Abismo y
eternidad: más allá de la existencia
(Borrador)
CAPITULO 9: Una revancha injusta.
Lin grito “!todos ir dentro de la ciudad dejar
todo a un lado, ahora!” La renovada bestia fue directo hacia Lin y la embistió,
al frenar después de esto el daño de sus pisadas parecía un chiste de mal gusto,
la tierra sucumbía a cada paso que daba. Lin salió disparada casi más allá de
lo que la vista podía ver y a su paso destruyo varias carretas, girando a una
velocidad que le impedía tomar control de su equilibrio rebotando por el suelo
en lapsos de decenas de metros.
Galahad, Alphonse, Junas y Raynard fueron los
únicos que se quedaron a plantarle cara al imponente Adramon, un olor
penetrante a azufre se sentía en el ambiente, la sensación de escalofrió se
intensifico, agujas de hielo era casi reales en las espaldas de todos, hasta el
respirar se hacía difícil en la presencia de la criatura. Aunque la preparación
física y psicológica de todos estaba a un nivel sobre la media, a todos se les pasó
por la mente la opción de huir ante semejante poder, pero su responsabilidad
con su gente y a ellos mismos les hizo desistir de tan cobarde pero sensata
idea, Adramon les quedo mirando a los otros cuatro un momento.
―Hey… ¿esto es enserio?, esta
cosa esta a un nivel más allá de lo que pensé, con solo un ataque mando a la mierda
a nuestra jefa ¿Qué me pasa? ¿Tengo miedo de un monstruo? ―dijo Galahad, mientras
le temblaban las piernas.
―Mi señorita… ―murmuro Junas, con
pequeños temblorcitos en su cuerpo, desenvaino con una expresión de odio.
―!Malnacido! si mi Lin está
muerta te matare millones de veces antes que ardas en el inframundo ―dijo
Raynard, fuera de sí mismo.
Alphonse fue el único que mantuvo la calma aun
cuando su cuerpo reaccionaba de forma automática a sus instintos de
supervivencia, retrocedió de forma inconsciente. Adramon sobre su lomo invoco
un trueno negro que fue lanzado hacia el hombro de Galahad, este le rozo deshaciendo
toda esa zona de la armadura y choco en el suelo un par de metros detrás de él,
la superficie fue engullida y quedo una abolladura en esta en forma de esfera.
—Me agrada ver a humanos temblar
ante mi magnificencia, eso quiere decir que conocen su lugar como seres
inferiores que deben ser exterminados de este hermoso mundo —comento Adramon,
el cual dio una desagradable mueca sonriente a los cuatro—. Esa humana alcanzo
a cubrirse en el último momento, pensar que una hembra es más fuerte que los
machos de su especie, humanos cada día me dan más gracia y asco, iré a dar
termino a su patética existencia ¡luego seguirán ustedes!
La bestia dio media vuelta y con intenciones
asesinas estaba a punto de correr hasta donde se encontraba Lin quien seguía
alejándose por él impacto, pero Alphonse le ataco con un golpe de su puño en
una de sus patas traseras, para su desgracia no le hizo nada y fue repelido por
una de las colas que lo mando a volar por los aires como si nada.
—¡Idiota que haces! ¡Un paso en
falso y estarás muerto! —grito Galahad a Alphonse, quien se dirigió al lado de
este para ayudarlo—. Bastardo ni se te ocurra atacarlo o eres hombre muerto —le
dijo a Raynard, mientras ayudaba a Alphonse a ponerse de pie.
«¿Qué hago? Un movimiento en
falso y todos estaremos muertos, ¿Cuál será la mejor estrategia? ¿Huir en
diferentes direcciones? No, eso solo le daría paso a que esta bestia este a sus
anchas y atacar a la señorita. Pero el joven Raynard es muy impulsivo, lo mejor
será retrasar a la bestia hasta que la señorita se reponga y vuelva para acabar
con esta amenaza»
―Adramon ¿no?
