comenzaron a atacar la jaula sin cesar golpeándola de manera brutal, la sombra y el niño chocaban contra los barrotes de esta tan fuerte que pareciera que en cualquier momento podrían morir, esas siluetas parecían más monstruosas conforme seguían golpeando la jaula, Adolf cayo de rodillas gritando “!Paren, paren de golpearlos, déjenlos en paz!”, pero los golpes no cesaban, al borde del colapso mental el escucho una voz masculina que se oía muy gentil que dijo “¿porque estas tu acá?”, seguido de eso unas brillantes cadenas doradas cubrieron a las monstruosas siluetas, y estas comenzaron a chillar mientras intentaban zafarse de ellas sin resultados, las siluetas poco a poco comenzaron a hundirse en el piso hasta desaparecer.
 Apareció un hombre tan resplandeciente que cegaba a la vista, era tan deslumbrante como un sol, emitía un aura reconfortante, este se puso de pie frente a Adolf.
― denme un respiro esas cosas cada vez que puede salen a molestar a mis protegidos, y tú no debería estar aquí, será mejor regresarte antes que lo peor pueda pasar ―dijo el hombre, envolviendo a Adolf con las cadenas doradas.
 Adolf despertó de golpe llorando, desconcertado no podía recordar nada de lo que paso antes por mucho que intentara, sentía dolor por todo su cuerpo, aún era de noche cuando miro por la ventana desde su cama, y su cuerpo aún estaba fatigado por el daño del envenenamiento de mana, se puso en posición fetal como acostumbra dormir y de a poco concilio el sueño.
 En la mañana siguiente lo que pasaría cambiaría su estancia en el castillo para bien o para mal.



Gracias por leer.

Abismo y eternidad - Capitulo 3

Publicado por a.d a las 1:08



Abismo y eternidad: más allá de la existencia
(Borrador)
CAPITULO 3: M.A.N.A.  
 Adolf se encontraba de pie en un lugar oscuro y de pronto oyó una voz, “es muy pronto aún para darte por vencido, ahora ve y esfuérzate”, una mano apareció y detrás suyo y le dio un pequeño empujón, el despertó cubierto de sudor, asustado, y muy mareado, miro desorientado para todos lados, momentos después recordó que se había desmayado por una fuerte e inexplicable presión por todo su cuerpo, él se sentó al borde de la cama de la enfermería y se toca la frente aun medio mareado, siente los pasos de alguien que abrió la cortina que rodeaba la cama.
― Parece que ya se encuentra bien, la señorita Lin me dijo que la esperes acá si llegases a despertar antes que llegue ―Dijo una joven mujer vestida de enfermera, que apareció entre las blancas cortinas.
 Se estaba dando cuenta de algo bastante inusual Adolf, mujer que veía era bastante guapa y se preguntó “¿En este lugar acaso no hay mujeres poco agraciadas?”, además se encontraba desconcertado por tantas cosas extrañas en ese mundo, la magia, seres humanos con una fuerza que desafía la lógica, el a pesar de tener un cuerpo mejorado que está en constante mejora gracias a una de sus habilidades sucumbió como si nada, pero primero de todo él quería saber qué fue lo que le hizo desplomarse de un momento a otro.
― Disculpa ¿por qué me desmaye? Y ¿Cómo llegue aquí? ―Pregunto Adolf, aun un poco pálido y débil.
― No lo sé, es por eso que una vez llegue la señorita lo sabremos, y ella te cargo hasta acá, será mejor que siga descansando ―Dijo la enfermera, quien hizo que él se volviera a recostar en la cama para que descansara un poco más retirándose del lugar.
Mirando al techo del lugar, Adolf quedo pensando muchas cosas que no puede aún asimilar del todo, por alguna razón su mente reniega de un mundo así en verdad exista. Comenzó a concentrarse para poder activar su ventana de estado y se fijó que ahora la clase tiene el título de “héroe novato” y su experiencia sigue en cero, lo siguiente fue activar la ventana de inventario, en la cual solo salía un mensaje que decía “sin objetos”, inmerso en sus pensamientos paso el tiempo, y vuelve a escuchar pasos pero esta vez con un leve sonido metálico, se vuelve a abrir la cortina, el voltea la mirada hacia allá, y se ve a la hermosa Lin algo afligida quien se acerca y le dice “joven héroe, por favor acompáñeme a ver al doctor Mark”, el solo asiente se levanta de la cama pero sus piernas aún seguían algo débiles, cayendo al suelo pero ella lo alcanzo a tomar del brazo para evitar que cayera del todo.
 Lin llevaba del brazo a Adolf que parecía que al estar cerca de ella empezó a empeorar su condición, salieron del lugar y se dirigieron a un paso lento hasta el despacho del doctor Mark en alguna habitación de un piso superior del castillo. Entraron al despacho del doctor quien mismo los recibió e hizo que Lin dejara a Adolf en la camilla de observaciones que tenía en el lugar.
― Joven héroe, debo contarle algunas cosas sobre su condición actual, usted tiene envenenamiento por mana, esta condición solo se da en casos donde un bebe es expuesto a un inmenso poder mágico o en animales con el mismo caso estos no poseen mana en su interior, ya que cada humano que nace lo hace conteniendo mana que recibe de su madre desde el vientre, dicho de otra forma es un hecho natural que el humano contenga mana en su interior, y usted es el primer caso que se haya documentado de esto, me temo lo peor joven héroe ―Dijo Mark temeroso apretando los puños por lo que iba a contarle a Adolf.
― Entiendo la situación doctor, ¿hay alguna forma de curarme de esto? ―Dijo Adolf mientras su respiración poco a poco se volvía más inestable.
― No pensé que algo como esto pasaría, y menos al joven héroe que recién estamos conociendo es una tragedia, pero si sigue así lo más seguro que mueras en un día a lo mucho, pero tengo… ―Dijo Mark antes que lo interrumpiera Adolf.
― ¿¡Que, morir!? ¡No puedo morir apenas al empezar, si yo muero todos morirán conmigo lo quieran o no, no puedes comprender todo lo que está en juego aquí! ―Dijo Adolf quien comienza toser.
 Lin y Mark miraron preocupados a Adolf quien notaron que entro en pánico de inmediato al escuchar la noticia, ella intento calmarlo pero este se reusaba a hacerlo hasta que el doctor le comenta.
― Por favor, tranquilícese puede que haya una oportunidad, no me dejo terminar… en la ciudad hay un laboratorio en el cual se trabajan con distintas drogas y medicinas, tengo un suero en el cual trabajo, este suero en teoría puede hacer que un animal pueda absorber mana del ambiente como lo hacemos los humanos, el problema que aún es teoría ya que solo el 5% de los sujetos de pruebas han sobrevivido y nunca se ha probado en humanos ya que todos poseen esa cualidad natural ―Dijo Mark intranquilo caminando de un lado a otro de la habitación explicando el asunto.
