lunes, 10 de octubre de 2016

Abismo y eternidad - Capitulo 5

Publicado por a.d a las 21:43

Abismo y eternidad: más allá de la existencia


CAPITULO 5: ¿Cuán débil puedo llegar a ser?
 Adolf despertó muy calmado, sintió todo su cuerpo renovado de fuerzas sin nunca pizca de dolor, se levantó de su cama, y fue a la ventana abriendo esta, el cantar de las aves, el roció de la mañana mezclándose con la fragancia de las flores, una ligera y agradable brisa mañanera, le dio una sensación de paz por unos momentos, de muy buen humor, fue a tomar sus ropas que estaban dobladas dentro del armario de la habitación, se percató de dos atuendos más, uno muy elegante similar a los trajes de los nobles de los videojuegos de fantasía, y otro similar a ropa deportiva con unos toques militares. Recordó que los chicos novatos vestían de la misma forma, las toco pensando “¿se podrá guardar esto en mi inventario?”, y frente del apareció una ventana con un mensaje que decía, “mensaje del sistema, ¿quiere guardar este objeto en el inventario? Presione el botón sí o no”, Adolf miro el mensaje y presiono con su dedo el botón si, “mensaje del sistema, ha agregado 2 nuevos objetos”, hizo aparecer la ventana del inventario, y pudo ver que ahora tenía dos pestañas nuevas, objetos recientes, ropas, presiono cada uno para ver que la ventana arrojaba imágenes en recuadros de los objetos con su nombre, y una descripción de ellos.
 Reviso su ventana de estado, para ver que tiene algunas sorpresas para el:
 Miro la ventana de estado y vio bastantes cosas nuevas, lo primero que llamo su atención fueron esos porcentajes en cero, después vio que ya poseía una habilidad, pero tenía un botón al lado que decía ayuda, lo presiono y escucho una preciosa voz femenina “usted ha accedido al menú de ayuda del sistema, habilidad regeneración natural, la capacidad natural de regeneración del cuerpo aumenta conforme el usuario se recupere de daños causados a este”, también habían más opciones en la parte superior de la ventana, similar a un menú de navegación, las opciones entre ellas pasaban desde explicaciones de nivel, como funciona la experiencia, clase, habilidades, hasta los atributos, Adolf estuvo un rato estudiando todas las opciones del menú de ayuda.
― Ya veo, así que esto funciona así, es bastante simple en realidad, ni siquiera necesitaba apretar los botones solo debo pensar en ello, las ventanas de estado e inventario son tan adaptables, casi me parece imposible que todo funcione con un solo pensamiento, ahora solo quedara experimentar en la práctica todo lo aprendido ―dijo Adolf mientras se vestía con la ropa deportiva de novato ―Subir de nivel está bastante bien, pero casi me muero por el maldito envenenamiento de mana, de todas las personas en el mundo me toca a mí, menuda suerte la mía.
 Tocaron la puerta de la habitación, y desde el otro lado se escuchó la voz de Lin “joven héroe voy a pasar”, se abrió la puerta, y entro la hermosa generala Lin vistiendo su usual traje de sirvienta azul con bordados blancos, y unas medias negras que cubrían sus muslos, Adolf no la miro en detalle hasta ahora, pero una chica así solo podía darlo todo por él por qué es el héroe, si no fuese así, solo en sus sueños más locos podría pasar esto.
― Buenos días señorita Lin, ¿que la trae por mi habitación? ―dijo Adolf, mirándola de reojo.
― Desde ahora vendré a despertarlo, para comer juntos y poder empezarlo a instruirlo en su entrenamiento ¿se encuentra bien? ―dijo Lin, acercándose a Adolf palpando varias zonas del torso.
― Disculpa… ¿qué estás haciendo?  ―dijo Adolf ruborizándose al sentir las cálidas y suaves manos de Lin presionando alrededor de todo su torso.
― ¡Oh! Discúlpeme, me estaba cerciorando que no hubiera secuelas sino habría que seguir con el tratamiento intensivo, tiene buen aspecto tiene joven héroe, acompáñeme donde el doctor Mark y después iremos a comer algo juntos para empezar hoy su entrenamiento ―dijo Lin sacando sus manos del torso de Adolf, sin muestra de vergüenza.
― eh… claro ―dijo Adolf, preguntándose si ella es muy seria, o no lo ve como hombre en absoluto.