―¿uh? humano me has llamado por
mi nombre te daré algo de mi tiempo, ¿tienes un último deseo antes de morir?
—¿Qué te parece un duelo?
Nosotros cuatro contra ti.
—No vale la pena, tan
insignificantes de un soplido morirán.
—Para creerte un ser superior a
los humanos le tienen miedo a un simple duelo por lo que veo —dijo Junas
encogiendo los hombros y dándole la espalda a Adramon.
—Siempre peleo uno contra uno,
podre ser un monstruo como ustedes me llaman pero tengo más honor que toda su
raza junta, aceptare solo por esta vez, la última petición de un humano siempre
es algo digno de ver —dijo Adramon quien se volvió hacia los cuatro.
«Estaba en lo correcto, esta
bestia tiene un sentido del honor muy desarrollado, hare que esa virtud sea su
debilidad»
―Joven Raynard cálmese, como
hombres de honor que somos, tengamos un duelo justo entre Adramon y nosotros
cuatro para equilibrar las cosas ¿te parece un buen trato? ―dijo Junas,
acercándose a Raynard, y este toco su hombro, hizo un gesto de negación con la
cabeza.
―Tienes razón señor Junas «ya capté
tu idea, es hacerle perder el tiempo, pero casi me pierdo en mí mismo, le hare
pagar por dañar a mi Lin» ¡muy bien deja que tomemos posición y comencemos,
tengo ansias de desgarrar tu carne!
—Ese es el espíritu, alza tus
esperanzas para caer en la desesperación como todos los humanos que he matado
—dijo Adramon quien dejó escapar una carcajada.
Galahad y Alphonse se acercaron hacia los
otros dos y Galahad golpeo con la palma de su mano la nuca de Junas.
—¡hijo de puta, que crees que
haces! —susurro Galahad conteniendo su furiosa voz.
—joven Galahad, usted solo
ayúdeme a ganar tiempo para el retorno de la señorita —susurro Junas.
Galahad se
acercó hacia donde estaba esperando Adramon, y mostrando confianza y valentía
le dice “que te parece si me dejas calentar antes de comenzar, si no logro
acerté daño, dejare que me atacas, claro yo no me defenderé ¿Qué dices? «que
mierda estoy diciendo, yo y mi boca»” Adramon lo miro y dio un pisotón leve a
la tierra la cual se deshizo con entre polvo y hierbas molidas.
—No diste un paso hacia atrás,
acepto tienes diez segundos desde ahor…
—¡Gracias necesitaba un respiro
viejo! —grito Galahad quien dé un momento a otro ya estaba a un lado de Adramon
y se escuchó un sonido metálico y sus manos pasaron de un guante oscuro de
metal ligero a una especie de mandíbulas con forma de boca de dragón hechas de
acero oscuro —. Estas hermosuras han despedazado a miles de monstruos
«maldición esta sensación de miedo no se va»
El engancho una de las garras y apretó su puño
y esas se cerraron con gran fuerza sobre uno de los cuernos de Adramon y
repitió lo mismo con su otro brazo.
—Veamos cuando duran tus cuernos
antes que se quiebren —dijo Galahad confiando en sus armas.
—…
—¡Espera sacaste de la bodega de
las armas de los primeros comandantes esa arma! —grito Alphonse.
—¿Qué? Siempre vi a la señorita
Lin cargando una espada de similar aspecto de color oscuro y líneas doradas
—dijo sorprendido Raynard.
—No es momento para
explicaciones chico, pero nosotros tenemos diez armas que son heredadas de los
antiguos comandantes de Elementaria y estas están… —dijo Alphonse que fue
interrumpido por un alarido de Adramon.
Las armas de Galahad estaban trizando los
cuernos de Adramon casi al punto de quebrarse, pero en medio de todo ya habían
pasado los diez segundos.
—¡ha, ha, ha! Perfecto, y yo
pensé que no serias capaz de hacerme un rasguño, tienes mi respeto humano, pero
ya se les acabo el tiempo es hora que mueran, vengan todos contra mí.