 ― No me importa vaya a buscar ese suero o yo iré por él, con tal de no morirme aquí cualquier cosa es mejor que esperar mi final ―Dijo Adolf enojado tambaleándose en la camilla.
― Joven héroe, lo mejor será que yo vaya por él, doctor Mark en qué lugar del laboratorio está el suero ―Dijo Lin mientras se recogía el cabello con un moño.
― En mi sala de experimentos debe estar, son unos pequeños frascos llenos de un líquido azul con una etiqueta que dice “M.A.N.A.”, si no llegases a encontrarlos pregúntale a alguno de mis asistentes allá por ellos, cuento contigo señorita Lin ―Dijo Mark buscando algo de manera frenética en uno de los estantes de la habitación.
― Muy buen, volveré lo más rápido posible ―Dijo Lin acercándose a Adolf.
 Lin tomo las manos de Adolf y le dijo “no se preocupe, volveré enseguida, así podremos seguir con el entrenamiento” mostrándole una cálida sonrisa, el solo se limitó a mirarla a los ojos y asentir, su estado en tan solo en el tiempo que estuvieron allí hablando empeoro, la cara de Adolf volvió a estar pálida, sus ojos rojos, el pulso le templaba, comenzó a ver algo borroso su entorno, el mismo sabía que talvez ni medio día le quedaba, estaba tan frustrado de no poder hacer nada lo único que podía hacer es aguantar todo lo que pudiera hasta que llegara Lin con el suero. Ella abrió la ventana del lugar, ella salto dejándose caer al vacío, la misma aura azulada con la que se cubrió antes de empezar el duelo con Alphonse la volvió a cubrir, antes de llegar al suelo justa sus piernas y le da una patada al muro del castillo saliendo disparada a una gran velocidad, y recorriendo de forma elegante una gran distancia en el aire cae al suelo y comienza a correr sin perder velocidad, salta con facilidad el gran muro que rodeaba el castillo impulsándose ahora con este, los guardias de la entrada vieron como paso sin dificultad sobre el robusto muro, y quedaron asombrados, ella siguió corriendo a una velocidad sobre humana con dirección a la ciudad, siguió por el camino pavimentado el cual lo rodeaba una gran arboleda, aunque Adolf no le dijo nada, ella sabía que esto fue causado por su culpa.
― <<Joven héroe espéreme, si me hubiera dado cuenta de su condición el no estaría sufriendo he fallado como generala, no es una opción para el reino perderlo, nunca me perdonaría que nuestra esperanza para terminar la guerra se desvanezca, no sería mejor que esos bastardos del imperio>> ―Pensó Lin sintiendo remordimientos por su mal actuar, ella ya podía ver a la distancia la ciudad.
 La entrada desde el castillo a la ciudad era muy concurrida tanto por carrozas de mercaderes y carruajes, con los reflejos de Lin fue fácil esquivar la gran cantidad de estos a la velocidad que iba, su agilidad dejo absortos a los ciudadanos que la vieron pasar, ya dentro de la ciudad le era casi imposible seguir el ritmo, las calles eran demasiado concurridas así que salto al techo de una tienda que estaba cerca y siguió su camino al laboratorio, era tal la fuerza de sus piernas que los salto que daba techo por techo casi la hacían volar.
― <<maldición el laboratorio del doctor, está en el centro de la ciudad, me tomara un poco de tiempo llegar hasta el>> ―Pensó Lin frustrada, mientras saltaba por los techos de casas, y edificios.
   Mientras tanto en el despacho del doctor Mark,  buscando y buscando en los estantes del despacho, el doctor estaba reuniendo varios frascos de medicina mientras murmuraba “este puede servir para el dolor, este de acá para el mareo o mejor este para la baja presión sanguínea”, Adolf con muy pocas fuerzas estaba muy agotado intentando no caer dormido pensando <<si me duermo será el fin lo puedo sentir, adiós vida, adiós universos, adiós todo, maldita sea que me pase esto en mi primer día, si salgo de esta lo mejor será fortalecerme para que esto no vuelva a ocurrir, estúpido cuerpo eres demasiado débil>>, una vez termino de reunir todo lo que necesitaba el doctor toco una especie de botón se estaba situado al bordo de su escritorio, y casi al instante llega una sirvienta y el doctor agitado le dice “por favor tráigame mucha agua caliente, mallas para infusiones, y pequeños recipientes además un gran recipiente, ¡rápido, rápido, rápido!”, la sirvienta partió rápido a buscar el pedido.
― Espere un momento, pronto preparare algunas infusiones naturales para aliviar un poco su malestar ―dijo Mark abriendo los frascos llenos de hierbas molidas mientras le templaban las manos, el hecho que Adolf pudiera morir, significaba que toda esperanza para terminar con la guerra se perdería para siempre le aterraba.
 Tocaron a la puerta, y entra esta vez la sirvienta junto a otra más trayendo las cosas que había pedido el doctor, acomodaron las cosas en el escritorio de él, y procedieron a preparar varias infusiones muy concentradas, en las mallas envolviendo las hierbas y las sumergieron en los pequeños recipientes con poca agua caliente para su concentración, una vez listo el doctor mezclo varias infusiones las vertió en una taza de té que también habían traído, y con cuidado una de las sirvientas sostuvo de los hombros a Adolf quien estaba todo tembloroso y la otra le dio de beber poco a poco aquella mezcla, el doctor estaba pensando que medicina podría funcionar los dedos de su mano golpeaban de manera rápida y repetitiva el escritorio.
 Apunto de llegar al laboratorio, Lin visualiza el lugar un gran edificio rodeado de abundante vegetación con un letrero que decía “laboratorio general” y cae de manera ligera en la entrada la cual es un elegante portón metálico, pero uno de los 2 guardias de la entrada que llevaban consigo una lanza, se acercó a ella y le impidió el paso.
― Deténgase señorita, este lugar solo puede acceder personal autorizado, váyase de aquí ―Dijo el guardia más joven.
― ¡Cállate!, ¿no sabes con quien hablas? ―Dijo Lin disgustada, apartándolo a un lado.
 El joven soldado se molestó y apunto su lanza contra ella, pero el otro guardia se apresuró y le dio un fuerte golpe en la nuca con la mano y lo aparta hacia un lado pidiéndole disculpas a Lin agarrando la cabeza del joven soldado y haciendo que agache la mirada como él lo estaba haciendo.
― Estoy apurada así que abran ¡ya! ―Dijo Lin, observando con una mirada asesina al joven soldado.
― ¡A la orden señorita! ―Dijo el guardia veterano, abriendo nervioso el portón del laboratorio y deja pasar a Lin quien corrió al interior.