Salieron de la habitación y fueron hasta el despacho del doctor Mark, donde el doctor le hizo un chequeo rutinario, no encontró ningún inconveniente pero para asegurarse le dijo “joven héroe, después del tratamiento especial que le hicimos para que pudiera recuperarse lo antes posible, me sorprende mucho su cuerpo, es como si sus órganos fuesen más resistentes que una persona común al igual que su cicatrización es algo fascinante la verdad, tomo menos de la mitad del tiempo que tenía previsto”, Adolf le pregunto “¿cuál fue el tratamiento especial que recibí? Pero por lo que recuerdo mi estado era demasiado grave, antes de desmayarme recuerdo que el interior de mi cuerpo ardía, y vomite demasiada sangre pero ahora me siento como nuevo, ¿Cuánto tiempo estuve dormido doctor?”.
― Mmm… solo fueron 5 días pero yo tenía previsto alrededor de diez a doce días su recuperación, lo bueno es que los efectos más dañinos del envenenamiento de mana apenas habían comenzado pero aun así fue un milagro poder salvarlo, eso nos dio paso a que usted pudo asimilar el mana en su cuerpo para curar sus heridas internas con magia de curación del más alto nivel, yo solo fui una ayuda secundaria, la que ayudo en gran parte fue la señorita Lin, ella es increíble, la distancia aproximada desde el castillo hasta mi laboratorio ida y vuelta son unos veinte kilómetros, en solo unos minutos llego con el suero M.A.N.A. el cual aún está en etapa de desarrollo, gracias a la Diosa pudo funcionar en usted joven héroe ―dijo Mark, sentado en su escritorio mientras escribía en una libreta algunas cosas observando a Adolf.
― Hacia tiempo que no corría con mi máxima velocidad fue bastante agotador, pero todo fue por el bien del joven héroe, además usted es impresionante recuperarse tan rápido de sus heridas es un gran mérito como se esperaba del joven héroe ―dijo Lin elogiando a Adolf.
― entiendo, talvez sea que mi cuerpo es algo extraño ―sonríe de manera leve ―<<no me parece acertado aun, contarles sobre mis habilidades>> ¿Cuánto se demoró en llegar con el suero señorita Lin? ―pregunto bastante curioso Adolf.
― Yo diría que alrededor de unos seis minutos me habré tarde en llegar de vuelta al castillo ―dijo Lin poniendo un dedo sobre su mejilla mientras pensaba.
― <<En seis minutos recorrió veinte kilómetros, veamos la distancia y tiempo debería ser… ¡que! ¿Acaso es un maldito monstruo esta chica? Son alrededor de doscientos kilómetros por hora>> ―Pensó Adolf mientras quedo impactado por la exagerada velocidad de Lin.
― ¿Que le paso joven héroe? Se ve sorprendido ―pregunto Lin acercándose un poco a él.
― No es nada solo pensaba que eres una chica increíble ―dijo Adolf un poco nervioso al mirar de frente el rostro de ella.
― Yo como generala del ejercito de Elementaria debo ser lo más fuerte posible para poder acabar con esta guerra contra el imperio de las bestias mágicas ―dijo Lin frunciendo el ceño de manera muy notoria.
 El doctor Mark conocía la razón del enojo de Lin cuando hablaba del imperio de las bestias mágicas, así que cambio el tema.
― Continuando, usted ya se encuentra en un buen estado físico joven héroe además que no lo noto haciendo movimientos extraños o cualquier otra señal de incomodidad física, si usted necesita ayuda médica no dude en venir a verme desde mañana estaré aquí el resto de la semana, solo necesitare que venga cada día por un chequeo rutinario durante el resto de la semana para ver su evolución y como está el flujo de mana en su cuerpo que ha comenzado a fluir desde hace pocos días, si me disculpan debo ir a la ciudad por unos asuntos ―dijo Mark preparando un maletín de cuero para salir.
 Lin y Adolf se fueron del despacho del doctor hacia un comedor exclusivo para el uso de Lin, Adolf miro maravillado lo lujoso que se veía todo, el lugar era igual un típico comedor igual a las historias de fantasía donde el protagonista se sienta a compartir con un rey o noble, brillantes candelabros colgaban en el techo, una gran mesa y alrededor de esta sillas con diseños tallados a mano, la mesa estaba llena de comida la cual se veía muy apetitosa, el olor de la comida recién hecha llego hasta la nariz de Adolf, su estómago gruño con una gran ferocidad desde que llego al castillo no había probado bocado alguno, no de manera consciente, se sentaron uno frente del otro en uno de los extremos de la mesa.