Galahad salto hacia un lado y se reagrupo con
los otros tres, se pusieron en posición dos hacia la derecha y dos hacia la
izquierda, en cada lado tomaron una cierta distancia del otro y se prepararon
para el ataque de Adramon. Mientras tanto Lin después de varios segundos de
rebotar contra el suelo y ser arrastrada por el impacto de la embestida, pudo
equilibrarse y enterró su espada en la tierra hasta disminuir la velocidad
dejando un pequeño sendero de destrucción, quedo de rodillas en el suelo por un
momento para recuperarse del golpe.
—¡Como duelen mis manos! seguro
mañana quedaran hinchadas y mi espalda debió quedar muy rasmillada, ¡infeliz me
las vas a pagar! —dijo Lin furiosa, su respiración estaba agitada, su cara ardía
y sus manos palpitaban de dolor.
Lin a pesar del dolor y molestias se puso de
pie y murmuro “limitador liberado” un aura roja comenzó a rodearla de pies a
cabeza, en sus mejillas apareció unas marcas rojas las cuales se asemejaban a
escamas.
—No quería ocupar este poder, es
demasiado molesto tratar con sus secuelas, pero todo sea para eliminar a esa
bestia.
De un fuerte
pisotón salió corriendo hacia donde se encontraban todos apunto de combatir
contra Adramon, los demás sacaron sus armas, Raynard desenvaino su espada al
igual que Junas, Alphonse unos nudillos con garras afiladas, y las mandíbulas
de dragón de Galahad.
—¡Mueran!
Adramon se abalanzó contra Galahad primero,
este le esquivo un zarpazo de una de sus garras, y a su vez lanzo una cola
contra Alphonse negó el ataque con un puñetazo que lanzo hacia un lado de él y
la cola que se incrusto en la tierra, pero en su rostro se mostró señales de
dolor al hacer esto, la otra cola contra Junas quien también evadió con
facilidad y dio varios cortes a esta sin resultados. Y por último quedaba
Raynard pero el recibió un ataque de trueno negro que estaba cargando Adramon
mientras ataco a los otros tres, una esferas oscura que la rodeaban pequeñas
descargas eléctricas del mismo color que esta fue lanzada contra Raynard, el
cual apenas pudo eludirla pero parte de su ropa fue deshecha, quedo con todo el
brazo derecho al descubierto y parte de torso, aunque no fue tocado por poco
estas mismas partes del cuerpo expuestas quedaron rojizas como si hubieran sido
quemadas.
—¡Ah! Casi me da, por poco y no
lo cuento, no puedo morir sin antes ver a la señorita Lin otra vez —dijo
Raynard tocándose con el brazo izquierdo parte del torso descubierto y herido.
—¡Todo un romántico hasta el
final! ¿no es así? ¡Con esas armas no le harán una mierda, por qué creen que me
traje esta arma conmigo!
—¡Humano de armadura negra, eres
un estorbo!
Adramon de un rápido movimiento llego al lado
de Galahad y lo golpeo de lado con una de sus garras, estas con su fuerza le
abollaron parte de su oscura armadura y lo mandaron a tierra, este choco contra
el suelo amortiguando la caída con su hombro el cual se escuchó como se rompía.
—¡Galahad! —gritaron todos a la
vez.
—…
El quedo inconsciente en el acto, los demás se lanzaron contra la bestia pero
esta repelió todos sus ataques con su dura piel, Judas con su velocidad esquivo
varios ataques y subió hasta el lomo de Adramon, puso tres espadas acomodadas
entre sus dedos tomadas de la punta de sus mangos, su brazo derecho incremento
su tamaño y lanzo un feroz ataque de tres espadas al cuerno trizado de Adramon,
el cual se rompió y gran parte de este cayó al suelo e hizo un sonido de un
objeto muy pesado impactando contra la tierra.
