CAPITULO 2: La bienvenida al forastero.
Hola chicos y
chicas soy Zen su Dios favorito y narrare las aventuras de Adolf desde este
punto, pero (pone su dedo índice sobre sus labios) no se lo digan a él, que quede entre nosotros ¿okey? disfruten de la
historia.
Tirado al lado de un camino de tierra cerca de
una gran ciudad se encontraba Adolf sano y salvo aunque inconsciente, se detuvo
un lujoso carruaje del cual 2 caballos tiraban de este, que estaba pasando por
el lugar y de él se bajaron 3 personas, 2 jóvenes chicas una de ellas vestida
de sirvienta con una espada en su cintura la otra con un uniforme académico y
un hombre mayor, este último vestido de bata blanca y lentes gruesos que en su
mano cargaba un maletín café, se acercan a Adolf y la sirvienta dice.
―Señorita es
bastante raro encontrar personas botadas a un lado del camino cerca de la
cuidad, doctor por favor verifique si está o no muerto, seria de mala
reputación que se sepa de una persona muerta a las afueras de la ciudad ―Dijo
la sirvienta mientras ella se encontraba delante de la otra chica y observaba
de re ojo al joven en el suelo.
―De inmediato,
primero le tomare el pulso, por favor mantenga a la señorita alejada por precaución
―Dijo el hombre mayor y fue a tomarle el pulso a Adolf volteándolo con cuidado
y seguido tocando su yugular con sus dedos.
El hombre mayor miro a las chicas y asintió
con su cabeza para hacerles notar que está vivo, luego de su maletín saca un instrumento
cilíndrico metálico con un cristal en la base y del cual salió luz, abrió los
ojos de Adolf para mirar sus pupilas y se encontró con una gran sorpresa.
―Señoritas
(tartamudea) ¡vengan a mirar esto es increíble!, no pensé estar vivo para verlo
en persona ―Dijo sorprendido el hombre mayor.
Las 2 chicas se acercan al lado del doctor y
Adolf, el doctor señalaba a su ojo derecho y el abre el ojo para que las chicas
pudieran ver su pupila.
― ¿Doctor Mark a
que se refiere? ―Pregunto la chica de uniforme académico.
―Señorita Mia
observe con detalle la pupila de este joven muchacho.
La expresión de sorpresa de ambas chicas al
fijarse de lo particular de la pupila de Adolf, es que esta tenía forma de
estrella de 12 puntas, para la gente de ese lugar debe guardar un gran
significado esta peculiar característica de él.
― ¡Lin lo viste
este debería ser el! ―Dijo Mia quien era la chica del uniforme académico,
tapándose la boca por la gran sorpresa que le produjo ver la pupila.
―Yo pensaba que
solo era una antigua leyenda que paso a ser un cuento para niños, pero sin duda
esa marca en su ojo derecho con la forma de estrella de 12 puntas, después de
décadas de guerra por fin voy a poder ver terminado este conflicto ― Dijo el
doctor Mark mirando esperanzado al cielo nocturno.
―Lin rápido súbelo al
carruaje debemos llegarlo al castillo cuanto antes para tratarlo.
―Sí, enseguida señorita.
Lin toma con cuidado a Adolf del suelo en sus
brazos y lo recuesta en el interior del carruaje, luego de esto partieron hasta
el castillo que se encontraba al otro lado de la gran ciudad, sobre una pequeña
colina.
A la mañana siguiente, recostado en la cama en alguna de
las habitaciones del castillo despertó
de golpe, confundido miro hacia todos lados y observo que estaba en un lugar
extraño, se tocó la frente con su mano debido a que sentía un leve dolor de cabeza, se levantó de
la cama miro con detenimiento el lugar, era espacioso por lo demás no vio mucho
de interés solo un armario, un escritorio, un estante con libros, y un espejo apoyado
al lado de la puerta, todo se veía muy elegante y bien arreglado si fuese un
lugar de clase alta.