 El guardia veterano le volvió a golpear de la misma manera al joven soldado y le dijo “¿¡idiota sabes quién era ella!?” a lo que responde “ni idea pero se veía hermosa esa chica enojada, creo que me enamore”, el soldado veterano suspiro y le dijo “ella es Lin CrossForce, la generala del ejercito del reino, espero que no te degraden después de esto chico” el joven guardia quedo de piedra en su posición.
 Dentro del laboratorio Lin se dirigió directo a la sala de experimentos del doctor, el paso de ella era casi corriendo por el lugar además ignoro a cada persona que la saludo en el camino, una vez frente la sala ella entra y ve a 2 hombres de mediana edad vestidos de bata blanca, haciendo mezclas con variados líquidos, Lin alzo la voz y dijo “busquen el suero m.a.n.a. ahora mismo”, los hombres con solo ver su rostro dejaron de inmediato lo que estaban haciendo y comenzaron a buscar dentro de los cajones del más grande escritorio metálico de la sala y el más desorganizado además, Lin golpeando el piso con su zapato negro hacia un eco desagradable en el lugar, poniendo de los nervios a los asistentes mientras buscaban el suero.
 El apuro de Lin era tal que comenzó a murmurar “como pase lo peor van a haber varias ejecuciones públicas mañana”, después de unos momentos uno de los asistentes encontró el suero y le pregunto muy nervioso cuanto es la cantidad que necesitaba, por su voz se podía notar que oyó lo que Lin murmuro,  a lo que ella responde en voz alta, “todo lo que haya, y guárdalo en algo que pueda llevármelo sin que se rompan los frascos”, el hombre le da un pequeño golpe en el hombro al otro y le señala con la mano un lugar de la sala, y este va hacia allá.
 Por lo que se podía ver, Lin estaba hecha un manojo de nervios, seguía golpeando el piso intentando aliviar de alguna forma algo del estrés que sentía por el apuro de llegar rápido al castillo, el asistente que fue a un lado de la sala trajo un pequeño maletín metálico de color rojo que en su interior tenia moldes para guardar varios frascos, el otro asistente comenzó a guardar con mucho cuidado los frascos con el suero y se lo entrega en las manos a Lin, quien lo tomo y se marchó del lugar sin decir una sola palabra.
 Los dos asistentes se miraron y uno dijo soltando un suspiro de alivio “enserio hombre, espero lo que sea que quiera hacer con el suero salga bien, porque si no estamos muertos, para la generala Crossforce nadie es imprescindible, esa cosa es muy inestable aun”, el otro asistente solo asintió mientras se estaba comiendo las uñas de las manos.
 Una vez fuera del laboratorio, Lin no perdió tiempo y salto hacia el techo del edificio más cercano, teniendo mucho cuidado de no caer de manera brusca para no mover mucho el delicado contenido del maletín, y así siguió saltando techo por techo para llegar a la salida de la ciudad donde está el camino que conecta con el castillo.
 El doctor en el castillo, le pidió que ahora trajeran, raíces de yggdrasil, extracto de exilir, y una piedra de moler, al lugar a las sirvientas, estas habían dejado recostado a Adolf en la camilla, y puesto una tela bañada en agua fría en su frente para intentar bajar un poco la fiebre que comenzó a presentar el, el doctor le dijo al aun consciente Adolf “joven héroe le preparare un brebaje para quitarle aunque sea la fatiga del cuerpo, este es el primer caso en la historia de un humano envenenado por mana, pero hare hasta lo imposible porque su condición mejore”. Llegaron las sirvientas con las cosas pedidas por el doctor, el doctor le pidió a una de ellas que moliera la raíces, mientras que la otra le cambio la tela de la frente a Adolf, el doctor con bastante precisión comenzó a medir los ingredientes, los cuales fueron diluidos en agua tibia, y el brebaje que había hecho el doctor se lo dieron a beber la sirvientas a Adolf, el cual parece que no surtió efecto alguno.
 Una de las sirvientas preocupada le pregunto al doctor “¿qué enfermedad tiene el joven héroe?” a lo que el doctor Mark responde primero “¿cómo sabes que él es el héroe muchacha?”, ella le responde “la jefa Beatriz nos informó a todas las sirvientas y a todos los mayordomos del castillo en una reunión en la mañana”, el doctor murmura “esa Beatriz es demasiado eficiente” y le responde en un tono nervioso “es envenenamiento por mana, he visto su efecto por desgracia en bebes y en animales, la causa es una exposición prolongada a una gran cantidad de mana, los primeros síntomas son, piel pálida, traspiración excesiva, ojos irritados, inestabilidad motora es decir que su cuerpo no reacciona a tiempo, fiebre, y en el mejor de los casos el sujeto se desmaya y muere o el peor escenario es que sufra daños severos en sus órganos internos y comencé a desangrarse por una hemorragia interna hasta la muere lo cual le provoca dolores inimaginables al sujeto hasta que cae muerto por el shock del dolor o ahogado en su propia sangre, por la Diosa, recordar como sufrían esos bebes”, el doctor se tapa la boca de la repulsión al recordar esas grotescas imágenes mentales.
 Adolf comenzó a toser bastante y una de las sirvientas le levanta el torso para que no se ahogue con la saliva, le limpia la boca con un pañuelo bordado de tela blanca, al mirar el pañuelo ella se percata del color que dejo, y se lo muestra mientras tiene una leve risa nerviosa al doctor quien se afirma en una muralla de la habitación para no caer del asombro, a lo que él dijo “primero nos cae una bendición del cielo, y de la misma manera se quiere ir, señorita Lin llegue pronto por favor”, las sirvientas quedaron mirando al doctor quien se tocó la cabeza mirando a Adolf encorvando las cejas de frustración sin saber cómo proseguir, decenas de ideas recorrieran su mente pero sabía que ninguna podría funcionar en este caso tan inusual.
 Se escuchó un fuerte sonido seguido de la aparición de Lin por la ventana en la cual había saltado, ella estaba bañada en sudor apenas podía contener el aliento su mirada reflejaba un excesivo agotamiento, entro a la habitación y le entrego el pequeño maletín al doctor, luego de ello Lin se sentó en el suelo a descansar un poco para recuperar el aliento, fijo la mirada por un momento donde estaba Adolf recostado, las sirvientas comenzaron a ayudar al doctor con las preparaciones para aplicar la vacuna con el suero a Adolf, el doctor quien se notaba más aliviado con la llegada de Lin con el suero estaba llenando varias jeringas con el suero y le dijo a Lin “en el escritorio queda brebaje que he preparado, le sentara bien para recuperar sus energías señorita porque le necesito para la parte crucial”, una de las sirvientas volvió a levantar el torso de Adolf y le quita la sudadera mientras que la otra le arremanga parte de la polera para desinfectar parte del brazo con una suave tela empapada de alcohol, Lin se levanta y va hacia el escritorio.
