sábado, 27 de mayo de 2017

Abismo y eternidad - CAPITULO 9

Publicado por a.d a las 14:57



Abismo y eternidad: más allá de la existencia
(Borrador)
CAPITULO 9: Una revancha injusta.
 Lin grito “!todos ir dentro de la ciudad dejar todo a un lado, ahora!” La renovada bestia fue directo hacia Lin y la embistió, al frenar después de esto el daño de sus pisadas parecía un chiste de mal gusto, la tierra sucumbía a cada paso que daba. Lin salió disparada casi más allá de lo que la vista podía ver y a su paso destruyo varias carretas, girando a una velocidad que le impedía tomar control de su equilibrio rebotando por el suelo en lapsos de decenas de metros.

 Galahad, Alphonse, Junas y Raynard fueron los únicos que se quedaron a plantarle cara al imponente Adramon, un olor penetrante a azufre se sentía en el ambiente, la sensación de escalofrió se intensifico, agujas de hielo era casi reales en las espaldas de todos, hasta el respirar se hacía difícil en la presencia de la criatura. Aunque la preparación física y psicológica de todos estaba a un nivel sobre la media, a todos se les pasó por la mente la opción de huir ante semejante poder, pero su responsabilidad con su gente y a ellos mismos les hizo desistir de tan cobarde pero sensata idea, Adramon les quedo mirando a los otros cuatro un momento.

                ―Hey… ¿esto es enserio?, esta cosa esta a un nivel más allá de lo que pensé, con solo un ataque mando a la mierda a nuestra jefa ¿Qué me pasa? ¿Tengo miedo de un monstruo? ―dijo Galahad, mientras le temblaban las piernas.

               ―Mi señorita… ―murmuro Junas, con pequeños temblorcitos en su cuerpo, desenvaino con una expresión de odio.

                ―!Malnacido! si mi Lin está muerta te matare millones de veces antes que ardas en el inframundo ―dijo Raynard, fuera de sí mismo.

 Alphonse fue el único que mantuvo la calma aun cuando su cuerpo reaccionaba de forma automática a sus instintos de supervivencia, retrocedió de forma inconsciente. Adramon sobre su lomo invoco un trueno negro que fue lanzado hacia el hombro de Galahad, este le rozo deshaciendo toda esa zona de la armadura y choco en el suelo un par de metros detrás de él, la superficie fue engullida y quedo una abolladura en esta en forma de esfera. 

                —Me agrada ver a humanos temblar ante mi magnificencia, eso quiere decir que conocen su lugar como seres inferiores que deben ser exterminados de este hermoso mundo —comento Adramon, el cual dio una desagradable mueca sonriente a los cuatro—. Esa humana alcanzo a cubrirse en el último momento, pensar que una hembra es más fuerte que los machos de su especie, humanos cada día me dan más gracia y asco, iré a dar termino a su patética existencia ¡luego seguirán ustedes!

 La bestia dio media vuelta y con intenciones asesinas estaba a punto de correr hasta donde se encontraba Lin quien seguía alejándose por él impacto, pero Alphonse le ataco con un golpe de su puño en una de sus patas traseras, para su desgracia no le hizo nada y fue repelido por una de las colas que lo mando a volar por los aires como si nada.

                —¡Idiota que haces! ¡Un paso en falso y estarás muerto! —grito Galahad a Alphonse, quien se dirigió al lado de este para ayudarlo—. Bastardo ni se te ocurra atacarlo o eres hombre muerto —le dijo a Raynard, mientras ayudaba a Alphonse a ponerse de pie.

                «¿Qué hago? Un movimiento en falso y todos estaremos muertos, ¿Cuál será la mejor estrategia? ¿Huir en diferentes direcciones? No, eso solo le daría paso a que esta bestia este a sus anchas y atacar a la señorita. Pero el joven Raynard es muy impulsivo, lo mejor será retrasar a la bestia hasta que la señorita se reponga y vuelva para acabar con esta amenaza»

                ―Adramon ¿no? 

                ―¿uh? humano me has llamado por mi nombre te daré algo de mi tiempo, ¿tienes un último deseo antes de morir? 

                —¿Qué te parece un duelo? Nosotros cuatro contra ti.

                —No vale la pena, tan insignificantes de un soplido morirán.

                —Para creerte un ser superior a los humanos le tienen miedo a un simple duelo por lo que veo —dijo Junas encogiendo los hombros y dándole la espalda a Adramon.