 Lin cerró los ojos dijo unas cuantas palabras en un idioma extraño para Adolf que no pudo diferenciar el acento, el solo la miro y espero que terminara para comenzar a comer, tomo los cubiertos de plata a un lado de él, y probo un bocado de lo que parecía ser carne de ave bañado en una salsa espesa marrón, le dio un bocado y quedo fascinado por el sabroso sazón de la carne que contrastaba con aquella salsa, comió sin parar hasta quedar satisfecho, Lin mientras comía de manera refinada poco a poco, el ya con el estómago lleno quiso hablar un poco con ella para salir de varias dudas que aun rondaban por su mente.
― Discúlpeme, sentía que no había comido nada en días, quiero hacerle unas preguntas ¿tenemos tiempo para ello? ―dijo Adolf mirándola decidido a terminar con sus dudas.
― No se preocupe, es entendible usted no ha comido nada además del suero que le administramos mientras usted estaba inconsciente, una vez este conforme con mis respuestas iremos al campo de entrenamiento de novatos, hoy es domingo no debería haber nadie ya que es el día de descanso de los novatos ―dijo Lin cruzando sus manos y apoyándolas con el mentón, sonriéndole de manera leve a Adolf.
 Adolf comenzó a formularse las preguntas pensando que debería preguntar, también paso por su mente si dice algo muy sospechoso podría ser algo malo para él aunque lo consideren el héroe, se planteó que lo mejor sería conseguir las demás respuestas en una biblioteca porque supone que es imposible que acá haya algo similar al internet.
                ― ¿Por qué están en guerra? ¿Y contra quién? ―dijo Adolf mirando serio a Lin.
                ― Hay muchos intereses en juego, tanto tierras, recursos y un rencor que ha estado ardiendo durante más de 100 años entre ambos lados, para mi… digo para Elementaria no es una opción la paz por tantas atrocidades que ellos han cometido hacia nosotros no hay redención para ellos ni perdón ―Lin se veía muy molesta ―esas escorias son llamados el imperio de Gallaria o más conocidos por todo el continente como el imperio de las bestias mágicas ―dijo Lin intentando mostrarse lo menos molesta frente a Adolf.
                ― Entiendo… si fuera el caso que la guerra llegase a terminar ¿qué harías con tu vida?
                ― Nunca lo he pensado a profundidad, siempre he estado ocupada adiestrando a los soldados, entrenando, y en el campo de batalla eliminando a esas basuras, aunque si la guerra llegase a acabar queda el problema con los monstruos y poder expandir el territorio de Elementaria ―dijo Lin ella se veía un poco incomoda por su expresión.
                ― ¿Monstruos? ¿Acaso hay muchos de ellos en Elementaria?
                ― Joven héroe, no sé si del lugar donde viene usted no hay monstruos o si los exterminaron ya, pero todo el continente esta infestado de ellos, desconozco si las naciones vecinas o los alrededores de estas han eliminado a los monstruos pero nuestro reino está libre de ellos hasta la fecha gracias a mis comandantes y capitales que además de proteger a nuestra gente también tienen como objetivo secundario destruir todos los nidos de monstruos cercanos a las inmediaciones de Elementaria como investigar si hay lugares dentro del reino que no hayan sido vistos o posibles brotes de nidos.
                ― <<Casi pregunto ¿que son los monstruos? tendré que buscar en alguna biblioteca sobre ellos si es que hay>> ¿además de Gallaria tienen otros enemigos?
                ― Gracias a la Diosa no, tenemos aliados en las naciones vecinas pero todas ellas son neutrales en esta guerra, por como esta este mundo no es necesario que se derrame sangre ajena a nosotros es nuestro problema.
                ― ¿Quién es el que gobierna Elementaria?
                ― Es nuestro rey Batist Elementaria, todos le estamos muy agradecidos por llevar hasta el día de hoy un próspero reino a pesar de estar tanto tiempo en plena guerra.
                ― Debería ir a conocerlo ¿no? ¿Por qué ha pasado tanto tiempo en guerra el reino?