― (voz agitada) este debe ser el brebaje, huele horrible ―Dijo Lin quien comenzó a beber ―sabe peor de lo que huele (asqueada)… doctor ¿esto no será extracto de exilir?
 El doctor asiente la cabeza y le pide a todas que se acerquen a Adolf, lo sentaron al borde de la camilla y del lado izquierdo de él, el doctor con mucho cuidado le inyecta poco a poco el suero en el brazo mientras que Lin lo sostenía de los hombros para evitar que se tambalease, y las sirvientas masajeaban sus brazos para evitar que se tensaran sus músculos, una vez el doctor le aplico la dosis completa Lin comenzó a hablar a Adolf “joven héroe, ¿cómo se siente? su rostro se ve mejor ahora, doctor parece que salió todo bi…”, se escuchó el sonido de un líquido chocando contra el suelo, era un gran charco de sangre proveniente de la boca de Adolf parte de este mancho todo el pecho de Lin quien miro como Adolf comenzó a mirar al vacío tocándose el corazón con ambas manos.
 Lin vio como las pupilas de Adolf se contrajeron al punto que parecía que estuvieran a punto de desaparecer de sus ojos inyectados en sangre, el comenzó a vomitar más y más sangre, Lin y el doctor Mark quedaron en shock por un momento, Adolf comenzó a dar gritos de dolor ahogados en sangre cayendo de golpe al suelo en ese momento de descuido de Lin, el doctor volvió en sí y comenzó a dar explicaciones muy rápidas por la fuerte impresión “esto puede ser que su cuerpo no acepte el suero o quizás en su efecto secundario antes de recuperarse, no, no, talvez esa dosis no fue lo suficiente”, una de las sirvientas le grito a Lin “¿!señorita que hacemos ahora!?”, ella levanto a Adolf lo volteo de espaldas y abrazo, impidiendo que siguiera haciendo movimientos bruscos y le dijo al doctor “aproveche de inyectar otra dosis de suero, aún podemos hacer algo por el joven héroe, no debemos rendirnos”
 La fuerza de Lin era demasiada pero eso no impido que Adolf del brutal dolor que sentía no comenzara a golpearla con sus piernas mientras seguía gritando del dolor, se apresuró el doctor para inyectarle otra dosis del suero mientras era retenido, pero esta no volvió a funcionar y Adolf volvió a vomitar una gran cantidad de sangre otra vez, la mente de él estaba en blanco solo su cuerpo estaba reaccionando al dolor provocado por el sangrado interno, pero el doctor no se rindió y aplico una tercera dosis del suero esta vez parecía funcionar un aura azul empezó a brillar de manera tenue alrededor del cuerpo de Adolf con lo cual sin fuerzas se desmaya.
― (agitado) ¡si, gracias Diosa! Lo hemos conseguido, es un milagro, traigan lo que quede del brebaje y dénselo al joven héroe ―Dijo Mark, soltando un gran suspiro tocando su pecho con la mano.
 Una sirvienta fue a buscar el brebaje y le limpio la boca a Adolf botando los restos mezclados de sangre y saliva, mientras la otra fue a buscar útiles de limpieza para limpiar el desastre de habitación que quedo tras la gran cantidad de sangre desparramada por todo el lugar, cuando la sirvienta le hizo ingerir el líquido levantando un poco la cabeza de Adolf se percató que este no estaba respirando y le comenzó a hacer masajes cardiacos.
El doctor se dio cuenta y se agacho para cambiar de lugar con ella, y seguir con el masaje cardiaco, Lin no sabía nada de estos procedimientos y pregunta con una voz dudosa “¿qué le está pasando ahora al joven héroe?” a lo que responde el doctor mientras presionaba la zona del corazón “su corazón se ha detenido, pero aún hay tiempo”, la sirvienta comenzó a darle respiración boca a boca abriendo esta y tapando su nariz. Pasaron los minutos pero aun así sin resultados, la sirvienta estaba casi sin aire después de aplican reiteradas veces la respiración boca a boca, y el agobio y frustración se hicieron notar en el rostro del doctor pensó “no por favor, no por favor,  ¿qué solución hay a esto?, después de haber llegar tan lejos no puede acabar así”, pero sus esfuerzos fueron inútiles Adolf no reaccionaba, muy molesto el doctor da un puñetazo al suelo mientras comenzó a llorar de la impotencia, la sirvienta afligida con los labios resecos lanzo una triste mirada al piso, Lin al mirar a ambos sin esperanzas dio un fuerte golpe a la muralla agrietando gran parte de esta, el doctor le dijo a Lin sin ningún ánimo en su voz “señorita ocupe magia eléctrica en el joven héroe” y el también quedo mirando al piso.
― ¡Hare que esto funcione, por favor joven héroe quédese a mi lado! ―Exclamo Lin, su mano comenzó a emitir pequeños rayos que poco a poco se volvieron más grandes estos resplandecían con una intensa luz amarilla, y posa con fuerza la palma de su mano en el pecho de Adolf.
Aquella electricidad hizo que Adolf diera un brinco desde el piso al estimular los músculos de su cuerpo, Lin al ver que no reaccionaba después de eso, le dio un fuerte golpe en el pecho dejando su puño sobre él, eso hizo que a los pocos segundos su corazón comenzara a latir de nuevo, ella al dejar su mano en ese lugar pudo sentir como el corazón de Adolf volvía a palpitar con fuerza, el suave y rápido palpitar de la vida volvió a fluir en el cuerpo de él, devolviendo esperanza a todos ellos, las lágrimas fluyeron en los ojos de todos se miraron los unos a los otros conmovidos por el milagro que acabo de pasar en esa habitación.
 “Está respirando con normalidad, rápido llamar a los demás, no hay tiempo que perder” dijo el doctor, el hizo que Adolf fuera puesto en reposo con los mayores cuidados posibles en la habitación de este.






Gracias por leer.

viernes, 15 de julio de 2016

Abismo y eternidad - Capitulo 2

Publicado por a.d a las 19:02




CAPITULO 2: La bienvenida al forastero.  
Hola chicos y chicas soy Zen su Dios favorito y narrare las aventuras de Adolf desde este punto, pero (pone su dedo índice sobre sus labios) no se lo digan a él, que quede entre nosotros ¿okey? disfruten de la historia.
 Tirado al lado de un camino de tierra cerca de una gran ciudad se encontraba Adolf sano y salvo aunque inconsciente, se detuvo un lujoso carruaje del cual 2 caballos tiraban de este, que estaba pasando por el lugar y de él se bajaron 3 personas, 2 jóvenes chicas una de ellas vestida de sirvienta con una espada en su cintura la otra con un uniforme académico y un hombre mayor, este último vestido de bata blanca y lentes gruesos que en su mano cargaba un maletín café, se acercan a Adolf y la sirvienta dice.