—¡Dolor! Es la primera vez que
soy herido de esta manera, una experiencia abrumadora, así que esto sienten los
humanos al ser dañados, ¡ja, ja, ja, ja! Interesante.
—¡Junas, Raynard! Ir con todo no
se contengan, ¡ya viene! Yo tomare a Galahad, háganme tiempo.
—Excelente, mi Lin ya viene,
sabía que no podía caer con tan poco, el heredero de los Newgate te mostrara lo
que pasa cuando subestimas a los humanos.
Alphonse pisoteo la tierra y varias rocas de
por lo menos un metro de diámetro salieron de esta y las golpeo, las cuales
fueron como proyectiles hacia Adramon, pero estas se hicieron polvo cuando
intento repelerlas con sus colas, Alphonse aprovecho para ir y tomar a Galahad
del suelo quien estaba inconsciente y mal herido, lo echo a su hombro y corrió
lejos del lugar en la dirección de donde muy distante se veía una silueta
correr y a su paso una estela de polvo y hierbas era liberada al aire en su
pasar.
—¡judas! Necesito tiempo —dijo
Raynard, mientras se inclinó un poco separando las piernas y con una postura a
punto de desenvainar su espada.
El aire
estaba siendo comprimido alrededor de Raynard, Junas continúo golpeando a
Adramon por todos lados de su cuerpo esquivando sus ataques a duras penas.
—Creo que en menos de dos
minutos llegara, ya puedo ver a los chicos como está luchando contra esa
abominación «un momento acaban de golpear a Galahad, que es lo que hacen» —dijo
Lin apresurando aún más su paso.
—Ya
casi un poco más…
Junas estaba comenzando a quedar agotado, la
fuerza que ponía en sus ataques y la velocidad en la que se movía, no eran
rival para Adramon, pero él seguía sobre exigiendo a su cuerpo, los impredecibles
zarpazos y letales arponazos de sus colas, no le daban un respiro a Junas, pero
él estaba cumpliendo su cometido distraer a la bestia, como todos soldados de
mayor experiencia, él estaba preparado para morir si era necesario.
Ya los ataques de Adramon estaban rozando la
armadura ligera de Junas quien se veía agitado, el sudor recorría su frente, su
garganta pedía a gritos agua, era la primera vez para el que un monstruo lo
llevaba a esos extremos, en uno de sus espadazos una de sus espadas salió
disparada al ser repelida por una de las colas y cayó muy cerca de Raynard
quedando clavada en el suelo.
—Humano abraza la muerte, tu
débil cuerpo no podrá seguir mi ritmo más tiempo, veremos de que es capaz el
humano de cabello dorado.
«¿Qué? Así que desde el inicio ha
estado jugando con nosotros, despreciable ser, y yo pensé que tenías una pizca
de honor»
—Lo siento, joven Raynard lo
dejo en sus manos —dijo Junas quien se movió de forma un poco más lenta y fue
golpeado de lado por la cola recubierta de hueso.
—¡junas!
La desesperación de Raynard se hizo notar en
su rostro, quien veía como junas era lanzado por los aires quien termino
arrastrándose por el suelo varios metros y sus espadas quedaron en el suelo
cerca de Adramon, Alphonse seguía corriendo lo más rápido de podía, alejándose
aún más del lugar.
«Debo ganar más tiempo» —Veamos
si eres igual de inteligente como lo eres de fuerte bestia.
—Qué es verde, bello, noble, y
no le importa dar su vida por los más débiles.
—Ha, ha, ha, ha, ya estas
delirando por el miedo humano, estas quieto así que te lo dejare simple.
Lin estaba a punto de encontrar cara a cara
con Alphonse, este otro dio un puñetazo al suelo y salió una roca la cual
parecía más resistente por un leve brillo que emitía, a su vez dejo a Galahad a
un lado con cuidado y se preparó doblando bastante su torso, arrastro su pie
derecho dejando todo su peso en este.
—¡Lin acaba con el!