Empezó a parparse el cuerpo, lo notaba diferente
además que se sentía de buen humor eso le pareció más inusual no se sentía si
fuera el mismo, pero no le dio muchas vueltas a esto último, se quitó la ropa
que era un buzo y las zapatillas por lo general siempre ocupaba para ir a la
universidad, quedo desnudo y se digirió al espejo al lado de la puerta para
examinarse el cuerpo.
Quedo impactado por el enorme cambio en su
físico, su cabello era un poco más largo, su cuerpo estaba bien fornido era si
se tratase del cuerpo de un atleta, miro de re ojo su cara y pensó “¿este soy
yo?” todas las imperfecciones de su rostro ya no estaban allí, se acercó y se
percató que la forma de su pupila derecha seguía igual aunque nunca le dio
importancia a esa mutación como él le llamaba, siguió mirándose unos momentos
más hasta que se abre la puerta de la habitación.
Por la puerta
entran 2 hermosas chicas, una con el
cabello corto hasta los hombros carmesí de estatura media vestida con un
uniforme académico parecía sacada de un cuento con ese bello rostro y la otra
chica con un cabello verde esmeralda el cual le llegaba a las rodillas amarrado
con una cinta blanca su rostro serio daba una sensación de tranquilidad además le
daba un atractivo especial estar vestida de sirvienta en su cintura llevaba una
espada enfundada.
Ambas dan un paso hacia la habitación y se
encuentran cara a cara con Adolf quien estaba desnudo frente al espejo, la
chica de cabello carmesí dijo “Joven héroe como te encuentras…” su mirada se
clavó en la entrepierna de Adolf, su cara se tornó roja casi parecía que echaba
humo de su cabeza, tapándose mal la cara con sus manos siguió mirando allí y
para terminar ella tomo aire y grito “!noooooo
degenerado, depravado, violador!” y le dio una fuerte patada en la entrepierna
a él, acto seguido salió corriendo del lugar mientras el yacía en el suelo
retorciéndose de dolor.
La otra chica no se inmuto para nada solo dijo “por favor perdone a la
señorita” y cerró la puerta, mientras iba en busca la chica que escapo se fue
con la cara sonrojada mirando al piso.
― ¡ay que dolor mi
descendencia! Que típico fue eso (apenas saliéndole la voz) solo un momento y me
vestiré (retorciéndose en el suelo) ―Dijo Adolf muy adolorido por el fuerte
impactado en sus partes blandas.
Él pensó “maldita chica casi me las revienta me
las pagara” se levantó del suelo y se vistió, se sentó en la cama se inclinó
hacia adelante puso los codos en sus piernas y cruzo los dedos se quedó pensando
unos momentos y dijo en voz alta.
―Es real acaba de
pasar esto no me lo creo, ¿ahora que viene? ―Dijo Adolf muy molesto ya que aún
sentía dolor ― <<Aquella chica me llamo héroe ¿por qué razón lo
hizo?>>
Unos minutos después llaman a la puerta se
escuchaba la voz de la sirvienta al otro lado, “disculpe ¿ya podemos pasar?” el
responde “si, ahora no hay problema” las 2 chicas vuelven a entrar.
―Disculpe a la
señorita (agacha la cabeza) ―Dijo la sirvienta.
―Es que era mi
primera vez viendo uno de esos me puse nerviosa (se sonroja).
―Está bien olvidemos
eso, pero antes de todo podrían presentarse, soy Adolf.
― ¡Sí! perdone mis
modales, soy Lin Crossforce la generala del ejército de Elementaria y ella es
―Dijo Lin presentándose y dándole la palabra a la chica.
― (aclarando la
voz) soy Mia Elementaria princesa del reino de Elementaria un placer conocerlo, además Lin es mi
guardaespaldas ―Dijo Mia.
―El placer es mío, necesito
que respondan mis dudas estoy confundido ―Dijo Adolf.
Las chicas se sentaron en la cama y Adolf en
la silla que se encontraba en el escritorio y comenzaron a responder las dudas
de él.
―Primero que todo
¿qué hago en este lugar? ¿Por qué la señorita Mia me ha llamado héroe?
―Te hayamos
inconsciente a las fueras de la ciudad y te trajimos hasta el castillo, hay una
leyenda de hace mucho tiempo ―Dijo Mia antes de contar parte de la historia.