                ― El pasa viajando a las ciudades centrales de Elementaria tratando asuntos importantes del reino, y justo antes que de usted llegara joven héroe el salió a la ciudad de la costa, en unos días debería estar de nuevo por acá, el problema principal son los monstruos son una peste cuando se acaba con todos ellos en un nido por alguna razón vuelven a aparecer al poco tiempo, no se mucho sobre el tema pero le consultare a los especialistas en esto y le informare más sobre el tema, y justo llego en la época del año donde la frontera entre nuestro reino y las basuras de Gallaria se infesta de monstruos por una extraña razón, lo cual nos hace casi imposible poner en marcha a nuestras fuerzas pero también ellos no pueden poner un pie aquí, más o menos son casi seis meses que esto perdura durante el año es tan extraño y su duración es demasiado exagerada, a pesar de todos estos años aún no tenemos idea que es lo que hace que pase este fenómeno y ha retrasado la guerra de manera absurda ―respira profundo y suspira ―a veces no sé qué pesar de este mundo, si fuese por mi todo hubiera terminado hace mucho y solo esto pasa en nuestra frontera con ellos, las demás fronteras y cercanías no hay anomalías como esta.
                ― Espero serte de ayuda señorita Lin y acabar juntos con este conflicto lo más pronto posible.
                ― Eres más agradable de lo que pensé, gracias por esta de nuestra parte, no sé qué haría si te hubieran conocido ellos, enserio muchas gracias joven héroe ―Su hermoso rostro dibujo una sincera y cálida sonrisa para Adolf.
                ― << ¡Oh! Es demasiado linda esta chica, no creí vivir para que una chica tan hermosa me sonriera de esa manera pero no es momento de pensar en romances además apenas la conozco olvídate de eso, ya se algunas cosas importantes de este reino y del mundo, una pregunta más y será mejor comenzar con el entrenamiento>> ―se rasco por un momento la cabeza ― ¿el color de tu pelo es normal? No quiero ofenderte es solo que de dónde vengo lo usual es tener el pelo de color negro.
 Las manos de Lin se resbalan y se larga a reír intentado contenerse de vez en cuando.
                ― Pero que pregunta es esa joven héroe, yo debería preguntar eso lo raro es que la gente tenga el cabello de color negro es bastante inusual y atractivo entre la gente del reino, es como si usted viniera de otro mundo ―dijo Lin una vez termino de reírse, tapándose la boca intentado no reírse otra vez.
                ― <<ja, ja, ja, le diste en el blanco mujer, así que la gente en este mundo tiene el pelo con todos los colores del arcoíris por lo que parece, no parece tan descabellado después de darme cuenta que la magia parece ser algo normal eso también deberé investigarlo, ¡el mundo fantástico es real! aunque ellos sabían que no tenía mana en mi cuerpo deben suponer que debo saber el concepto de magia, aunque igual me da algo de pena que te rías de mi pregunta fui serio con eso>> ―miro hacia un lado un poco avergonzado ―creo que te quite mucho tiempo con mis preguntas.
                ― Para nada aún es temprano ―Lin miro hacia un lado donde había un reloj colgado en la pared ― apenas son las 10 de la mañana, el clima es agradable para ejercitarse, acompáñeme al campo de entrenamiento.
 Ellos salen del comedor para que Adolf pueda comenzar su entrenamiento, Lin le dice a una de las dos sirvientas que estaban fuera que por favor limpie el lugar y siguen su camino.
                ― Señorita Lin ¿hay una biblioteca en el castillo?
                ― Si la hay ¿necesitas algo de ella?
                ― ¡no mucho! ―movió sus manos de un lado para otro ―es solo que me gusta leer y me gustaría tomar algún libro prestado.
                ― Es solo eso, no hay problema una vez terminemos esto, te llevare allá.
 Llegando al campo de entrenamiento, Lin lo llevo a la parte de atrás donde había una pista similar a las de atletismo entre otras pistas cercanas de diferentes formas demarcadas de color blanco hechas al parecer de asfalto color café, mas allá se podía ver el lugar donde Lin y Alphonse habían tenido su duelo, el terreno aún estaba destruido, Lin se fijó suspiro y volvió al edificio para ir a buscar una espada pero esta vez una de acero.
                ― Espéreme un momento ―dijo Lin calentando un poco sus piernas con unas pequeñas flexiones.
 Ella fue al lado del terreno destruido, dio un pisotón al suelo y se levanta la tierra de todo el lugar, blandiendo la espada da un corte que parte el aire del lugar, una fuerte brisa golpea en el rostro de Adolf mirando con atención lo que Lin hace, ella se movió a un lado del montículo de tierra que había levantado y le da una patada haciendo que ese gran trozo de tierra se arrastre hacia un lado para terminar blande tan rápido la espada que sus manos no se ven y reduce a pequeños trozos de tierra el montículo que había hecho, vuelve al lado de Adolf.
