Abismo y eternidad: más allá de la existencia
CAPITULO 5: ¿Cuán
débil puedo llegar a ser?
Adolf despertó muy calmado, sintió todo su
cuerpo renovado de fuerzas sin nunca pizca de dolor, se levantó de su cama, y
fue a la ventana abriendo esta, el cantar de las aves, el roció de la mañana mezclándose
con la fragancia de las flores, una ligera y agradable brisa mañanera, le dio
una sensación de paz por unos momentos, de muy buen humor, fue a tomar sus
ropas que estaban dobladas dentro del armario de la habitación, se percató de
dos atuendos más, uno muy elegante similar a los trajes de los nobles de los videojuegos
de fantasía, y otro similar a ropa deportiva con unos toques militares. Recordó
que los chicos novatos vestían de la misma forma, las toco pensando “¿se podrá
guardar esto en mi inventario?”, y frente del apareció una ventana con un
mensaje que decía, “mensaje del sistema, ¿quiere guardar este objeto en el
inventario? Presione el botón sí o no”, Adolf miro el mensaje y presiono con su
dedo el botón si, “mensaje del sistema, ha agregado 2 nuevos objetos”, hizo
aparecer la ventana del inventario, y pudo ver que ahora tenía dos pestañas
nuevas, objetos recientes, ropas, presiono cada uno para ver que la ventana
arrojaba imágenes en recuadros de los objetos con su nombre, y una descripción
de ellos.
Reviso su ventana de estado, para ver que
tiene algunas sorpresas para el:
Miro la ventana de estado y vio bastantes
cosas nuevas, lo primero que llamo su atención fueron esos porcentajes en cero,
después vio que ya poseía una habilidad, pero tenía un botón al lado que decía
ayuda, lo presiono y escucho una preciosa voz femenina “usted ha accedido al
menú de ayuda del sistema, habilidad regeneración natural, la capacidad natural
de regeneración del cuerpo aumenta conforme el usuario se recupere de daños
causados a este”, también habían más opciones en la parte superior de la
ventana, similar a un menú de navegación, las opciones entre ellas pasaban desde
explicaciones de nivel, como funciona la experiencia, clase, habilidades, hasta
los atributos, Adolf estuvo un rato estudiando todas las opciones del menú de
ayuda.
― Ya veo, así que esto funciona así, es bastante simple en realidad, ni
siquiera necesitaba apretar los botones solo debo pensar en ello, las ventanas
de estado e inventario son tan adaptables, casi me parece imposible que todo
funcione con un solo pensamiento, ahora solo quedara experimentar en la práctica
todo lo aprendido ―dijo Adolf mientras se vestía con la ropa deportiva de
novato ―Subir de nivel está bastante bien, pero casi me muero por el maldito
envenenamiento de mana, de todas las personas en el mundo me toca a mí, menuda
suerte la mía.
Tocaron la puerta de la habitación, y desde el
otro lado se escuchó la voz de Lin “joven héroe voy a pasar”, se abrió la
puerta, y entro la hermosa generala Lin vistiendo su usual traje de sirvienta
azul con bordados blancos, y unas medias negras que cubrían sus muslos, Adolf
no la miro en detalle hasta ahora, pero una chica así solo podía darlo todo por
él por qué es el héroe, si no fuese así, solo en sus sueños más locos podría
pasar esto.
― Buenos días señorita Lin, ¿que la trae por mi habitación? ―dijo Adolf,
mirándola de reojo.
― Desde ahora vendré a despertarlo, para comer juntos y poder empezarlo a instruirlo
en su entrenamiento ¿se encuentra bien? ―dijo Lin, acercándose a Adolf palpando
varias zonas del torso.
― Disculpa… ¿qué estás haciendo? ―dijo
Adolf ruborizándose al sentir las cálidas y suaves manos de Lin presionando alrededor
de todo su torso.
― ¡Oh! Discúlpeme, me estaba cerciorando que no hubiera secuelas sino
habría que seguir con el tratamiento intensivo, tiene buen aspecto tiene joven
héroe, acompáñeme donde el doctor Mark y después iremos a comer algo juntos
para empezar hoy su entrenamiento ―dijo Lin sacando sus manos del torso de
Adolf, sin muestra de vergüenza.
― eh… claro ―dijo Adolf, preguntándose si ella es muy seria, o no lo ve
como hombre en absoluto.