“Hace mucho tiempo antes de que el reino de
Elementaria siquiera existiera, hubo una gran profeta que profetizo entre varias
otras cosas la llegada de un joven hombre con las estrella de 12 puntas en su
ojo derecho que ha de venir desde una tierra muy lejana y es quien acabara con
la guerra entre los reinos más grandes del continente Galburn y salvara al
mundo de la mayor crisis que ha vivido desde la separación de las 5 razas y el
castigo al mundo por la diosa Migna”
―Resumiendo esa es
la leyenda del héroe de las 12 estrellas, y eres el único con esa característica,
es imposible que alguien nazca con ese tipo de ojo más que el héroe, por esa
razón damos por hecho que eres el ―Dijo Mia apartando la mirada de Adolf aun
nerviosa por verlo desnudo.
―Ya entiendo ahora,
pero yo soy débil ni siquiera se luchar como podría detener una guerra o luchar
aunque sea, deben estar equivocadas de persona es verdad que esto en mi ojo es
algo de nacimiento pero que harán si yo no soy ese héroe ―Dijo Adolf
replicándole a Mia.
―No se preocupe
sobre ser débil, yo me hare cargo de entrenarlo, como dijo la señorita es
imposible que estemos equivocadas, por hoy le gustaría conocer el castillo
junto a nosotras ―Dijo Lin dándole una ligera sonrisa a él.
― (suspiro) bien
por lo que veo no me queda otra opción ¿o sí? Tengo muchas preguntas más,
¿quiénes están en conflicto en esta guerra? ¿Y por qué comenzó? ―Pregunto Adolf
interesado en el tema.
―Le parece si en la
hora de la cena seguimos con esta charla joven héroe, debo llevar a la señorita
a sus clases en la academia central, así que relájese y siéntase libre de ir donde
quiera pero sin salir del castillo por otro lado tenga cuidado es fácil
perderse en el castillo ―Dijo Lin excusándose por no responder.
―Oh ya es hora de irnos
que mal, pero en otro momento seguiremos con esto joven héroe (se levanta
rápido de la cama) ―Dijo Mia aun sin mirar a la cara a él.
― Casi lo olvido
joven héroe, Beatriz la jefa de las sirvientas le mostrara los lugares comunes
del castillo para atender sus necesidades básicas, en unos momentos debería
llegar acá ―Dijo Lin antes de marcharse.
Así ambas se despidieron de manera amistosa y
se fueron de la habitación, Adolf estaba confundido con todo lo que está
pasando, de la nada ya es un héroe, se recostó en la cama mirando al techo
pensando “todo es demasiado rápido para mi me costara asimilar todo esto, pero
primero debo poner mis prioridades” solo habían pasados unos momentos y tocan a
la puerta, se levanta y va a abrir para ver quién es.
Al abrir ahora se encontró con una mujer adulta bastante bella de una
mirada fría, la cual lo miro de pies a cabeza en solo un momento y dijo “usted
debe ser el joven héroe (toma con sus manos los bordes de su falda y baja la
cabeza) un placer conocerlo soy Beatriz, la señorita Lin debió mencionarle
sobre mi” Adolf algo desconcertado por el saludo tan formal solo le responde
con un breve sí.
Ella le pide que la siga y caminando
por los elegantes pasillos del castillo adornados con barrones, pequeñas
estatuas, cortinas, paredes blancas con paisajes pintados a mano en hermosos
marcos, entre otras cosas que reflejaban que todo era de la más alta calidad,
paran al llegar a la puerta de una habitación.
― por favor, pase dentro para tomarle sus medidas, para preparar sus ropas
―Dijo Beatriz extendiendo su mano hacia la puerta.
Entro se encontraban 2 jóvenes sirvientas que
lo hicieron sacarse las zapatillas y la sudadera quedando con una polera y su
pantalón de buzo, comenzaron a tomar medidas del cuerpo de Adolf de manera muy
rápida mientras Beatriz con una mano en su mentón miraba de re ojo a él, ellas
terminaron de tomar las medidas de él y Beatriz dijo “vístase y acompáñeme” luego
de eso ella le mostro donde se encontraba el baño de visitas y la cocina por si
necesitaba comer algo, se despide de Adolf después de volver a la habitación de
el de la misma forma en como lo saludo.