                ― <<!Esta chica tiene una fuerza monstruosa! cómo es posible con ese cuerpo esbelto se ve tan delicada, menos mal no esto en su contra seguro si hubiera terminado en Gallaria, tendría que haber peleado contra ella, uff de la que me salve, aunque tampoco sé si ellos tiene personas igual o más fuertes que ella mejor no doy todo por echo>> ―Adolf sentía una mezcla entre admiración y temor hacia ella.
                ― Listo, ahora como castigo hare que estos novatos corran 100 vueltas alrededor de esta pista y recojan todo los escombros, les dije que limpiaran el lugar ―ella molesta hizo un puchero ―muy bien comencemos joven héroe ―dijo Lin sacando un pequeño reloj de uno de los bolsillos de su traje de sirvienta
                ― Qué lindo gesto fue ese.
                ― <<ay no me vio haciendo esas expresiones tan infantiles ¡qué vergüenza! Pero por alguna razón me hace sentir cómoda estar a su lado siendo que hace nada nos conocemos, ¿será porque es el héroe? No lo sé, pero él es mi esperanza para terminar esta guerra de una vez por todas>> muy bien joven héroe hay una línea doble blanca por ese lado de la pista posiciónese allí pero antes caliente sus músculos para que no tenga problemas al correr ― le da la espalda a él, para que no vea su cara sonrojada de vergüenza.
                Adolf calentó un poco estirando sus piernas en el suelo por un rato, luego fue hacia el lugar indicado y espero las indicaciones de Lin, él se sentía confiado con su nuevo cuerpo mejorado y lo bien que estaba en ese momento.
                ― Quiero que trote hasta que se quede sin aliento ¿no hay problema verdad? ―dijo Lin mientras le brillaban los ojos por ver el potencial de Adolf.
                ― Eh… claro, claro, lo hare ―dijo Adolf echándose hacia atrás con la idea de correr después de escuchar la petición de Lin.
                ― A la cuenta de tres ¿bien? uno… dos… ¡tres! ―dijo Lin apretando un botón del reloj que tenía en la mano con sus ojos brillosos.

Adolf comenzó a trotar por la pista, a pesar de las palabras de Lin continuo sin problemas la primera vuelta sentía que podía seguir corriendo todo el día hasta que llego la señal “la puntada del novato” es cuando el cuerpo de la persona siente un fuerte dolor al costado derecho del cuerpo y significa que la persona en si está en muy mala condición física, el desconoce su nombre medico pero de donde el viene se conoce por el ya mencionado nombre de este mal que atormenta a los aficionados al deporte dicho de otra manera a la gente sedentaria.
                ― <<!uhg! no ahora, no por favor, pensé que este cuerpo resistiría un par de vueltas pero tengo la misma condición física que antes de venir a este mundo, y solo voy en la segunda vuelta, ¡qué hago! Quedare en ridículo frente a ella>> ―la cara de Adolf poco a poco comenzó a sudar y mostrar pequeños signos de dolor.
 Lin lo miraba con atención, el ya dio su segunda vuelta pero intentaba con todas sus fuerzas no mostrarle a ella ningún signo de debilidad, su cuerpo ya estaba muy agitado comenzó poco a poco jadear del cansancio, estaba cediendo su trote fue ralentizándose, pudo llegar a su tercera vuelta pero ya no daba más del dolor, su garganta estaba seca, estaba mareado, el sudor era como hielo por todo su cuerpo, de alguna manera llego a su cuarta y última vuelta para caer rendido al lado de Lin.
                ― joven héroe usted no estaba mintiendo, en verdad eres muy débil ―dijo Lin mirando el reloj en su mano un poco decepcionada.
                ― <<Golpe bajo mujer, ten algo de misericordia con mi orgullo por favor, pero soy demasiado patético, acabo de destruir todas sus expectativas, me hace sentir mal por ambos>> ―Adolf estaba recuperando el aliento en el suelo.
                ― Dio cuatro vueltas a la pista, cada vuelta son doscientos metros, y su tiempo fue de catorce minutos con cuarenta y ocho segundos, tengo que ser paciente con usted, me dijo que era alguien débil, no mintió en nada de lo que dijo, debo elogiarlo a pesar de todo es muy honesto, ahora iremos a una de las salas de entrenamiento del edificio ―dijo Lin poniéndose seria.
 En el edificio de los novatos fuera a una sala donde estaba llena de máquinas de ejercicio similares a las de cualquier gimnasio, Lin lo llevo a una estantería de varios rieles donde había mancuernas de diferentes tamaños.