―Señorita es bastante raro encontrar personas botadas a un lado del camino cerca de la cuidad, doctor por favor verifique si está o no muerto, seria de mala reputación que se sepa de una persona muerta a las afueras de la ciudad ―Dijo la sirvienta mientras ella se encontraba delante de la otra chica y observaba de re ojo al joven en el suelo.
―De inmediato, primero le tomare el pulso, por favor mantenga a la señorita alejada por precaución ―Dijo el hombre mayor y fue a tomarle el pulso a Adolf volteándolo con cuidado y seguido tocando su yugular con sus dedos.
 El hombre mayor miro a las chicas y asintió con su cabeza para hacerles notar que está vivo, luego de su maletín saca un instrumento cilíndrico metálico con un cristal en la base y del cual salió luz, abrió los ojos de Adolf para mirar sus pupilas y se encontró con una gran sorpresa.
―Señoritas (tartamudea) ¡vengan a mirar esto es increíble!, no pensé estar vivo para verlo en persona ―Dijo sorprendido el hombre mayor.
 Las 2 chicas se acercan al lado del doctor y Adolf, el doctor señalaba a su ojo derecho y el abre el ojo para que las chicas pudieran ver su pupila.
― ¿Doctor Mark a que se refiere? ―Pregunto la chica de uniforme académico.
―Señorita Mia observe con detalle la pupila de este joven muchacho.
 La expresión de sorpresa de ambas chicas al fijarse de lo particular de la pupila de Adolf, es que esta tenía forma de estrella de 12 puntas, para la gente de ese lugar debe guardar un gran significado esta peculiar característica de él.
― ¡Lin lo viste este debería ser el! ―Dijo Mia quien era la chica del uniforme académico, tapándose la boca por la gran sorpresa que le produjo ver la pupila.
―Yo pensaba que solo era una antigua leyenda que paso a ser un cuento para niños, pero sin duda esa marca en su ojo derecho con la forma de estrella de 12 puntas, después de décadas de guerra por fin voy a poder ver terminado este conflicto ― Dijo el doctor Mark mirando esperanzado al cielo nocturno.
―Lin rápido súbelo al carruaje debemos llegarlo al castillo cuanto antes para tratarlo.
―Sí, enseguida señorita.
 Lin toma con cuidado a Adolf del suelo en sus brazos y lo recuesta en el interior del carruaje, luego de esto partieron hasta el castillo que se encontraba al otro lado de la gran ciudad, sobre una pequeña colina.
 A la mañana siguiente, recostado en la cama en alguna de las  habitaciones del castillo despertó de golpe, confundido miro hacia todos lados y observo que estaba en un lugar extraño, se tocó la frente con su mano debido a que  sentía un leve dolor de cabeza, se levantó de la cama miro con detenimiento el lugar, era espacioso por lo demás no vio mucho de interés solo un armario, un escritorio, un estante con libros, y un espejo apoyado al lado de la puerta, todo se veía muy elegante y bien arreglado si fuese un lugar de clase alta.
 Empezó a parparse el cuerpo, lo notaba diferente además que se sentía de buen humor eso le pareció más inusual no se sentía si fuera el mismo, pero no le dio muchas vueltas a esto último, se quitó la ropa que era un buzo y las zapatillas por lo general siempre ocupaba para ir a la universidad, quedo desnudo y se digirió al espejo al lado de la puerta para examinarse el cuerpo.
   Quedo impactado por el enorme cambio en su físico, su cabello era un poco más largo, su cuerpo estaba bien fornido era si se tratase del cuerpo de un atleta, miro de re ojo su cara y pensó “¿este soy yo?” todas las imperfecciones de su rostro ya no estaban allí, se acercó y se percató que la forma de su pupila derecha seguía igual aunque nunca le dio importancia a esa mutación como él le llamaba, siguió mirándose unos momentos más hasta que se abre la puerta de la habitación.
Por la puerta entran  2 hermosas chicas, una con el cabello corto hasta los hombros carmesí de estatura media vestida con un uniforme académico parecía sacada de un cuento con ese bello rostro y la otra chica con un cabello verde esmeralda el cual le llegaba a las rodillas amarrado con una cinta blanca su rostro serio daba una sensación de tranquilidad además le daba un atractivo especial estar vestida de sirvienta en su cintura llevaba una espada enfundada.
 Ambas dan un paso hacia la habitación y se encuentran cara a cara con Adolf quien estaba desnudo frente al espejo, la chica de cabello carmesí dijo “Joven héroe como te encuentras…” su mirada se clavó en la entrepierna de Adolf, su cara se tornó roja casi parecía que echaba humo de su cabeza, tapándose mal la cara con sus manos siguió mirando allí y para terminar ella tomo aire y  grito “!noooooo degenerado, depravado, violador!” y le dio una fuerte patada en la entrepierna a él, acto seguido salió corriendo del lugar mientras el yacía en el suelo retorciéndose de dolor.
La otra chica no se inmuto para nada solo dijo “por favor perdone a la señorita” y cerró la puerta, mientras iba en busca la chica que escapo se fue con la cara sonrojada mirando al piso.
― ¡ay que dolor mi descendencia! Que típico fue eso (apenas saliéndole la voz) solo un momento y me vestiré (retorciéndose en el suelo) ―Dijo Adolf muy adolorido por el fuerte impactado en sus partes blandas.
 Él pensó “maldita chica casi me las revienta me las pagara” se levantó del suelo y se vistió, se sentó en la cama se inclinó hacia adelante puso los codos en sus piernas y cruzo los dedos se quedó pensando unos momentos y dijo en voz alta.
―Es real acaba de pasar esto no me lo creo, ¿ahora que viene? ―Dijo Adolf muy molesto ya que aún sentía dolor ― <<Aquella chica me llamo héroe ¿por qué razón lo hizo?>>
 Unos minutos después llaman a la puerta se escuchaba la voz de la sirvienta al otro lado, “disculpe ¿ya podemos pasar?” el responde “si, ahora no hay problema” las 2 chicas vuelven a entrar.
―Disculpe a la señorita (agacha la cabeza) ―Dijo la sirvienta.
―Es que era mi primera vez viendo uno de esos me puse nerviosa (se sonroja).
―Está bien olvidemos eso, pero antes de todo podrían presentarse, soy Adolf.
― ¡Sí! perdone mis modales, soy Lin Crossforce la generala del ejército de Elementaria y ella es ―Dijo Lin presentándose y dándole la palabra a la chica.
― (aclarando la voz) soy Mia Elementaria princesa del reino de Elementaria  un placer conocerlo, además Lin es mi guardaespaldas ―Dijo Mia.