Ahora por fin Adolf pudo poner sus
pensamientos en orden, “lo primero que debo hacer es saber todo lo que pueda
del lugar donde estoy, segundo aprender sobre mis habilidades, y por ultimo volverme
más fuerte” para matar el tiempo fue a tomar un baño y volvió de nuevo a la
habitación para tomar una siesta, pasaron unas horas y golpean la puerta era
Lin quien ya había vuelto de la academia, el sale y ella le pide un poco de su
tiempo para mostrar los alrededores del castillo.
Luego de mostrarle los alrededores a él se
dirigieron a la zona de entrenamiento de la armada del reino que se dividía en
2 sectores veteranos y novatos que se encontraba al noreste del castillo, de
camino al lugar Adolf pensó “este lugar es enorme más que un castillo esto es
una mini ciudad” vio 2 grandes edificios con campos de entrenamiento donde se
podía observar gente entrenando de diversas formas se podía oír el sonido de
armas chocar y el grito de sus usuarios esforzándose, llegaron al lugar donde están los novatos, a la
distancia se acercan 3 personas, Lin dijo “allí vienen unos aspirantes a
soldado”.
Al lado de ellos llegaron 2 chicos y una
chica, saludando con mucho respeto a Lin, ellos quedaron mirando a Adolf.
― Jóvenes le
presento a Adolf el héroe de la profecía ―Dijo Lin señalándolo con la mano.
Los chicos quedaron de piedra al escuchar esto,
alterados se pusieron en línea frente a ellos y en una pose militar rectos con
la cabeza en alto haciendo el saludo de la armada del reino la cual es poner su
mano derecha en su corazón que era señal de respeto a sus superiores se
presentaron de manera formal ante él.
― ¡Discúlpenos
señor por la ropa que lleva pensamos que solo era un civil, me presento soy Hans
un aprendiz de soldado mucho gusto en conocerlo! ―Dijo Hans casi gritando de
los nervios.
― ¡Mis perdones
señor, me llamo Cecil encantada de conocerlo! ―Dijo Cecil muy nerviosa.
― Le ruego que nos
excuse señor, Van a su servicio mucho gusto ―Dijo Van calmado mientras le recorría
una gota de sudor por toda la cara.
― (avergonzado) ja,
ja, ja, soy igual que ustedes chicos, no es para tanto, solo por este ojo me
llaman héroe (acerca su cara a ellos) ―Dijo Adolf.
Sorprendidos por la pupila en forma de
estrella, ya que la gente del continente después de tantos años de la profecía
paso a ser solo una vieja historia para niños, después de presentarse todos
fueron al edificio de los novatos, al entrar Adolf vio el interior y pensó “¿es
que no hay un solo lugar en el castillo que no sea espacioso?” el cual estaba
dividido por 4 pisos en los cuales habían muchas habitaciones era similar a una
facultad de una universidad.
En lo que parecía ser la recepción se acerca
un tipo musculoso y bastante alto quien le habla en forma muy familiar a Lin.
― Hola Lincita,
¿Qué tal? ¿Hoy me traes a otro aspirante? ―Dijo el hombre muy amistoso.
― Que te he dicho
de hablarle así a tu superior Alphonse, supongo que hoy tendremos un duelo para
que los chicos aprendan un poco y te vean morder el polvo ―Dijo Lin observandolo
con seriedad.
― (carcajadas) como
siempre tu temperamento es muy corto, está bien quiero ver cuánto he mejorado
desde nuestro último duelo, pero me vas a presentar al joven detrás de ti, se
ve bastante agradable (carcajadas) ―Dijo Alphonse.
― Eso iba a hacer
pero tu mala costumbre de hablar demás (suspira), él es el joven héroe quien
predijo la profeta, mira su ojo derecho ―Dijo Lin sintiéndose orgullosa de
presentar a Adolf.