Salieron de la habitación y fueron hasta el despacho del doctor Mark, donde
el doctor le hizo un chequeo rutinario, no encontró ningún inconveniente pero
para asegurarse le dijo “joven héroe, después del tratamiento especial que le
hicimos para que pudiera recuperarse lo antes posible, me sorprende mucho su
cuerpo, es como si sus órganos fuesen más resistentes que una persona común al
igual que su cicatrización es algo fascinante la verdad, tomo menos de la mitad
del tiempo que tenía previsto”, Adolf le pregunto “¿cuál fue el tratamiento
especial que recibí? Pero por lo que recuerdo mi estado era demasiado grave,
antes de desmayarme recuerdo que el interior de mi cuerpo ardía, y vomite
demasiada sangre pero ahora me siento como nuevo, ¿Cuánto tiempo estuve dormido
doctor?”.
― Mmm… solo fueron 5 días pero yo tenía previsto alrededor de diez a doce días
su recuperación, lo bueno es que los efectos más dañinos del envenenamiento de
mana apenas habían comenzado pero aun así fue un milagro poder salvarlo, eso
nos dio paso a que usted pudo asimilar el mana en su cuerpo para curar sus
heridas internas con magia de curación del más alto nivel, yo solo fui una
ayuda secundaria, la que ayudo en gran parte fue la señorita Lin, ella es
increíble, la distancia aproximada desde el castillo hasta mi laboratorio ida y
vuelta son unos veinte kilómetros, en solo unos minutos llego con el suero
M.A.N.A. el cual aún está en etapa de desarrollo, gracias a la Diosa pudo
funcionar en usted joven héroe ―dijo Mark, sentado en su escritorio mientras escribía
en una libreta algunas cosas observando a Adolf.
― Hacia tiempo que no corría con mi máxima velocidad fue bastante agotador,
pero todo fue por el bien del joven héroe, además usted es impresionante
recuperarse tan rápido de sus heridas es un gran mérito como se esperaba del
joven héroe ―dijo Lin elogiando a Adolf.
― entiendo, talvez sea que mi cuerpo es algo extraño ―sonríe de manera leve
―<<no me parece acertado aun, contarles sobre mis habilidades>> ¿Cuánto
se demoró en llegar con el suero señorita Lin? ―pregunto bastante curioso Adolf.
― Yo diría que alrededor de unos seis minutos me habré tarde en llegar de
vuelta al castillo ―dijo Lin poniendo un dedo sobre su mejilla mientras pensaba.
― <<En seis minutos recorrió veinte kilómetros, veamos la distancia y
tiempo debería ser… ¡que! ¿Acaso es un maldito monstruo esta chica? Son alrededor
de doscientos kilómetros por hora>> ―Pensó Adolf mientras quedo impactado
por la exagerada velocidad de Lin.
― ¿Que le paso joven héroe? Se ve sorprendido ―pregunto Lin acercándose un
poco a él.
― No es nada solo pensaba que eres una chica increíble ―dijo Adolf un poco
nervioso al mirar de frente el rostro de ella.
― Yo como generala del ejercito de Elementaria debo ser lo más fuerte
posible para poder acabar con esta guerra contra el imperio de las bestias mágicas
―dijo Lin frunciendo el ceño de manera muy notoria.
El doctor Mark conocía la razón del enojo de
Lin cuando hablaba del imperio de las bestias mágicas, así que cambio el tema.
― Continuando, usted ya se encuentra en un buen estado físico joven héroe
además que no lo noto haciendo movimientos extraños o cualquier otra señal de
incomodidad física, si usted necesita ayuda médica no dude en venir a verme
desde mañana estaré aquí el resto de la semana, solo necesitare que venga cada día
por un chequeo rutinario durante el resto de la semana para ver su evolución y
como está el flujo de mana en su cuerpo que ha comenzado a fluir desde hace
pocos días, si me disculpan debo ir a la ciudad por unos asuntos ―dijo Mark preparando
un maletín de cuero para salir.
Lin y Adolf se fueron del despacho del doctor
hacia un comedor exclusivo para el uso de Lin, Adolf miro maravillado lo lujoso
que se veía todo, el lugar era igual un típico comedor igual a las historias de
fantasía donde el protagonista se sienta a compartir con un rey o noble, brillantes
candelabros colgaban en el techo, una gran mesa y alrededor de esta sillas con
diseños tallados a mano, la mesa estaba llena de comida la cual se veía muy
apetitosa, el olor de la comida recién hecha llego hasta la nariz de Adolf, su estómago
gruño con una gran ferocidad desde que llego al castillo no había probado
bocado alguno, no de manera consciente, se sentaron uno frente del otro en uno
de los extremos de la mesa.