—¡Déjamelo a mí! —grito Lin, la
cual salto sobre la roca e inclino bastante sus pies en esta.
—¡Aquí vamos, Terra Nova!
Alphonse golpeo con todas sus fuerzas la roca
donde estaba Lin, y salió disparada a una insana velocidad, en dirección al
monstruo Adramon, Alphonse cayo exhausto con la respiración muy agitada “tú
puedes Lin”
—Veremos quien muere al final
asqueroso ser.
Raynard desenvaino su espada y con la presión
a su alrededor lanzo una onda de choque combinada con magia de viento, Adramon
ya se había preparado y apunto con la punta de ambas colas hacia Raynard las
cuales estaban cargando a su alrededor magia de trueno negro, capaz de
destrozar a cualquier cosa que se pusiera en su camino.
—Hasta nunca humano.
El ataque de Raynard choco con el hocico de la
bestia, pero esta la repelió de un poderoso mordisco, Adramon comento
“patético” pero Raynard aún tenía otra carta bajo su manga, lanzo su espada
hacia la frente de la bestia y esta se dividió de ocho partes las cuales
brillaron con fuerza.
—Conoce el arte de la espada de
la casa Newgate, ¡cuchillas de luz!
Los trozos de espada se clavaron en la
acorazada piel de Adramon, estas a su vez giraron y poco a poco desgarraron la
piel del monstruo.
—¡Molestia! ¡desaparece! —grito
Adramon, quien estaba a punto de desatar su furia con un par de disparos de sus
colas hacia Raynard quien se encontraba herido por el ataque anterior.
—… ¡ja, ja! Creo que en otra
vida te podre amar como te lo mereces mi Lin —dijo Raynard, el quedo en el
suelo con un pie arrodillado tocándose el torso lastimado, con una mirada melancólica
clavada en el hermoso cielo despejado.
—¡Nadie más morirá hoy!
¡ahhhhhh! —grito Lin, quien apareció toda velocidad por la espalda de Adramon,
ella le dio un espadazo en medio del cráneo, y sus colas apuntaron a cualquier
dirección desatando rayos oscuros que esparcieron por los alrededores
destrucción.
—¡Señorita Lin! «espero que no
haya escuchado nada de lo que dije, no es así como quiere expresarme mi amor»
—¡Desgraciada humana! —grito
Adramon, el cual fue herido de gravedad en su cráneo, la sangre verde comenzó a
caer a la tierra.
Lin dio varios giros después del golpe en al
aire y cayo detrás de Raynard, ella lo tomo en sus brazos y se alejó, dejo a
Raynard junto a Junas y volvió para hacerle frente a Adramon, este se
encontraba furioso por el ataque.
Los ojos de Adramon mostraban una ira
descomunal, pero Lin no le dio tiempo y lo ataco por la espalda, de un limpio
corte con su espada rebano ambas colas, estas cayeron las cuales se retorcían
de manera desagradable salpicando de sangre sus alrededores. “Ahora no te daré
tiempo, abominación” con ambas manos empuño su espada y corto el lomo de
Adramon de un extremo a otro, los quejidos de dolor del monstruo resoban con
fuerza en el ambiente, Lin le dio de forma repetida varias estocadas en las
patas traseras.
—¡Sucia humana! —grito Adramon,
este cayo por los ataques en sus patas traseras, por el impacto los trozos de
espada se salieron de su cuerpo.
—Impresionante, lo va a derrotar
a este paso «sabía que no me había equivocado en enamorarme de ti»
Los ataques seguían sin descanso no eran muy
profundos los cortes pero la dura piel ya no era problema para Lin, Adramon
convoco truenos alrededor de el para alejar a Lin de su lado, esta los esquivo
y cuando se proponía en seguir atacando un viento oscuro rodeo a la bestia, este
se puso de pie sobre sus patas traseras que estaban demasiado dañadas, dio un rugido
tal que Lin sintió que el miedo recorría su cuerpo, es la espiral de viento que
lo cubría ella podía ver como unos ojos rojos cegadores la miraban con odio.