                ― Ahora lo que sigue es fuerza, intentara levantar desde la más pequeña hasta donde pueda aguantar su fuerza, le daré una demostración ―dijo Lin mientras hace tronar los dedos de sus manos.
 Fue hacia al lado de la estantería donde estaban colgadas apenas sobre el nivel del piso con unas gruesos seguros de metal, Lin tomo un barra con tres grandes discos a cada lado ella dijo “esta es la más pesada que hay acá, no sé porque la dejaron aquí donde están los novatos, esta tiene trecientos kilos, aquí vamos” con su mano derecha ella levanta en el aire desde la mitad de la barra como si nada.
                ― <<!Su puta madre! pero que acabo de ver, primero la patada a ese montículo de tierra y ahora esto, esos delgados brazos pueden hacer eso ¡increíble!, debo preguntar si toda la gente es como ella, un golpe directo de ella y me revienta el lugar donde me golpe>> señorita Lin… ¿es toda la gente de este reino así de fuerte como usted? ―pregunto nervioso Adolf, gotas de sudor recorrían su cara.
                ― Por lo que se, soy la persona más fuerte de Elementaria, no podría decirte con certeza quien me sigue en cuanto a fuerza, pero en fuerza mágica no lo soy por desgracia, nunca se me dio muy bien la magia pero mi especialidad son las artes mixtas o también llamadas artes místicas, se basan en una combinación de técnicas de combate impregnadas con magia, otro día será mejor que le enseñe esas cosas por ahora sigamos ―dijo Lin dejando en su lugar la pesada barra como si fuese un estropajo.
 El miro el estante y las mancuernas estaban ordenadas por peso en pares, tomo la de un kilo sin problemas, luego la de dos kilos así hasta llegar a la de cinco kilos la cual comenzó a pesarle bastante, intento hacer una repetición con estas pero su fuerza fue insuficiente ni a mitad de camino pudo llegar Adolf.
 Lin observo que cinco kilos era el límite actual de Adolf, no dijo nada y pasaron a lo siguiente, ella lo hizo hacer abdominales en unas colchonetas que habían en el lugar su límite fue de cien y así siguieron en distintos tipos de ejercicios donde Adolf no llegaba ni a la mitad del promedio mínimo.
                ― <<Esto es peor de lo que pensé, los aspirantes a soldado tienen el promedio de veinte vueltas, quince kilos, y más del cuádruple de los demás ejercicios, si su resistencia es pobre no puedo enseñarle a luchar en esas condiciones pero hay la posibilidad que tenga una bendición especial y me sorprenda después de todo, pero verlo tan frustrado consigo mismo, solo mirando su cara me puedo dar cuenta ¿qué será lo mejor para él?>> joven héroe necesito que usted tenga mínimo el promedio de los aspirantes a soldado para poder instruirlo en combate, antes le será muy difícil a su cuerpo seguir el ritmo del entrenamiento, si me disculpa la insolencia pero su cuerpo no coincide con la fuerza que tiene me parece muy raro es demasiado desequilibrado ―dijo Lin que al parecer el comentario le molesto más a ella que al mismo Adolf.
                ― lo sé perfectamente… ¿podríamos dejar esto por hoy? Sé que apenas empezamos pero como primer día me lo puedes dejar pasar por favor <<mira quien habla con esos pequeños brazos eres capaz de levantar trecientos kilos como si nada>> ah… ―dijo Adolf sin animo en su voz.
                ― Entiendo tomare en cuenta todo lo que hicimos hoy para idear un método efectivo para usted joven héroe… ―dijo Lin se sentía culpable por haber hecho esas exageradas muestras de fuerza delante de Adolf y mostrarse le insignificante que es a su lado.
                 Señorita Lin me puede mostrar el camino hacia biblioteca… <<me librare por el momento del entrenamiento, no estoy de ánimo después de todo esto, me dedicare a investigar más sobre este mundo por hoy>> ―dijo Adolf tocándose las piernas doloridas por trotar más de lo que puede su condición actual.
 Ellos dejaron el lugar y entraron de nuevo al castillo, Lin iba delante de Adolf en silencio muy disgustada consigo misma pensando “la costumbre de ser estricta con los demás no me dejo ser más amable con el joven héroe, debe haber una forma en que se vuelva más fuerte, tengo una idea en mente pero podría matarlo apenas tiene mana por su cuerpo muy arriesgado de momento, que haría mi padre en estos momentos… no puedo pedir su ayuda fallaría como generala y como una CrossForce” después de caminar varios minutos llegaron hasta las puertas de la biblioteca del castillo.