                —Siempre peleo uno contra uno, podre ser un monstruo como ustedes me llaman pero tengo más honor que toda su raza junta, aceptare solo por esta vez, la última petición de un humano siempre es algo digno de ver —dijo Adramon quien se volvió hacia los cuatro.

                «Estaba en lo correcto, esta bestia tiene un sentido del honor muy desarrollado, hare que esa virtud sea su debilidad»

                ―Joven Raynard cálmese, como hombres de honor que somos, tengamos un duelo justo entre Adramon y nosotros cuatro para equilibrar las cosas ¿te parece un buen trato? ―dijo Junas, acercándose a Raynard, y este toco su hombro, hizo un gesto de negación con la cabeza.

                ―Tienes razón señor Junas «ya capté tu idea, es hacerle perder el tiempo, pero casi me pierdo en mí mismo, le hare pagar por dañar a mi Lin» ¡muy bien deja que tomemos posición y comencemos, tengo ansias de desgarrar tu carne!

                —Ese es el espíritu, alza tus esperanzas para caer en la desesperación como todos los humanos que he matado —dijo Adramon quien dejó escapar una carcajada.

 Galahad y Alphonse se acercaron hacia los otros dos y Galahad golpeo con la palma de su mano la nuca de Junas.
                —¡hijo de puta, que crees que haces! —susurro Galahad conteniendo su furiosa voz.

                —joven Galahad, usted solo ayúdeme a ganar tiempo para el retorno de la señorita —susurro Junas.

Galahad se acercó hacia donde estaba esperando Adramon, y mostrando confianza y valentía le dice “que te parece si me dejas calentar antes de comenzar, si no logro acerté daño, dejare que me atacas, claro yo no me defenderé ¿Qué dices? «que mierda estoy diciendo, yo y mi boca»” Adramon lo miro y dio un pisotón leve a la tierra la cual se deshizo con entre polvo y hierbas molidas.

                —No diste un paso hacia atrás, acepto tienes diez segundos desde ahor… 

                —¡Gracias necesitaba un respiro viejo! —grito Galahad quien dé un momento a otro ya estaba a un lado de Adramon y se escuchó un sonido metálico y sus manos pasaron de un guante oscuro de metal ligero a una especie de mandíbulas con forma de boca de dragón hechas de acero oscuro —. Estas hermosuras han despedazado a miles de monstruos «maldición esta sensación de miedo no se va» 

 El engancho una de las garras y apretó su puño y esas se cerraron con gran fuerza sobre uno de los cuernos de Adramon y repitió lo mismo con su otro brazo.

                —Veamos cuando duran tus cuernos antes que se quiebren —dijo Galahad confiando en sus armas.
                —…

                —¡Espera sacaste de la bodega de las armas de los primeros comandantes esa arma! —grito Alphonse.

                —¿Qué? Siempre vi a la señorita Lin cargando una espada de similar aspecto de color oscuro y líneas doradas —dijo sorprendido Raynard.

                —No es momento para explicaciones chico, pero nosotros tenemos diez armas que son heredadas de los antiguos comandantes de Elementaria y estas están… —dijo Alphonse que fue interrumpido por un alarido de Adramon.

 Las armas de Galahad estaban trizando los cuernos de Adramon casi al punto de quebrarse, pero en medio de todo ya habían pasado los diez segundos.

                —¡ha, ha, ha! Perfecto, y yo pensé que no serias capaz de hacerme un rasguño, tienes mi respeto humano, pero ya se les acabo el tiempo es hora que mueran, vengan todos contra mí.

 Galahad salto hacia un lado y se reagrupo con los otros tres, se pusieron en posición dos hacia la derecha y dos hacia la izquierda, en cada lado tomaron una cierta distancia del otro y se prepararon para el ataque de Adramon. Mientras tanto Lin después de varios segundos de rebotar contra el suelo y ser arrastrada por el impacto de la embestida, pudo equilibrarse y enterró su espada en la tierra hasta disminuir la velocidad dejando un pequeño sendero de destrucción, quedo de rodillas en el suelo por un momento para recuperarse del golpe.

                —¡Como duelen mis manos! seguro mañana quedaran hinchadas y mi espalda debió quedar muy rasmillada, ¡infeliz me las vas a pagar! —dijo Lin furiosa, su respiración estaba agitada, su cara ardía y sus manos palpitaban de dolor.