Lin cerró los ojos dijo unas cuantas palabras en
un idioma extraño para Adolf que no pudo diferenciar el acento, el solo la miro
y espero que terminara para comenzar a comer, tomo los cubiertos de plata a un
lado de él, y probo un bocado de lo que parecía ser carne de ave bañado en una
salsa espesa marrón, le dio un bocado y quedo fascinado por el sabroso sazón de
la carne que contrastaba con aquella salsa, comió sin parar hasta quedar
satisfecho, Lin mientras comía de manera refinada poco a poco, el ya con el
estómago lleno quiso hablar un poco con ella para salir de varias dudas que aun
rondaban por su mente.
― Discúlpeme,
sentía que no había comido nada en días, quiero hacerle unas preguntas ¿tenemos
tiempo para ello? ―dijo Adolf mirándola decidido a terminar con sus dudas.
― No se
preocupe, es entendible usted no ha comido nada además del suero que le
administramos mientras usted estaba inconsciente, una vez este conforme con mis
respuestas iremos al campo de entrenamiento de novatos, hoy es domingo no
debería haber nadie ya que es el día de descanso de los novatos ―dijo Lin
cruzando sus manos y apoyándolas con el mentón, sonriéndole de manera leve a
Adolf.
Adolf comenzó a formularse las preguntas
pensando que debería preguntar, también paso por su mente si dice algo muy
sospechoso podría ser algo malo para él aunque lo consideren el héroe, se
planteó que lo mejor sería conseguir las demás respuestas en una biblioteca porque
supone que es imposible que acá haya algo similar al internet.
―
¿Por qué están en guerra? ¿Y contra quién? ―dijo Adolf mirando serio a Lin.
―
Hay muchos intereses en juego, tanto tierras, recursos y un rencor que ha
estado ardiendo durante más de 100 años entre ambos lados, para mi… digo para
Elementaria no es una opción la paz por tantas atrocidades que ellos han
cometido hacia nosotros no hay redención para ellos ni perdón ―Lin se veía muy
molesta ―esas escorias son llamados el imperio de Gallaria o más conocidos por
todo el continente como el imperio de las bestias mágicas ―dijo Lin intentando
mostrarse lo menos molesta frente a Adolf.
―
Entiendo… si fuera el caso que la guerra llegase a terminar ¿qué harías con tu
vida?
―
Nunca lo he pensado a profundidad, siempre he estado ocupada adiestrando a los
soldados, entrenando, y en el campo de batalla eliminando a esas basuras,
aunque si la guerra llegase a acabar queda el problema con los monstruos y
poder expandir el territorio de Elementaria ―dijo Lin ella se veía un poco
incomoda por su expresión.
―
¿Monstruos? ¿Acaso hay muchos de ellos en Elementaria?
―
Joven héroe, no sé si del lugar donde viene usted no hay monstruos o si los
exterminaron ya, pero todo el continente esta infestado de ellos, desconozco si
las naciones vecinas o los alrededores de estas han eliminado a los monstruos pero
nuestro reino está libre de ellos hasta la fecha gracias a mis comandantes y
capitales que además de proteger a nuestra gente también tienen como objetivo
secundario destruir todos los nidos de monstruos cercanos a las inmediaciones
de Elementaria como investigar si hay lugares dentro del reino que no hayan
sido vistos o posibles brotes de nidos.
―
<<Casi pregunto ¿que son los monstruos? tendré que buscar en alguna
biblioteca sobre ellos si es que hay>> ¿además de Gallaria tienen otros
enemigos?
―
Gracias a la Diosa no, tenemos aliados en las naciones vecinas pero todas ellas
son neutrales en esta guerra, por como esta este mundo no es necesario que se
derrame sangre ajena a nosotros es nuestro problema.
―
¿Quién es el que gobierna Elementaria?
―
Es nuestro rey Batist Elementaria, todos le estamos muy agradecidos por llevar
hasta el día de hoy un próspero reino a pesar de estar tanto tiempo en plena guerra.
―
Debería ir a conocerlo ¿no? ¿Por qué ha pasado tanto tiempo en guerra el reino?