Alphonse poco a poco se acercó a
Adolf, acercaba su cara para comprobar el ojo, mientras Adolf se hacía su cara
para atrás y dijo “¿no estas demasiado cerca?” miro y miro con detenimiento el
ojo y dijo “si, no hay duda ese ojo es imposible que sea falso” se alegra y me
da un fuerte abrazo diciendo “así que el héroe estará de nuestro lado, la diosa
nos ha bendecido con la victoria” después de eso lo suelta y me da unas
palmaditas a la cabeza de Adolf muy contento.
― (pone una mano en su frente un momento) oigan tranquilos, me están
poniendo en un altar solo por este ojo, aun no asimilo todo, no les parece
extraño que de la nada se encuentren a alguien como yo, y le dan el título de
héroe de un momento a otro, además ni siquiera soy fuerte o algo por el estilo.
―Dijo Adolf un poco exaltado.
― Joven héroe, si ese ojo es la única evidencia que necesitamos para saber quién
eres, así que no te preocupes por los detalles y acompáñanos para que empieces
tu entrenamiento junto a los novatos ―Dijo Lin mirando a Adolf con una leve
sonrisa.
Los chicos que estaban a un lado de
Adolf miraron sorprendidos a Lin y murmuraron “¿vieron lo mismo que yo?, si la
jefa Lin sonrió de manera gentil, tengo miedo” ellos se acercaron a Alphonse y
le dieron una palmada en el hombro diciendo “fue un gusto conocerlo” el
extrañado solo les sonrió.
― Tranquilo chico para eso estamos aquí yo y Lin, (susurra) aunque hay más
instructores, en fin aun no me he presentado al joven héroe, (pone sus manos
sus caderas) soy el genial comandante de la ciudad del sureste en las costas de
Elementaria, el poderoso Alphonse Meister a su
servicio (carcajadas) ―Dijo Alphonse casi gritando.
Desde atrás de Alphonse se escuchó un manotazo
al mueble de la recepción era una hermosa mujer de cabello rubio quien grito
“Que te dije de presentarte de esa manera ridícula, hoy comerás menos a la
cena” al escuchar eso el encogió los hombros se acercó a ella y le pidió
disculpa diciendo “lo siento querida” Adolf se largó a reír después de ver esa
escena y los chicos lo hicieron de igual manera y Lin se tapó la boca
intentando no reírse de Alphonse.
El presento a su esposa llamada Odelia Meister
luego de esto, Alphonse junto a Adolf y compañía partieron hasta el patio de
entrenamiento para novatos donde se encontraban algunos de los aspirantes a
soldado, en el camino Adolf no podía evitar pensar “esto es demasiado
conveniente no sospechan nada y lo dan todo por hecho solo por esta
malformación de nacimiento en mi ojo, en
fin no hay nada que pueda hacer más que dejarme llevar por la corriente”.
Todos los aspirantes al ver a Lin se pararon
rectos y saludaron de la misma forma que los 3 chicos saludaron a Adolf, el
lugar era un rectángulo del tamaño de una cancha de futbol promedio el cual es
campo de practica de combate cuerpo a cuerpo, Lin pidió una espada de madera y
se fue al centro del lugar junto a Alphonse y le dijo a Adolf “mire bien este
es el nivel que tenemos en el reino de Elementaria” ella se preparó en una pose
de combate con las piernas separadas y flexionadas con la espada en su mano
derecha mientras al frente de ella un par de metros estaba Alphonse recitando
algo en voz baja con sus puños juntos, todos los chicos se veían muy
emocionados por la pelea que estaba a punto de comenzar, Adolf estaba al lado
de los 3 chicos y él les pregunto “¿Qué tan fuertes son ellos?” a lo que
responde Van “solo observa el combate y lo sabrás, mira van a levantar una
barrera muy poderosa para que no destrocen el lugar aun así puede que parte de
la magia que ocupen traspase la barrera y lo digo por parte de la jefa Lin” a
lo que responde Adolf “¿magia?”, en el
momento antes de iniciar su combate Adolf ve una especie de espejo que va
cubriendo todo el campo alrededor de ellos.