 Lin a pesar del dolor y molestias se puso de pie y murmuro “limitador liberado” un aura roja comenzó a rodearla de pies a cabeza, en sus mejillas apareció unas marcas rojas las cuales se asemejaban a escamas.

                —No quería ocupar este poder, es demasiado molesto tratar con sus secuelas, pero todo sea para eliminar a esa bestia.

De un fuerte pisotón salió corriendo hacia donde se encontraban todos apunto de combatir contra Adramon, los demás sacaron sus armas, Raynard desenvaino su espada al igual que Junas, Alphonse unos nudillos con garras afiladas, y las mandíbulas de dragón de Galahad.

                —¡Mueran!

 Adramon se abalanzó contra Galahad primero, este le esquivo un zarpazo de una de sus garras, y a su vez lanzo una cola contra Alphonse negó el ataque con un puñetazo que lanzo hacia un lado de él y la cola que se incrusto en la tierra, pero en su rostro se mostró señales de dolor al hacer esto, la otra cola contra Junas quien también evadió con facilidad y dio varios cortes a esta sin resultados. Y por último quedaba Raynard pero el recibió un ataque de trueno negro que estaba cargando Adramon mientras ataco a los otros tres, una esferas oscura que la rodeaban pequeñas descargas eléctricas del mismo color que esta fue lanzada contra Raynard, el cual apenas pudo eludirla pero parte de su ropa fue deshecha, quedo con todo el brazo derecho al descubierto y parte de torso, aunque no fue tocado por poco estas mismas partes del cuerpo expuestas quedaron rojizas como si hubieran sido quemadas.

                —¡Ah! Casi me da, por poco y no lo cuento, no puedo morir sin antes ver a la señorita Lin otra vez —dijo Raynard tocándose con el brazo izquierdo parte del torso descubierto y herido.

                —¡Todo un romántico hasta el final! ¿no es así? ¡Con esas armas no le harán una mierda, por qué creen que me traje esta arma conmigo!

                —¡Humano de armadura negra, eres un estorbo!

 Adramon de un rápido movimiento llego al lado de Galahad y lo golpeo de lado con una de sus garras, estas con su fuerza le abollaron parte de su oscura armadura y lo mandaron a tierra, este choco contra el suelo amortiguando la caída con su hombro el cual se escuchó como se rompía.

                —¡Galahad! —gritaron todos a la vez.

                —…

 El quedo inconsciente en el acto,  los demás se lanzaron contra la bestia pero esta repelió todos sus ataques con su dura piel, Judas con su velocidad esquivo varios ataques y subió hasta el lomo de Adramon, puso tres espadas acomodadas entre sus dedos tomadas de la punta de sus mangos, su brazo derecho incremento su tamaño y lanzo un feroz ataque de tres espadas al cuerno trizado de Adramon, el cual se rompió y gran parte de este cayó al suelo e hizo un sonido de un objeto muy pesado impactando contra la tierra.

                —¡Dolor! Es la primera vez que soy herido de esta manera, una experiencia abrumadora, así que esto sienten los humanos al ser dañados, ¡ja, ja, ja, ja! Interesante.

                —¡Junas, Raynard! Ir con todo no se contengan, ¡ya viene! Yo tomare a Galahad, háganme tiempo.

                —Excelente, mi Lin ya viene, sabía que no podía caer con tan poco, el heredero de los Newgate te mostrara lo que pasa cuando subestimas a los humanos.

 Alphonse pisoteo la tierra y varias rocas de por lo menos un metro de diámetro salieron de esta y las golpeo, las cuales fueron como proyectiles hacia Adramon, pero estas se hicieron polvo cuando intento repelerlas con sus colas, Alphonse aprovecho para ir y tomar a Galahad del suelo quien estaba inconsciente y mal herido, lo echo a su hombro y corrió lejos del lugar en la dirección de donde muy distante se veía una silueta correr y a su paso una estela de polvo y hierbas era liberada al aire en su pasar.

                —¡judas! Necesito tiempo —dijo Raynard, mientras se inclinó un poco separando las piernas y con una postura a punto de desenvainar su espada.

  El aire estaba siendo comprimido alrededor de Raynard, Junas continúo golpeando a Adramon por todos lados de su cuerpo esquivando sus ataques a duras penas.