―
El pasa viajando a las ciudades centrales de Elementaria tratando asuntos
importantes del reino, y justo antes que de usted llegara joven héroe el salió a
la ciudad de la costa, en unos días debería estar de nuevo por acá, el problema
principal son los monstruos son una peste cuando se acaba con todos ellos en un
nido por alguna razón vuelven a aparecer al poco tiempo, no se mucho sobre el
tema pero le consultare a los especialistas en esto y le informare más sobre el
tema, y justo llego en la época del año donde la frontera entre nuestro reino y
las basuras de Gallaria se infesta de monstruos por una extraña razón, lo cual
nos hace casi imposible poner en marcha a nuestras fuerzas pero también ellos
no pueden poner un pie aquí, más o menos son casi seis meses que esto perdura
durante el año es tan extraño y su duración es demasiado exagerada, a pesar de
todos estos años aún no tenemos idea que es lo que hace que pase este fenómeno
y ha retrasado la guerra de manera absurda ―respira profundo y suspira ―a veces
no sé qué pesar de este mundo, si fuese por mi todo hubiera terminado hace
mucho y solo esto pasa en nuestra frontera con ellos, las demás fronteras y
cercanías no hay anomalías como esta.
―
Espero serte de ayuda señorita Lin y acabar juntos con este conflicto lo más pronto
posible.
―
Eres más agradable de lo que pensé, gracias por esta de nuestra parte, no sé
qué haría si te hubieran conocido ellos, enserio muchas gracias joven héroe ―Su
hermoso rostro dibujo una sincera y cálida sonrisa para Adolf.
―
<< ¡Oh! Es demasiado linda esta chica, no creí vivir para que una chica tan
hermosa me sonriera de esa manera pero no es momento de pensar en romances
además apenas la conozco olvídate de eso, ya se algunas cosas importantes de
este reino y del mundo, una pregunta más y será mejor comenzar con el
entrenamiento>> ―se rasco por un momento la cabeza ― ¿el color de tu pelo
es normal? No quiero ofenderte es solo que de dónde vengo lo usual es tener el
pelo de color negro.
Las manos de Lin se resbalan y se larga a reír
intentado contenerse de vez en cuando.
―
Pero que pregunta es esa joven héroe, yo debería preguntar eso lo raro es que
la gente tenga el cabello de color negro es bastante inusual y atractivo entre
la gente del reino, es como si usted viniera de otro mundo ―dijo Lin una vez
termino de reírse, tapándose la boca intentado no reírse otra vez.
―
<<ja, ja, ja, le diste en el blanco mujer, así que la gente en este mundo
tiene el pelo con todos los colores del arcoíris por lo que parece, no parece
tan descabellado después de darme cuenta que la magia parece ser algo normal
eso también deberé investigarlo, ¡el mundo fantástico es real! aunque ellos
sabían que no tenía mana en mi cuerpo deben suponer que debo saber el concepto
de magia, aunque igual me da algo de pena que te rías de mi pregunta fui serio
con eso>> ―miro hacia un lado un poco avergonzado ―creo que te quite
mucho tiempo con mis preguntas.
―
Para nada aún es temprano ―Lin miro hacia un lado donde había un reloj colgado
en la pared ― apenas son las 10 de la mañana, el clima es agradable para
ejercitarse, acompáñeme al campo de entrenamiento.
Ellos salen del comedor para que Adolf pueda
comenzar su entrenamiento, Lin le dice a una de las dos sirvientas que estaban
fuera que por favor limpie el lugar y siguen su camino.
―
Señorita Lin ¿hay una biblioteca en el castillo?
―
Si la hay ¿necesitas algo de ella?
―
¡no mucho! ―movió sus manos de un lado para otro ―es solo que me gusta leer y
me gustaría tomar algún libro prestado.
―
Es solo eso, no hay problema una vez terminemos esto, te llevare allá.
Llegando al campo de entrenamiento, Lin lo
llevo a la parte de atrás donde había una pista similar a las de atletismo
entre otras pistas cercanas de diferentes formas demarcadas de color blanco
hechas al parecer de asfalto color café, mas allá se podía ver el lugar donde
Lin y Alphonse habían tenido su duelo, el terreno aún estaba destruido,
Lin se fijó suspiro y volvió al edificio para ir a buscar una espada pero esta
vez una de acero.
―
Espéreme un momento ―dijo Lin calentando un
poco sus piernas con unas pequeñas flexiones.
Ella fue al lado del terreno destruido, dio un
pisotón al suelo y se levanta la tierra de todo el lugar, blandiendo la espada
da un corte que parte el aire del lugar, una fuerte brisa golpea en el rostro
de Adolf mirando con atención lo que Lin hace, ella se movió a un lado del
montículo de tierra que había levantado y le da una patada haciendo que ese
gran trozo de tierra se arrastre hacia un lado para terminar blande tan rápido
la espada que sus manos no se ven y reduce a pequeños trozos de tierra el montículo
que había hecho, vuelve al lado de Adolf.