―El placer es mío, necesito que respondan mis dudas estoy confundido ―Dijo Adolf.
 Las chicas se sentaron en la cama y Adolf en la silla que se encontraba en el escritorio y comenzaron a responder las dudas de él.
―Primero que todo ¿qué hago en este lugar? ¿Por qué la señorita Mia me ha llamado héroe?
―Te hayamos inconsciente a las fueras de la ciudad y te trajimos hasta el castillo, hay una leyenda de hace mucho tiempo ―Dijo Mia antes de contar parte de la historia.
 “Hace mucho tiempo antes de que el reino de Elementaria siquiera existiera, hubo una gran profeta que profetizo entre varias otras cosas la llegada de un joven hombre con las estrella de 12 puntas en su ojo derecho que ha de venir desde una tierra muy lejana y es quien acabara con la guerra entre los reinos más grandes del continente Galburn y salvara al mundo de la mayor crisis que ha vivido desde la separación de las 5 razas y el castigo al mundo por la diosa Migna”
―Resumiendo esa es la leyenda del héroe de las 12 estrellas, y eres el único con esa característica, es imposible que alguien nazca con ese tipo de ojo más que el héroe, por esa razón damos por hecho que eres el ―Dijo Mia apartando la mirada de Adolf aun nerviosa por verlo desnudo.
―Ya entiendo ahora, pero yo soy débil ni siquiera se luchar como podría detener una guerra o luchar aunque sea, deben estar equivocadas de persona es verdad que esto en mi ojo es algo de nacimiento pero que harán si yo no soy ese héroe ―Dijo Adolf replicándole a Mia.
―No se preocupe sobre ser débil, yo me hare cargo de entrenarlo, como dijo la señorita es imposible que estemos equivocadas, por hoy le gustaría conocer el castillo junto a nosotras ―Dijo Lin dándole una ligera sonrisa a él.
― (suspiro) bien por lo que veo no me queda otra opción ¿o sí? Tengo muchas preguntas más, ¿quiénes están en conflicto en esta guerra? ¿Y por qué comenzó? ―Pregunto Adolf interesado en el tema.
―Le parece si en la hora de la cena seguimos con esta charla joven héroe, debo llevar a la señorita a sus clases en la academia central, así que relájese y siéntase libre de ir donde quiera pero sin salir del castillo por otro lado tenga cuidado es fácil perderse en el castillo ―Dijo Lin excusándose por no responder.
―Oh ya es hora de irnos que mal, pero en otro momento seguiremos con esto joven héroe (se levanta rápido de la cama) ―Dijo Mia aun sin mirar a la cara a él.
― Casi lo olvido joven héroe, Beatriz la jefa de las sirvientas le mostrara los lugares comunes del castillo para atender sus necesidades básicas, en unos momentos debería llegar acá ―Dijo Lin antes de marcharse.
 Así ambas se despidieron de manera amistosa y se fueron de la habitación, Adolf estaba confundido con todo lo que está pasando, de la nada ya es un héroe, se recostó en la cama mirando al techo pensando “todo es demasiado rápido para mi me costara asimilar todo esto, pero primero debo poner mis prioridades” solo habían pasados unos momentos y tocan a la puerta, se levanta y va a abrir para ver quién es.
Al abrir ahora se encontró con una mujer adulta bastante bella de una mirada fría, la cual lo miro de pies a cabeza en solo un momento y dijo “usted debe ser el joven héroe (toma con sus manos los bordes de su falda y baja la cabeza) un placer conocerlo soy Beatriz, la señorita Lin debió mencionarle sobre mi” Adolf algo desconcertado por el saludo tan formal solo le responde con un breve sí.
 Ella le pide que la siga y caminando por los elegantes pasillos del castillo adornados con barrones, pequeñas estatuas, cortinas, paredes blancas con paisajes pintados a mano en hermosos marcos, entre otras cosas que reflejaban que todo era de la más alta calidad, paran al llegar a la puerta de una habitación.
― por favor, pase dentro para tomarle sus medidas, para preparar sus ropas ―Dijo Beatriz extendiendo su mano hacia la puerta.
  Entro se encontraban 2 jóvenes sirvientas que lo hicieron sacarse las zapatillas y la sudadera quedando con una polera y su pantalón de buzo, comenzaron a tomar medidas del cuerpo de Adolf de manera muy rápida mientras Beatriz con una mano en su mentón miraba de re ojo a él, ellas terminaron de tomar las medidas de él y Beatriz dijo “vístase y acompáñeme” luego de eso ella le mostro donde se encontraba el baño de visitas y la cocina por si necesitaba comer algo, se despide de Adolf después de volver a la habitación de el de la misma forma en como lo saludo.
 Ahora por fin Adolf pudo poner sus pensamientos en orden, “lo primero que debo hacer es saber todo lo que pueda del lugar donde estoy, segundo aprender sobre mis habilidades, y por ultimo volverme más fuerte” para matar el tiempo fue a tomar un baño y volvió de nuevo a la habitación para tomar una siesta, pasaron unas horas y golpean la puerta era Lin quien ya había vuelto de la academia, el sale y ella le pide un poco de su tiempo para mostrar los alrededores del castillo.
 Luego de mostrarle los alrededores a él se dirigieron a la zona de entrenamiento de la armada del reino que se dividía en 2 sectores veteranos y novatos que se encontraba al noreste del castillo, de camino al lugar Adolf pensó “este lugar es enorme más que un castillo esto es una mini ciudad” vio 2 grandes edificios con campos de entrenamiento donde se podía observar gente entrenando de diversas formas se podía oír el sonido de armas chocar y el grito de sus usuarios esforzándose, llegaron  al lugar donde están los novatos, a la distancia se acercan 3 personas, Lin dijo “allí vienen unos aspirantes a soldado”.
 Al lado de ellos llegaron 2 chicos y una chica, saludando con mucho respeto a Lin, ellos quedaron mirando a Adolf.
― Jóvenes le presento a Adolf el héroe de la profecía ―Dijo Lin señalándolo con la mano.
 Los chicos quedaron de piedra al escuchar esto, alterados se pusieron en línea frente a ellos y en una pose militar rectos con la cabeza en alto haciendo el saludo de la armada del reino la cual es poner su mano derecha en su corazón que era señal de respeto a sus superiores se presentaron de manera formal ante él.
― ¡Discúlpenos señor por la ropa que lleva pensamos que solo era un civil, me presento soy Hans un aprendiz de soldado mucho gusto en conocerlo! ―Dijo Hans casi gritando de los nervios.
― ¡Mis perdones señor, me llamo Cecil encantada de conocerlo! ―Dijo Cecil muy nerviosa.