                —Creo que en menos de dos minutos llegara, ya puedo ver a los chicos como está luchando contra esa abominación «un momento acaban de golpear a Galahad, que es lo que hacen» —dijo Lin apresurando aún más su paso.

                —Ya casi un poco más…

 Junas estaba comenzando a quedar agotado, la fuerza que ponía en sus ataques y la velocidad en la que se movía, no eran rival para Adramon, pero él seguía sobre exigiendo a su cuerpo, los impredecibles zarpazos y letales arponazos de sus colas, no le daban un respiro a Junas, pero él estaba cumpliendo su cometido distraer a la bestia, como todos soldados de mayor experiencia, él estaba preparado para morir si era necesario.

 Ya los ataques de Adramon estaban rozando la armadura ligera de Junas quien se veía agitado, el sudor recorría su frente, su garganta pedía a gritos agua, era la primera vez para el que un monstruo lo llevaba a esos extremos, en uno de sus espadazos una de sus espadas salió disparada al ser repelida por una de las colas y cayó muy cerca de Raynard quedando clavada en el suelo.

                —Humano abraza la muerte, tu débil cuerpo no podrá seguir mi ritmo más tiempo, veremos de que es capaz el humano de cabello dorado.

                «¿Qué? Así que desde el inicio ha estado jugando con nosotros, despreciable ser, y yo pensé que tenías una pizca de honor»

                —Lo siento, joven Raynard lo dejo en sus manos —dijo Junas quien se movió de forma un poco más lenta y fue golpeado de lado por la cola recubierta de hueso.

                —¡junas!

 La desesperación de Raynard se hizo notar en su rostro, quien veía como junas era lanzado por los aires quien termino arrastrándose por el suelo varios metros y sus espadas quedaron en el suelo cerca de Adramon, Alphonse seguía corriendo lo más rápido de podía, alejándose aún más del lugar.

                «Debo ganar más tiempo» —Veamos si eres igual de inteligente como lo eres de fuerte bestia.
                —Qué es verde, bello, noble, y no le importa dar su vida por los más débiles.

                —Ha, ha, ha, ha, ya estas delirando por el miedo humano, estas quieto así que te lo dejare simple.

 Lin estaba a punto de encontrar cara a cara con Alphonse, este otro dio un puñetazo al suelo y salió una roca la cual parecía más resistente por un leve brillo que emitía, a su vez dejo a Galahad a un lado con cuidado y se preparó doblando bastante su torso, arrastro su pie derecho dejando todo su peso en este.

                —¡Lin acaba con el! 

                —¡Déjamelo a mí! —grito Lin, la cual salto sobre la roca e inclino bastante sus pies en esta.
                —¡Aquí vamos, Terra Nova!

 Alphonse golpeo con todas sus fuerzas la roca donde estaba Lin, y salió disparada a una insana velocidad, en dirección al monstruo Adramon, Alphonse cayo exhausto con la respiración muy agitada “tú puedes Lin”
                —Veremos quien muere al final asqueroso ser.

 Raynard desenvaino su espada y con la presión a su alrededor lanzo una onda de choque combinada con magia de viento, Adramon ya se había preparado y apunto con la punta de ambas colas hacia Raynard las cuales estaban cargando a su alrededor magia de trueno negro, capaz de destrozar a cualquier cosa que se pusiera en su camino.

                —Hasta nunca humano.

 El ataque de Raynard choco con el hocico de la bestia, pero esta la repelió de un poderoso mordisco, Adramon comento “patético” pero Raynard aún tenía otra carta bajo su manga, lanzo su espada hacia la frente de la bestia y esta se dividió de ocho partes las cuales brillaron con fuerza.

                —Conoce el arte de la espada de la casa Newgate, ¡cuchillas de luz! 

 Los trozos de espada se clavaron en la acorazada piel de Adramon, estas a su vez giraron y poco a poco desgarraron la piel del monstruo.

                —¡Molestia! ¡desaparece! —grito Adramon, quien estaba a punto de desatar su furia con un par de disparos de sus colas hacia Raynard quien se encontraba herido por el ataque anterior.

                —… ¡ja, ja! Creo que en otra vida te podre amar como te lo mereces mi Lin —dijo Raynard, el quedo en el suelo con un pie arrodillado tocándose el torso lastimado, con una mirada melancólica clavada en el hermoso cielo despejado.