―
<<!Esta chica tiene una fuerza monstruosa! cómo es posible con ese cuerpo
esbelto se ve tan delicada, menos mal no esto en su contra seguro si hubiera
terminado en Gallaria, tendría que haber peleado contra ella, uff de la que me
salve, aunque tampoco sé si ellos tiene personas igual o más fuertes que ella
mejor no doy todo por echo>> ―Adolf sentía una mezcla entre admiración y
temor hacia ella.
―
Listo, ahora como castigo hare que estos novatos corran 100 vueltas alrededor
de esta pista y recojan todo los escombros, les dije que limpiaran el lugar ―ella
molesta hizo un puchero ―muy bien comencemos joven héroe ―dijo Lin sacando un
pequeño reloj de uno de los bolsillos de su traje de sirvienta
―
Qué lindo gesto fue ese.
―
<<ay no me vio haciendo esas expresiones tan infantiles ¡qué vergüenza!
Pero por alguna razón me hace sentir cómoda estar a su lado siendo que hace
nada nos conocemos, ¿será porque es el héroe? No lo sé, pero él es mi esperanza
para terminar esta guerra de una vez por todas>> muy bien joven héroe hay
una línea doble blanca por ese lado de la pista posiciónese allí pero antes
caliente sus músculos para que no tenga problemas al correr ― le da la espalda
a él, para que no vea su cara sonrojada de vergüenza.
Adolf
calentó un poco estirando sus piernas en el suelo por un rato, luego fue hacia
el lugar indicado y espero las indicaciones de Lin, él se sentía confiado con
su nuevo cuerpo mejorado y lo bien que estaba en ese momento.
―
Quiero que trote hasta que se quede sin aliento ¿no hay problema verdad? ―dijo
Lin mientras le brillaban los ojos por ver el potencial de Adolf.
―
Eh… claro, claro, lo hare ―dijo Adolf echándose hacia atrás con la idea de
correr después de escuchar la petición de Lin.
―
A la cuenta de tres ¿bien? uno… dos… ¡tres! ―dijo Lin apretando un botón del reloj
que tenía en la mano con sus ojos brillosos.
Adolf comenzó a trotar por la pista, a
pesar de las palabras de Lin continuo sin problemas la primera vuelta sentía
que podía seguir corriendo todo el día hasta que llego la señal “la puntada del
novato” es cuando el cuerpo de la persona siente un fuerte dolor al costado
derecho del cuerpo y significa que la persona en si está en muy mala condición
física, el desconoce su nombre medico pero de donde el viene se conoce por el
ya mencionado nombre de este mal que atormenta a los aficionados al deporte
dicho de otra manera a la gente sedentaria.
―
<<!uhg! no ahora, no por favor, pensé que este cuerpo resistiría un par
de vueltas pero tengo la misma condición física que antes de venir a este mundo,
y solo voy en la segunda vuelta, ¡qué hago! Quedare en ridículo frente a ella>>
―la cara de Adolf poco a poco comenzó a sudar y mostrar pequeños signos de
dolor.
Lin lo miraba con atención, el ya dio su
segunda vuelta pero intentaba con todas sus fuerzas no mostrarle a ella ningún
signo de debilidad, su cuerpo ya estaba muy agitado comenzó poco a poco jadear
del cansancio, estaba cediendo su trote fue ralentizándose, pudo llegar a su
tercera vuelta pero ya no daba más del dolor, su garganta estaba seca, estaba
mareado, el sudor era como hielo por todo su cuerpo, de alguna manera llego a
su cuarta y última vuelta para caer rendido al lado de Lin.
―
joven héroe usted no estaba mintiendo, en verdad eres muy débil ―dijo Lin
mirando el reloj en su mano un poco decepcionada.
―
<<Golpe bajo mujer, ten algo de misericordia con mi orgullo por favor,
pero soy demasiado patético, acabo de destruir todas sus expectativas, me hace
sentir mal por ambos>> ―Adolf estaba recuperando el aliento en el suelo.
―
Dio cuatro vueltas a la pista, cada vuelta son doscientos metros, y su tiempo
fue de catorce minutos con cuarenta y ocho segundos, tengo que ser paciente con
usted, me dijo que era alguien débil, no mintió en nada de lo que dijo, debo
elogiarlo a pesar de todo es muy honesto, ahora iremos a una de las salas de
entrenamiento del edificio ―dijo Lin poniéndose seria.
En el edificio de los novatos fuera a una sala
donde estaba llena de máquinas de ejercicio similares a las de cualquier
gimnasio, Lin lo llevo a una estantería de varios rieles donde había mancuernas
de diferentes tamaños.