Lin mira la barrera y una vez lista junto a Alphonse
gritan “reforzamiento mágico” y un aura azul los cubrió por un instante, de un
solo salto hacia adelante llego al lado de Alphonse quien recito “arte místico
equipamiento de hierro” y de la nada una armadura plateada con un tono azuloso
brillante fue vestida por el y esquiva la estocada por parte de Lin fue tan
fuerte este ataque de ella que destrozo todo lo que había delante de la espada
dejando un corte en la tierra y creando un fuerte viento al lado de Alphonse y
trozos de tierra chocando con la barrera.
― ¡Cielos por un poco más y dejas
viuda a Odelia, enserio estas a otro nivel Lincita! ―Dijo Alphonse con una voz
temblorosa.
― (risa siniestra) Es divertido
luchar y es lo que mejor hago, no por nada soy la generala del reino, además no
voy con todo aun ―Dijo Lin mientras preparaba otro ataque con su espada.
Alphonse contrataca con un rápido puñetazo
hacia el rostro de Lin pero ella lo bloquea con la espada y el impacto la manda
a volar por los aires llegando al borde superior de la barrera y ocupándola
como plataforma para impulsarse y volver a arremeter un brutal golpe contra Alphonse
y este lanza un puñetazo doble recitando “pilares de tierra” antes de que ambos
ataques choquen Lin se percata de que justo antes de llegar al lado de él se
levantan unos muros de piedra que estaban a punto de darle de lleno en su pecho
y da un ataque al aire con la espada esta vez creando un fuerte viento que
arraso con todo lo que estaba fuera de la barrera dándose impulso hacia atrás y
mientras daba saltos hacia atrás tocando la superficie de los muros de tierra
creados por Alphonse, ella después de evitar ese ataque espera a que él se acerque
a atacar.
― Nada mal casi me dañas
(emocionada) pero veamos que tal tus reflejos ven con todo ―Dijo Lin con su
rostro irradiando alegría como si la batalla lo fuera todo en su vida.
―… he entrenado mucho para poder
aunque sea acorralarte, ¡iré con todo ahora! ―Dijo Alphonse corriendo hacia
ella.
Comenzaron a repartirse golpes, Lin hacia
chocar su espada de madera con los potentes puñetazos de él, a simple vista
parecía que ella estuviera jugando con un niño pero esos golpes bloqueados
hacían fricción en el aire levantando
polvo a si alrededor, todos los presentes estaban tan atónitos que nadie
hablaba y Adolf estaba casi en shock por presenciar tan irreal batalla frente
suyo, su cerebro aun no procesaba que estaba en un mundo con leyes naturales totalmente
distintas del cual venia, él pensó “como una chica tan hermosa puede luchar
como si fuera el ser más peligroso del mundo como si nada, no lo puedo entender
y peor aún como una espada de madera puede ser tan resistente contra el metal”.
La presión de los golpes de Lin poco a poco
hacían que Alphonse comenzara a hundirse en la tierra era el quien se
encontraba acorralado entre la espada y la pared, él pensó “que puedo hacer
para detenerla ¿será peligroso ocupar mi carta del triunfo?” Como el lugar era
un campo abierto podía atacar con todo hacia el cielo así que intento dejar en
el aire a Lin para ejecutar su ataque final.
Alphonse recito “prisión de roca” Lin fue aprisionada
en 4 murallas de piedra sin darle tiempo para reaccionar, el hizo elevar los
muros junto con ella varios metros en una columna de piedra, se puso en
posición enterrando aún más sus pies en el suelo, y poco a poco llevando su
brazo derecho hacia atrás cargando para lanzar su ataque final, se podía sentir
una atmosfera densa alrededor de él.
Lin a punto de
llegar hasta el límite superior de la barrera de una potente patada destruye
uno de los muros y salta en el aire, quedo en el rango de ataque de Alphonse
quien lanza su más poderoso ataque, ella de inmediato se dio cuenta de lo que
estaba a punto de venir contra ella.
― ¡Con esto
por fin voy a vencerte Lin! ―Dijo emocionado Alphonse.