― Le ruego que nos excuse señor, Van a su servicio mucho gusto ―Dijo Van calmado mientras le recorría una gota de sudor por toda la cara.
― (avergonzado) ja, ja, ja, soy igual que ustedes chicos, no es para tanto, solo por este ojo me llaman héroe (acerca su cara a ellos) ―Dijo Adolf.
 Sorprendidos por la pupila en forma de estrella, ya que la gente del continente después de tantos años de la profecía paso a ser solo una vieja historia para niños, después de presentarse todos fueron al edificio de los novatos, al entrar Adolf vio el interior y pensó “¿es que no hay un solo lugar en el castillo que no sea espacioso?” el cual estaba dividido por 4 pisos en los cuales habían muchas habitaciones era similar a una facultad de una universidad.
 En lo que parecía ser la recepción se acerca un tipo musculoso y bastante alto quien le habla en forma muy familiar a Lin.
― Hola Lincita, ¿Qué tal? ¿Hoy me traes a otro aspirante? ―Dijo el hombre muy amistoso.
― Que te he dicho de hablarle así a tu superior Alphonse, supongo que hoy tendremos un duelo para que los chicos aprendan un poco y te vean morder el polvo ―Dijo Lin observandolo con seriedad.
― (carcajadas) como siempre tu temperamento es muy corto, está bien quiero ver cuánto he mejorado desde nuestro último duelo, pero me vas a presentar al joven detrás de ti, se ve bastante agradable (carcajadas) ―Dijo Alphonse.
― Eso iba a hacer pero tu mala costumbre de hablar demás (suspira), él es el joven héroe quien predijo la profeta, mira su ojo derecho ―Dijo Lin sintiéndose orgullosa de presentar a Adolf.
 Alphonse poco a poco se acercó a Adolf, acercaba su cara para comprobar el ojo, mientras Adolf se hacía su cara para atrás y dijo “¿no estas demasiado cerca?” miro y miro con detenimiento el ojo y dijo “si, no hay duda ese ojo es imposible que sea falso” se alegra y me da un fuerte abrazo diciendo “así que el héroe estará de nuestro lado, la diosa nos ha bendecido con la victoria” después de eso lo suelta y me da unas palmaditas a la cabeza de Adolf muy contento.
― (pone una mano en su frente un momento) oigan tranquilos, me están poniendo en un altar solo por este ojo, aun no asimilo todo, no les parece extraño que de la nada se encuentren a alguien como yo, y le dan el título de héroe de un momento a otro, además ni siquiera soy fuerte o algo por el estilo. ―Dijo  Adolf un poco exaltado.
― Joven héroe, si ese ojo es la única evidencia que necesitamos para saber quién eres, así que no te preocupes por los detalles y acompáñanos para que empieces tu entrenamiento junto a los novatos ―Dijo Lin mirando a Adolf con una leve sonrisa.
 Los chicos que estaban a un lado de Adolf miraron sorprendidos a Lin y murmuraron “¿vieron lo mismo que yo?, si la jefa Lin sonrió de manera gentil, tengo miedo” ellos se acercaron a Alphonse y le dieron una palmada en el hombro diciendo “fue un gusto conocerlo” el extrañado solo les sonrió.
― Tranquilo chico para eso estamos aquí yo y Lin, (susurra) aunque hay más instructores, en fin aun no me he presentado al joven héroe, (pone sus manos sus caderas) soy el genial comandante de la ciudad del sureste en las costas de Elementaria, el poderoso Alphonse Meister a su servicio (carcajadas) ―Dijo Alphonse casi gritando.
 Desde atrás de Alphonse se escuchó un manotazo al mueble de la recepción era una hermosa mujer de cabello rubio quien grito “Que te dije de presentarte de esa manera ridícula, hoy comerás menos a la cena” al escuchar eso el encogió los hombros se acercó a ella y le pidió disculpa diciendo “lo siento querida” Adolf se largó a reír después de ver esa escena y los chicos lo hicieron de igual manera y Lin se tapó la boca intentando no reírse de Alphonse.
 El presento a su esposa llamada Odelia Meister luego de esto, Alphonse junto a Adolf y compañía partieron hasta el patio de entrenamiento para novatos donde se encontraban algunos de los aspirantes a soldado, en el camino Adolf no podía evitar pensar “esto es demasiado conveniente no sospechan nada y lo dan todo por hecho solo por esta malformación de nacimiento en mi ojo,  en fin no hay nada que pueda hacer más que dejarme llevar por la corriente”.
 Todos los aspirantes al ver a Lin se pararon rectos y saludaron de la misma forma que los 3 chicos saludaron a Adolf, el lugar era un rectángulo del tamaño de una cancha de futbol promedio el cual es campo de practica de combate cuerpo a cuerpo, Lin pidió una espada de madera y se fue al centro del lugar junto a Alphonse y le dijo a Adolf “mire bien este es el nivel que tenemos en el reino de Elementaria” ella se preparó en una pose de combate con las piernas separadas y flexionadas con la espada en su mano derecha mientras al frente de ella un par de metros estaba Alphonse recitando algo en voz baja con sus puños juntos, todos los chicos se veían muy emocionados por la pelea que estaba a punto de comenzar, Adolf estaba al lado de los 3 chicos y él les pregunto “¿Qué tan fuertes son ellos?” a lo que responde Van “solo observa el combate y lo sabrás, mira van a levantar una barrera muy poderosa para que no destrocen el lugar aun así puede que parte de la magia que ocupen traspase la barrera y lo digo por parte de la jefa Lin” a lo que responde Adolf  “¿magia?”, en el momento antes de iniciar su combate Adolf ve una especie de espejo que va cubriendo todo el campo alrededor de ellos.
 Lin mira la barrera y una vez lista junto a Alphonse gritan “reforzamiento mágico” y un aura azul los cubrió por un instante, de un solo salto hacia adelante llego al lado de Alphonse quien recito “arte místico equipamiento de hierro” y de la nada una armadura plateada con un tono azuloso brillante fue vestida por el y esquiva la estocada por parte de Lin fue tan fuerte este ataque de ella que destrozo todo lo que había delante de la espada dejando un corte en la tierra y creando un fuerte viento al lado de Alphonse y trozos de tierra chocando con la barrera.
― ¡Cielos por un poco más y dejas viuda a Odelia, enserio estas a otro nivel Lincita! ―Dijo Alphonse con una voz temblorosa.
― (risa siniestra) Es divertido luchar y es lo que mejor hago, no por nada soy la generala del reino, además no voy con todo aun ―Dijo Lin mientras preparaba otro ataque con su espada.