―
Ahora lo que sigue es fuerza, intentara levantar desde la más pequeña hasta
donde pueda aguantar su fuerza, le daré una demostración ―dijo Lin mientras
hace tronar los dedos de sus manos.
Fue hacia al lado de la estantería donde
estaban colgadas apenas sobre el nivel del piso con unas gruesos seguros de
metal, Lin tomo un barra con tres grandes discos a cada lado ella dijo “esta es
la más pesada que hay acá, no sé porque la dejaron aquí donde están los novatos,
esta tiene trecientos kilos, aquí vamos” con su mano derecha ella levanta en el
aire desde la mitad de la barra como si nada.
―
<<!Su puta madre! pero que acabo de ver, primero la patada a ese
montículo de tierra y ahora esto, esos delgados brazos pueden hacer eso ¡increíble!,
debo preguntar si toda la gente es como ella, un golpe directo de ella y me
revienta el lugar donde me golpe>> señorita Lin… ¿es toda la gente de
este reino así de fuerte como usted? ―pregunto nervioso Adolf, gotas de sudor
recorrían su cara.
―
Por lo que se, soy la persona más fuerte de Elementaria, no podría decirte con
certeza quien me sigue en cuanto a fuerza, pero en fuerza mágica no lo soy por
desgracia, nunca se me dio muy bien la magia pero mi especialidad son las artes
mixtas o también llamadas artes místicas, se basan en una combinación de
técnicas de combate impregnadas con magia, otro día será mejor que le enseñe
esas cosas por ahora sigamos ―dijo Lin dejando en su lugar la pesada barra como
si fuese un estropajo.
El
miro el estante y las mancuernas estaban ordenadas por peso en pares, tomo la
de un kilo sin problemas, luego la de dos kilos así hasta llegar a la de cinco
kilos la cual comenzó a pesarle bastante, intento hacer una repetición con
estas pero su fuerza fue insuficiente ni a mitad de camino pudo llegar Adolf.
Lin observo que cinco kilos era el límite
actual de Adolf, no dijo nada y pasaron a lo siguiente, ella lo hizo hacer
abdominales en unas colchonetas que habían en el lugar su límite fue de cien y así
siguieron en distintos tipos de ejercicios donde Adolf no llegaba ni a la mitad
del promedio mínimo.
―
<<Esto es peor de lo que pensé, los aspirantes a soldado tienen el promedio
de veinte vueltas, quince kilos, y más del cuádruple de los demás ejercicios,
si su resistencia es pobre no puedo enseñarle a luchar en esas condiciones pero
hay la posibilidad que tenga una bendición especial y me sorprenda después de
todo, pero verlo tan frustrado consigo mismo, solo mirando su cara me puedo dar
cuenta ¿qué será lo mejor para él?>> joven héroe necesito que usted tenga
mínimo el promedio de los aspirantes a soldado para poder instruirlo en combate,
antes le será muy difícil a su cuerpo seguir el ritmo del entrenamiento, si me
disculpa la insolencia pero su cuerpo no coincide con la fuerza que tiene me
parece muy raro es demasiado desequilibrado ―dijo Lin que al parecer el
comentario le molesto más a ella que al mismo Adolf.
―
lo sé perfectamente… ¿podríamos dejar esto por hoy? Sé que apenas empezamos
pero como primer día me lo puedes dejar pasar por favor <<mira quien
habla con esos pequeños brazos eres capaz de levantar trecientos kilos como si
nada>> ah… ―dijo Adolf sin animo en su voz.
―
Entiendo tomare en cuenta todo lo que hicimos hoy para idear un método efectivo
para usted joven héroe… ―dijo Lin se sentía culpable por haber hecho esas
exageradas muestras de fuerza delante de Adolf y mostrarse le insignificante
que es a su lado.
―
Señorita Lin me puede mostrar el camino hacia
biblioteca… <<me librare por el momento del entrenamiento, no estoy de ánimo
después de todo esto, me dedicare a investigar más sobre este mundo por hoy>>
―dijo Adolf tocándose las piernas doloridas por trotar más de lo que puede su
condición actual.
Ellos dejaron el lugar y entraron de nuevo al
castillo, Lin iba delante de Adolf en silencio muy disgustada consigo misma
pensando “la costumbre de ser estricta con los demás no me dejo ser más amable
con el joven héroe, debe haber una forma en que se vuelva más fuerte, tengo una
idea en mente pero podría matarlo apenas tiene mana por su cuerpo muy
arriesgado de momento, que haría mi padre en estos momentos… no puedo pedir su
ayuda fallaría como generala y como una CrossForce” después de caminar varios
minutos llegaron hasta las puertas de la biblioteca del castillo.