― ¡Oh! así que
esas intenciones tienes, tendré que poner orden aquí ―Dijo Lin emocionada
mientras preparaba su contraataque.
En ese momento
Adolf pudo sentir una inmensa presión en su pecho, comenzó a respirar rápido,
sentía que sus piernas se debilitaban poco a poco, y un sudor frio recorrió por
toda su espalda, lo que él no sabía que la sensación que provenía de Lin era miedo,
los demás chicos con el entrenamiento que realizaban les afectaba mucho menos
que a él esa intensa presión que emitía, Hans que estaba al lado de él dijo con
los ojos brillando de admiración “!Wow, esta sensación, el gran poder de la jefe
Lin es impresionante, este escalofrió es lo mejor”, por otro lado Adolf estaba poniéndose
cada vez más pálido.
Alphonse lanzo su carta del
triunfo “Terra Impacto” desde el suelo se juntó una enorme masa de tierra sobre
él, la cual salió disparada con el puñetazo que estaba cargando hacia Lin
expulsado una ponente ráfaga de viento alrededor, se podía sentir en los pies
de todos como vibrada el suelo con la intensidad del ataque, Lin observaba con
confianza como se acercaba el inminente ataque, sostuvo con tal fuerza la
espada que en su mano salían a relucir las venas de estas y grito “Inferno Wyvern” lo que parecía salir
del agitar de su espada era una cabeza de un dragón bañado en fuego, el ataque
de ella fue directo a la enorme e imponente masa, chocando entre sí, pero el
dragón termino devorando la masa desasiéndola y dirigiéndose directo a él, Alphonse
no tenía tiempo para volver a lanzar otro ataque así que puso sus manos sobre
su cabeza y varias capas de tierra lo comenzaron a cubrir intentado minimizar el
daño, y cae de lleno el fuego con forma de cabeza de dragón poco a poco
consumiendo las capas de tierra hasta llegar a él y envolverlo en furiosas
llamas, después de unos segundos se desvaneció en el aire las llamas y se vio
la armadura de Alphonse con quemaduras oscuras por todos lados, se podía oler
el aroma a hierro quemado por todo el lugar.
Lin por otro lado termina de caer de manera
suave al suelo, y la espada en su mano se deshace como si estuviera soltando
cenizas al viento, se acerca a Alphonse en su armadura y ella le da una leve
patada a una de sus pantorrillas, con esto la armadura se quebró y el cayo de
rodillas al suelo inconsciente, la pelea termino en una aplastante victoria
para Lin.
Hubo un momento de silencio en el lugar y los
aspirantes a soldado comenzaron a gritar con euforia tras el espectacular duelo
entre ellos 2, Lin cargo en su hombro a corpulento Alphonse como si fuese un
cachorrito, Odelia fue corriendo al lado de ella para ver el estado de su
esposo.
― Señorita Lin, ¿cómo se
encuentra Alphonse? ―Dijo muy preocupada Odelia con sus manos juntas.
― No es nada grave solo se desmayó
por la presión de mi ataque es todo, déjalo descansar un rato y estará como
nuevo gritando por allí ―Dijo Lin mostrando un rostro calmado después de una
intensa lucha.
― No fue enserio con el ¿verdad?
―Dijo Odelia.
― Claro no que, solo en el campo
de batalla voy enserio no con mis compañeros.
Algunos chicos le dijeron a Lin que ellos
llevaran a Alphonse a la enfermería que se encontraba dentro del edificio de
novatos, ella se los dejo a ellos, apenas levantándolo se lo llevan como pueden
al edificio.
Adolf se encontraba entre los
muchos aspirantes jadeando por la fuerte presión que sufrió su cuerpo al estar
expuesto a la impresionante fuerza de Lin, su cabeza daba vueltas apunto de
desmayarse Lin se da cuenta de esto y corre a su lado, pero la conciencia de
Adolf poco a poco se fue desvaneciendo, lo último que el vio fue el encantador rostro de preocupación de ella que
decía “!joven héroe, joven héroe, respóndame, joven héroe!” y la oscuridad
lleno sus ojos.
Gracias por leer.