 Alphonse contrataca con un rápido puñetazo hacia el rostro de Lin pero ella lo bloquea con la espada y el impacto la manda a volar por los aires llegando al borde superior de la barrera y ocupándola como plataforma para impulsarse y volver a arremeter un brutal golpe contra Alphonse y este lanza un puñetazo doble recitando “pilares de tierra” antes de que ambos ataques choquen Lin se percata de que justo antes de llegar al lado de él se levantan unos muros de piedra que estaban a punto de darle de lleno en su pecho y da un ataque al aire con la espada esta vez creando un fuerte viento que arraso con todo lo que estaba fuera de la barrera dándose impulso hacia atrás y mientras daba saltos hacia atrás tocando la superficie de los muros de tierra creados por Alphonse, ella después de evitar ese ataque espera a que él se acerque a atacar.
― Nada mal casi me dañas (emocionada) pero veamos que tal tus reflejos ven con todo ―Dijo Lin con su rostro irradiando alegría como si la batalla lo fuera todo en su vida.
―… he entrenado mucho para poder aunque sea acorralarte, ¡iré con todo ahora! ―Dijo Alphonse corriendo hacia ella.
 Comenzaron a repartirse golpes, Lin hacia chocar su espada de madera con los potentes puñetazos de él, a simple vista parecía que ella estuviera jugando con un niño pero esos golpes bloqueados hacían fricción en el aire  levantando polvo a si alrededor, todos los presentes estaban tan atónitos que nadie hablaba y Adolf estaba casi en shock por presenciar tan irreal batalla frente suyo, su cerebro aun no procesaba que estaba en un mundo con leyes naturales totalmente distintas del cual venia, él pensó “como una chica tan hermosa puede luchar como si fuera el ser más peligroso del mundo como si nada, no lo puedo entender y peor aún como una espada de madera puede ser tan resistente contra el metal”.
 La presión de los golpes de Lin poco a poco hacían que Alphonse comenzara a hundirse en la tierra era el quien se encontraba acorralado entre la espada y la pared, él pensó “que puedo hacer para detenerla ¿será peligroso ocupar mi carta del triunfo?” Como el lugar era un campo abierto podía atacar con todo hacia el cielo así que intento dejar en el aire a Lin para ejecutar su ataque final.
 Alphonse recito “prisión de roca” Lin fue aprisionada en 4 murallas de piedra sin darle tiempo para reaccionar, el hizo elevar los muros junto con ella varios metros en una columna de piedra, se puso en posición enterrando aún más sus pies en el suelo, y poco a poco llevando su brazo derecho hacia atrás cargando para lanzar su ataque final, se podía sentir una atmosfera densa alrededor de él.
Lin a punto de llegar hasta el límite superior de la barrera de una potente patada destruye uno de los muros y salta en el aire, quedo en el rango de ataque de Alphonse quien lanza su más poderoso ataque, ella de inmediato se dio cuenta de lo que estaba a punto de venir contra ella.
― ¡Con esto por fin voy a vencerte Lin! ―Dijo emocionado Alphonse.
― ¡Oh! así que esas intenciones tienes, tendré que poner orden aquí ―Dijo Lin emocionada mientras preparaba su contraataque.  
En ese momento Adolf pudo sentir una inmensa presión en su pecho, comenzó a respirar rápido, sentía que sus piernas se debilitaban poco a poco, y un sudor frio recorrió por toda su espalda, lo que él no sabía que la sensación que provenía de Lin era miedo, los demás chicos con el entrenamiento que realizaban les afectaba mucho menos que a él esa intensa presión que emitía, Hans que estaba al lado de él dijo con los ojos brillando de admiración “!Wow, esta sensación, el gran poder de la jefe Lin es impresionante, este escalofrió es lo mejor”, por otro lado Adolf estaba poniéndose cada vez más pálido.
Alphonse lanzo su carta del triunfo “Terra Impacto” desde el suelo se juntó una enorme masa de tierra sobre él, la cual salió disparada con el puñetazo que estaba cargando hacia Lin expulsado una ponente ráfaga de viento alrededor, se podía sentir en los pies de todos como vibrada el suelo con la intensidad del ataque, Lin observaba con confianza como se acercaba el inminente ataque, sostuvo con tal fuerza la espada que en su mano salían a relucir las venas de estas y  grito “Inferno Wyvern” lo que parecía salir del agitar de su espada era una cabeza de un dragón bañado en fuego, el ataque de ella fue directo a la enorme e imponente masa, chocando entre sí, pero el dragón termino devorando la masa desasiéndola y dirigiéndose directo a él, Alphonse no tenía tiempo para volver a lanzar otro ataque así que puso sus manos sobre su cabeza y varias capas de tierra lo comenzaron a cubrir intentado minimizar el daño, y cae de lleno el fuego con forma de cabeza de dragón poco a poco consumiendo las capas de tierra hasta llegar a él y envolverlo en furiosas llamas, después de unos segundos se desvaneció en el aire las llamas y se vio la armadura de Alphonse con quemaduras oscuras por todos lados, se podía oler el aroma a hierro quemado por todo el lugar.
 Lin por otro lado termina de caer de manera suave al suelo, y la espada en su mano se deshace como si estuviera soltando cenizas al viento, se acerca a Alphonse en su armadura y ella le da una leve patada a una de sus pantorrillas, con esto la armadura se quebró y el cayo de rodillas al suelo inconsciente, la pelea termino en una aplastante victoria para Lin.
 Hubo un momento de silencio en el lugar y los aspirantes a soldado comenzaron a gritar con euforia tras el espectacular duelo entre ellos 2, Lin cargo en su hombro a corpulento Alphonse como si fuese un cachorrito, Odelia fue corriendo al lado de ella para ver el estado de su esposo.
― Señorita Lin, ¿cómo se encuentra Alphonse? ―Dijo muy preocupada Odelia con sus manos juntas.
― No es nada grave solo se desmayó por la presión de mi ataque es todo, déjalo descansar un rato y estará como nuevo gritando por allí ―Dijo Lin mostrando un rostro calmado después de una intensa lucha.
― No fue enserio con el ¿verdad? ―Dijo Odelia.
― Claro no que, solo en el campo de batalla voy enserio no con mis compañeros.
 Algunos chicos le dijeron a Lin que ellos llevaran a Alphonse a la enfermería que se encontraba dentro del edificio de novatos, ella se los dejo a ellos, apenas levantándolo se lo llevan como pueden al edificio.
Adolf se encontraba entre los muchos aspirantes jadeando por la fuerte presión que sufrió su cuerpo al estar expuesto a la impresionante fuerza de Lin, su cabeza daba vueltas apunto de desmayarse Lin se da cuenta de esto y corre a su lado, pero la conciencia de Adolf poco a poco se fue desvaneciendo, lo último que el vio fue el  encantador rostro de preocupación de ella que decía “!joven héroe, joven héroe, respóndame, joven héroe!” y la oscuridad lleno sus ojos.


Gracias por leer.

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