―
hemos llegado, vendré por usted dentro de tres horas para ir a almorzar juntos
con la princesa Mia, ella quiere hablar con usted joven héroe, con su permiso
―dijo Lin esta vez mostrándose serena.
Lin
dejo el lugar y Adolf entro a la biblioteca del castillo, miro dentro y quedo
maravillado por lo extensa que era, decenas de estantes llenos de libros
parecía que todo los muebles del lugar brillaban el diseño de todo el lugar tenía
un aire colonial, el camino derecho desde la puerta el cual llevaba al centro
del lugar donde estaba un mesón de recepción donde se encontraban un joven y
una jovencita parecían mucho ocupados haciendo papeleo, él se acerca a ellos.
―
Hola… ¡disculpen!
―
¿eh? ¿Qué quieres? No ves que estamos ocupados ―dijo el joven para luego
ignorarlo.
―
Un momen… ―ella lo toma del cuello y empuja hacia abajo del mesón ―imbécil ven
un momento ―ella le susurra al joven debajo del mesón.
―
Pero que te pasa loca ―susurro él.
―
Míralo bien… no se parece a alguien que nos indicaron que tenemos que tratar
bien ¿Por qué él es héroe talvez? No se piénsalo un poco tarado, cabello negro,
mirada gentil, y la pupila extraña ¿eh? ―susurro ella.
―
Discúlpeme joven héroe, que se le ofrece de nosotros ―dijo el levantándose de
golpe sobándose las manos.
―
¿Cómo saben que soy él? <<Seguro ella les informo a todos los empleados
del castillo>> olvídalo, necesito que me indiques las secciones de la
biblioteca y una lista con todos los libros y donde encontrarlos por favor
―dijo Adolf mirando fijo a la jovencita y al joven, quienes se pusieron
nerviosos y comenzaron a dar vuelta el lugar buscando lo que les fue pedido.
Después
de un momento el joven le pasa un par de hojas las cuales tenían los datos
generales de los libros y su ubicación en la biblioteca seguido le indico cada
una de las secciones, las que más le interesaron a Adolf fueron, educación,
historia, flora y fauna, pero había un pequeño problema, el idioma a pesar que
podía escucharlo y entenderlo al igual que hablarlo a la perfección su
escritura le era inentendible, volvió con el joven al mesón y esta vez le pidió
a la jovencita que se le acercara a él y le dijo de manera discreta “pásame
todos los silabarios que tengas acá por favor” ella extrañada le facilito
cuatro silabarios distintos.
Adolf
le dio las gracias a ambos y se fue a la zona de lectura del lugar, en la cual
observo decenas de mesas y solo una persona se encontraba leyendo en silencio,
se acercó para luego sentarse en la mesa de al lado, dejo la pequeña pila de
libros se quedó en silencio mirándolos, tomo uno al azar lo abrió, acto seguido
se inclinó un poco hacia adelante y puso ambas manos en su cara y pensó “Dios
no entiendo nada de lo que sale, ni una maldita palabra ¿Qué hare? ¿Estará bien
preguntarle a la señorita Lin o Mia sobre esto? ¿Pero por qué entiendo y hablo
su lengua pero no puedo entender su escritura? No se…” se quedó en la misma
posición por unos minutos pensando y pensando que hacer.
La persona lo miro se levantó de la mesa, se
acercó a Adolf y le dio unos pequeños toquecitos con la mano en su hombro, se volvió
a mirar y se encontró cara a cara con una bella chica de mirada afable, cabello
purpura, profundos y grandes ojos azules, delgada complexión, la cual vestida
un ropaje similar al de Adolf.
―
Disculpa… me parecía que estas teniendo problemas con ese libro, si quieres te
puedo ayudar ―dijo la chica de suave y agradable voz.
― Esto sonara extraño y espero
que no te rías, tome prestados estos silabarios pero no sé leer… ―dijo Adolf con
los ojos lagrimosos.
Ella puso una tierna expresión en su rostro y
le dijo “ya había acabado de leer, así que puedo ayudarte con ese problema” Adolf
quedo de piedra.
―
<<Me ha caído un ángel del cielo, un hermoso y bondadoso ángel, muchas
gracias Zen eres una bala para la ayuda>> si, si, por favor… ―dijo Adolf aclamando
a Zen por la conveniente ayuda.