                ― hemos llegado, vendré por usted dentro de tres horas para ir a almorzar juntos con la princesa Mia, ella quiere hablar con usted joven héroe, con su permiso ―dijo Lin esta vez mostrándose serena.
 Lin dejo el lugar y Adolf entro a la biblioteca del castillo, miro dentro y quedo maravillado por lo extensa que era, decenas de estantes llenos de libros parecía que todo los muebles del lugar brillaban el diseño de todo el lugar tenía un aire colonial, el camino derecho desde la puerta el cual llevaba al centro del lugar donde estaba un mesón de recepción donde se encontraban un joven y una jovencita parecían mucho ocupados haciendo papeleo, él se acerca a ellos.
                ― Hola… ¡disculpen!
                ― ¿eh? ¿Qué quieres? No ves que estamos ocupados ―dijo el joven para luego ignorarlo.
                ― Un momen… ―ella lo toma del cuello y empuja hacia abajo del mesón ―imbécil ven un momento ―ella le susurra al joven debajo del mesón.
                ― Pero que te pasa loca ―susurro él.
                ― Míralo bien… no se parece a alguien que nos indicaron que tenemos que tratar bien ¿Por qué él es héroe talvez? No se piénsalo un poco tarado, cabello negro, mirada gentil, y la pupila extraña ¿eh? ―susurro ella.
                ― Discúlpeme joven héroe, que se le ofrece de nosotros ―dijo el levantándose de golpe sobándose las manos.
                ― ¿Cómo saben que soy él? <<Seguro ella les informo a todos los empleados del castillo>> olvídalo, necesito que me indiques las secciones de la biblioteca y una lista con todos los libros y donde encontrarlos por favor ―dijo Adolf mirando fijo a la jovencita y al joven, quienes se pusieron nerviosos y comenzaron a dar vuelta el lugar buscando lo que les fue pedido.
 Después de un momento el joven le pasa un par de hojas las cuales tenían los datos generales de los libros y su ubicación en la biblioteca seguido le indico cada una de las secciones, las que más le interesaron a Adolf fueron, educación, historia, flora y fauna, pero había un pequeño problema, el idioma a pesar que podía escucharlo y entenderlo al igual que hablarlo a la perfección su escritura le era inentendible, volvió con el joven al mesón y esta vez le pidió a la jovencita que se le acercara a él y le dijo de manera discreta “pásame todos los silabarios que tengas acá por favor” ella extrañada le facilito cuatro silabarios distintos.
 Adolf le dio las gracias a ambos y se fue a la zona de lectura del lugar, en la cual observo decenas de mesas y solo una persona se encontraba leyendo en silencio, se acercó para luego sentarse en la mesa de al lado, dejo la pequeña pila de libros se quedó en silencio mirándolos, tomo uno al azar lo abrió, acto seguido se inclinó un poco hacia adelante y puso ambas manos en su cara y pensó “Dios no entiendo nada de lo que sale, ni una maldita palabra ¿Qué hare? ¿Estará bien preguntarle a la señorita Lin o Mia sobre esto? ¿Pero por qué entiendo y hablo su lengua pero no puedo entender su escritura? No se…” se quedó en la misma posición por unos minutos pensando y pensando que hacer.
 La persona lo miro se levantó de la mesa, se acercó a Adolf y le dio unos pequeños toquecitos con la mano en su hombro, se volvió a mirar y se encontró cara a cara con una bella chica de mirada afable, cabello purpura, profundos y grandes ojos azules, delgada complexión, la cual vestida un ropaje similar al de Adolf.
                ― Disculpa… me parecía que estas teniendo problemas con ese libro, si quieres te puedo ayudar ―dijo la chica de suave y agradable voz.
                ― Esto sonara extraño y espero que no te rías, tome prestados estos silabarios pero no sé leer… ―dijo Adolf con los ojos lagrimosos.
 Ella puso una tierna expresión en su rostro y le dijo “ya había acabado de leer, así que puedo ayudarte con ese problema” Adolf quedo de piedra.
                ― <<Me ha caído un ángel del cielo, un hermoso y bondadoso ángel, muchas gracias Zen eres una bala para la ayuda>> si, si, por favor… ―dijo Adolf aclamando a Zen por la conveniente ayuda.