—¡Los odio! ¡los desprecio! ¡los
aborrezco! ¡impuros humanos, no los dejare manchar más este mundo! —grito con
gran furia Adramon, un fuerte temblor hizo estremecer la tierra.
—No te dejare intentar nada más
monstruo —dijo Lin, le dio un corte a la espiral, pero le rechazo su ataque.
La silueta de la bestia ahora yacía de pie “fase
suprema, modo Yggdra” el viento desapareció impulsando a todos hacia atrás,
Raynard intento sostener a Junas, pero ambos fueron arrastrados por el viento,
de igual manera para Alphonse y Galahad que se encontraba lejos, ahora la
apariencia de Adramon era de una piel roja brillante con una especie de
grabados o tatuajes de símbolos extraños por todo su cuerpo, ojos dorados,
ahora al estar de dos patas su figura se veía mucho más imponente que antes.
—Una cosa antes de morir, solo
nosotros los reyes aparte de nuestros aliados los pastores, podemos ocupar el
poder de nuestro señor, su nombre no necesitas saberlo”
Las pisadas de Adramon estremecían la tierra,
en un instante llego al lado de Lin y la ataco con una de sus garras, ella
contraataco chocando su espada con la garra el impacto la hizo salir disparada.
—Se acabó humana, eres la
primera en hacer que uno de los reyes ocupe esta forma, mi mala costumbre de
hablarle al enemigo, hasta nunca.
Adramon extendió sus imponentes brazos y
cientos de pequeñas lanzas de trueno oscuro aparecieron a su alrededor, las
lanzo contra Lin la cual como pudo repelió decenas de estas, pero por desgracia
muchas de ellas impactaron contra ella dejándola mal herida en el suelo, el
reforzado y refinado material de su armadura impidió que este fuera devorado
por los truenos.
—Acabare
con tu agonía humana.
—¡No
Lin! —grito Raynard, el cual le lanzo una espada de Junas en el lomo del
monstruo sin resultados.
—Ya
me encargare de ti, patético humano… fuiste un digno oponente mujer.
A
punto de darle el golpe final a Lin, Adramon preparo su más potente ataque,
cargo en la palma de su garra derecha una especie de esfera hecha de truenos
oscuros a los cuales les dio forma de una gran lanza, se impulsó para acabar
con Lin.
—¡Lin!
—…
«lo siento, padre, Mia, joven héroe, rey, chicos, he perdido» —Lin cerro sus
ojos aceptando su destino.
—No
tan rápido mi niña, aún es pronto para rendirse —dijo un hombre con el uniforme
de los caballeros de Elementaria quien llevaba puesta una gabardina oscura a
modo de capa, de peinado hacia atrás de cabello castaño con aspecto en inicio
de sus treinta años.
El
hombre apareció detrás de un colosal ataque de luz que despedazo con facilidad
a Adramon y dijo unas últimas palabras “tú eres… ¿por qué?” “shh los muertos no
hablan” daño de manera brutal todo el lugar donde estaba la bestia de la cual
solo quedaron unos trozos de sus patas.
—¡Maestro
Edwin! —dijo Raynard con alegría al ver al hombre salvar a Lin.
Edwin se acercó dónde estaba tirada Lin y le
dijo mientras sonreía “Edwin Crossforce a su servicio hermosa dama” Lin dejo
caer unas lágrimas de alegría al ver a Edwin.
—Padre…
gracias a la diosa, llegaste en el último momento, por favor ayuda a los demás
están heridos, yo estaré bien no te preocupes —dijo Lin estirando una mano
hacia Edwin quien sujeto esta con cuidado.
—Descansa
mi niña —dijo Edwin, reconfortando a Lin con una caricia en sus mejillas, este
cayo dormida por el cansancio de la batalla y todo el daño acumulado.
Gracias por
leer.


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