Ella tomo
sus cosas de la otra mesa y volvió para sentarse a un lado de Adolf, él se
entusiasmó después de estar decaído por el pequeño entrenamiento de Lin.
― Que grosera aun no me he
presentado, me llamo Marianette Blake soy una aprendiz de soldado pero mis
amigos me llaman Mari mucho gusto <<que curioso ojo derecho tiene el, también
tiene la ropa de aprendiz ¿será nuevo?>> ―dijo Marianette
irradiando amabilidad.
― <<Otra chica linda, se nota
que es muy agradable ¿pero cómo me presento? ¿A ella le habrán mencionado que
soy el héroe? Aunque de héroe solo tengo el nombre además me disgusta que me
llamen así, todos solo deberían llamarme por mi nombre>> mi nombre es
Adolf soy nuevo aquí el gusto es mío Marianette ―dijo Adolf sonriendo de manera
leve devolviendo el saludo.
― Es algo raro que deben entrar
como aspirante a alguien que no sabe leer, eh… ¡no lo dije con esas intenciones
no te ofendas por favor!, ¡eso! será mejor que empecemos ya, te explicare lo básico
―dijo Marianette apuntando con la mano al libro toda nerviosa.
Ella comenzó a explicarle sin mirarlo a la
cara, comenzaron con las vocales, el lenguaje era similar al español en cuanto
a cantidad de letras con un total de veintisiete, su sintaxis era una mezcla
entre español e inglés.
― <<me confunde este idioma, porque
puedo hablar y entenderlo a la perfección pero a la hora de leer y escribir es
una cosa abismalmente diferente, ella explica muy bien, es clara y concisa
además huele muy bien un delicado aroma a flores algo dulce>> ya entiendo
entonces las vocales son cinco, ae, ei, io, ou, ua, <<equivalentes al a,
e, i, o, u, no era tan difícil, además por alguna razón se me hace fácil
recordar las cosas>> bien lo tengo claro ―dijo Adolf comprendiendo la
estructura inicial del idioma.
― Así es, lo captaste a la primera,
ahora pasaremos a las consonantes solo son veintidós ―dijo Marianette
apoderándose del libro.
Y así ellos dos siguieron por dos horas, ella
explicándole muy entusiasta y el poniendo toda su atención sin desconcentrarse
ni un momento.
― ¡oh! Ya ha pasado tanto tiempo, discúlpame
Adolf pero debo irme tengo muchas cosas por hacer, seguro mañana nos veremos en
el entrenamiento ―dijo Marianette mirando la hora en un gran reloj que estaba
colgado al final de la biblioteca a la vista de todos ―si quieres mañana te
puedo seguir enseñando ―mira a Adolf como si estuviera esperando una respuesta
positiva.
― ¡sí, claro! Si no te es una
molestia, estaría encantado que me sigas enseñando.
― Que bueno, entonces que así sea
―dijo Marianette juntando ambas palmas, muy encantada por la respuesta.
Se despidió mostrando una expresión risueña para
ir al mesón a dejar el libro que estaba trayendo, Adolf quedo embobado
mirándola mientras se iba alejando de su vista, no se había percatado del reloj
hasta ahora miro la hora estaba a una hora para que Lin volviera por él.
― <<Aparte de ser muy linda y
agradable, es una excelente profesora, comprendí casi todo de inmediato, mañana
seguro como dice nos volveremos a ver, por ahora seguiré estudiando hasta que
llegue la señorita Lin>>.
Adolf siguió leyendo con más confianza ahora
que ese extraño lenguaje ahora le era mucho más visible, ya había pasado la
hora y desde una de las secciones aparece Lin, ahora se veía más animada a
comparación de hace unas horas, ella mira por todos lados hasta que visualiza a
Adolf y se acerca a él.
― Joven héroe ¿Cómo se la ha pasado
aquí?
― Muy bien, fue un momento
agradable, bien nos vamos ―dijo Adolf levantándose de la mesa, tomo la pila de
libros y ambos fueron hasta el mesón.
Ambos jóvenes al ver a Lin se pusieron muy
nerviosos pero ella no dijo una sola palabra solo quedo observando, Adolf pidió
los libros prestados, le dijeron que no se preocupara por nada que los libros
estarán en su habitación cuando vuelva, ambos le hacen una pequeña reverencia a
Adolf y Lin despidiéndose muy respetuosos.
Ahora Adolf y
Lin se marchan de la biblioteca para ir al comedor de ella donde los espera la
princesa Mia.
Gracias por leer.



1 comentarios:
UwU eres todo un debilucho!! Pero con mucha suerte. Gracias por las traducciones...
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