Ella tomo sus cosas de la otra mesa y volvió para sentarse a un lado de Adolf, él se entusiasmó después de estar decaído por el pequeño entrenamiento de Lin.
             ― Que grosera aun no me he presentado, me llamo Marianette Blake soy una aprendiz de soldado pero mis amigos me llaman Mari mucho gusto <<que curioso ojo derecho tiene el, también tiene la ropa de aprendiz ¿será nuevo?>> ―dijo Marianette irradiando amabilidad.
             ― <<Otra chica linda, se nota que es muy agradable ¿pero cómo me presento? ¿A ella le habrán mencionado que soy el héroe? Aunque de héroe solo tengo el nombre además me disgusta que me llamen así, todos solo deberían llamarme por mi nombre>> mi nombre es Adolf soy nuevo aquí el gusto es mío Marianette ―dijo Adolf sonriendo de manera leve devolviendo el saludo.
             ― Es algo raro que deben entrar como aspirante a alguien que no sabe leer, eh… ¡no lo dije con esas intenciones no te ofendas por favor!, ¡eso! será mejor que empecemos ya, te explicare lo básico ―dijo Marianette apuntando con la mano al libro toda nerviosa.
 Ella comenzó a explicarle sin mirarlo a la cara, comenzaron con las vocales, el lenguaje era similar al español en cuanto a cantidad de letras con un total de veintisiete, su sintaxis era una mezcla entre español e inglés.
             ― <<me confunde este idioma, porque puedo hablar y entenderlo a la perfección pero a la hora de leer y escribir es una cosa abismalmente diferente, ella explica muy bien, es clara y concisa además huele muy bien un delicado aroma a flores algo dulce>> ya entiendo entonces las vocales son cinco, ae, ei, io, ou, ua, <<equivalentes al a, e, i, o, u, no era tan difícil, además por alguna razón se me hace fácil recordar las cosas>> bien lo tengo claro ―dijo Adolf comprendiendo la estructura inicial del idioma.
             ― Así es, lo captaste a la primera, ahora pasaremos a las consonantes solo son veintidós ―dijo Marianette apoderándose del libro.
 Y así ellos dos siguieron por dos horas, ella explicándole muy entusiasta y el poniendo toda su atención sin desconcentrarse ni un momento.
              ¡oh! Ya ha pasado tanto tiempo, discúlpame Adolf pero debo irme tengo muchas cosas por hacer, seguro mañana nos veremos en el entrenamiento ―dijo Marianette mirando la hora en un gran reloj que estaba colgado al final de la biblioteca a la vista de todos ―si quieres mañana te puedo seguir enseñando ―mira a Adolf como si estuviera esperando una respuesta positiva.
             ― ¡sí, claro! Si no te es una molestia, estaría encantado que me sigas enseñando.
             ― Que bueno, entonces que así sea ―dijo Marianette juntando ambas palmas, muy encantada por la respuesta.
 Se despidió mostrando una expresión risueña para ir al mesón a dejar el libro que estaba trayendo, Adolf quedo embobado mirándola mientras se iba alejando de su vista, no se había percatado del reloj hasta ahora miro la hora estaba a una hora para que Lin volviera por él.
             ― <<Aparte de ser muy linda y agradable, es una excelente profesora, comprendí casi todo de inmediato, mañana seguro como dice nos volveremos a ver, por ahora seguiré estudiando hasta que llegue la señorita Lin>>.
 Adolf siguió leyendo con más confianza ahora que ese extraño lenguaje ahora le era mucho más visible, ya había pasado la hora y desde una de las secciones aparece Lin, ahora se veía más animada a comparación de hace unas horas, ella mira por todos lados hasta que visualiza a Adolf y se acerca a él.
             ― Joven héroe ¿Cómo se la ha pasado aquí?
             ― Muy bien, fue un momento agradable, bien nos vamos ―dijo Adolf levantándose de la mesa, tomo la pila de libros y ambos fueron hasta el mesón.
 Ambos jóvenes al ver a Lin se pusieron muy nerviosos pero ella no dijo una sola palabra solo quedo observando, Adolf pidió los libros prestados, le dijeron que no se preocupara por nada que los libros estarán en su habitación cuando vuelva, ambos le hacen una pequeña reverencia a Adolf y Lin despidiéndose muy respetuosos.
Ahora Adolf y Lin se marchan de la biblioteca para ir al comedor de ella donde los espera la princesa Mia.


Gracias por leer.

1 comentarios:

UwU eres todo un debilucho!! Pero con mucha suerte. Gracias por las traducciones...

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