                —¡Nadie más morirá hoy! ¡ahhhhhh! —grito Lin, quien apareció toda velocidad por la espalda de Adramon, ella le dio un espadazo en medio del cráneo, y sus colas apuntaron a cualquier dirección desatando rayos oscuros que esparcieron por los alrededores destrucción.

                —¡Señorita Lin! «espero que no haya escuchado nada de lo que dije, no es así como quiere expresarme mi amor»

                —¡Desgraciada humana! —grito Adramon, el cual fue herido de gravedad en su cráneo, la sangre verde comenzó a caer a la tierra.

 Lin dio varios giros después del golpe en al aire y cayo detrás de Raynard, ella lo tomo en sus brazos y se alejó, dejo a Raynard junto a Junas y volvió para hacerle frente a Adramon, este se encontraba furioso por el ataque.

 Los ojos de Adramon mostraban una ira descomunal, pero Lin no le dio tiempo y lo ataco por la espalda, de un limpio corte con su espada rebano ambas colas, estas cayeron las cuales se retorcían de manera desagradable salpicando de sangre sus alrededores. “Ahora no te daré tiempo, abominación” con ambas manos empuño su espada y corto el lomo de Adramon de un extremo a otro, los quejidos de dolor del monstruo resoban con fuerza en el ambiente, Lin le dio de forma repetida varias estocadas en las patas traseras.

                —¡Sucia humana! —grito Adramon, este cayo por los ataques en sus patas traseras, por el impacto los trozos de espada se salieron de su cuerpo.

                —Impresionante, lo va a derrotar a este paso «sabía que no me había equivocado en enamorarme de ti»

 Los ataques seguían sin descanso no eran muy profundos los cortes pero la dura piel ya no era problema para Lin, Adramon convoco truenos alrededor de el para alejar a Lin de su lado, esta los esquivo y cuando se proponía en seguir atacando un viento oscuro rodeo a la bestia, este se puso de pie sobre sus patas traseras que estaban demasiado dañadas, dio un rugido tal que Lin sintió que el miedo recorría su cuerpo, es la espiral de viento que lo cubría ella podía ver como unos ojos rojos cegadores la miraban con odio. 

                —¡Los odio! ¡los desprecio! ¡los aborrezco! ¡impuros humanos, no los dejare manchar más este mundo! —grito con gran furia Adramon, un fuerte temblor hizo estremecer la tierra.

                —No te dejare intentar nada más monstruo —dijo Lin, le dio un corte a la espiral, pero le rechazo su ataque.

 La silueta de la bestia ahora yacía de pie “fase suprema, modo Yggdra” el viento desapareció impulsando a todos hacia atrás, Raynard intento sostener a Junas, pero ambos fueron arrastrados por el viento, de igual manera para Alphonse y Galahad que se encontraba lejos, ahora la apariencia de Adramon era de una piel roja brillante con una especie de grabados o tatuajes de símbolos extraños por todo su cuerpo, ojos dorados, ahora al estar de dos patas su figura se veía mucho más imponente que antes.

                —Una cosa antes de morir, solo nosotros los reyes aparte de nuestros aliados los pastores, podemos ocupar el poder de nuestro señor, su nombre no necesitas saberlo” 

 Las pisadas de Adramon estremecían la tierra, en un instante llego al lado de Lin y la ataco con una de sus garras, ella contraataco chocando su espada con la garra el impacto la hizo salir disparada.

                —Se acabó humana, eres la primera en hacer que uno de los reyes ocupe esta forma, mi mala costumbre de hablarle al enemigo, hasta nunca.

  Adramon extendió sus imponentes brazos y cientos de pequeñas lanzas de trueno oscuro aparecieron a su alrededor, las lanzo contra Lin la cual como pudo repelió decenas de estas, pero por desgracia muchas de ellas impactaron contra ella dejándola mal herida en el suelo, el reforzado y refinado material de su armadura impidió que este fuera devorado por los truenos.
 
                —Acabare con tu agonía humana.

                —¡No Lin! —grito Raynard, el cual le lanzo una espada de Junas en el lomo del monstruo sin resultados.

                —Ya me encargare de ti, patético humano… fuiste un digno oponente mujer.

 A punto de darle el golpe final a Lin, Adramon preparo su más potente ataque, cargo en la palma de su garra derecha una especie de esfera hecha de truenos oscuros a los cuales les dio forma de una gran lanza, se impulsó para acabar con Lin.

                —¡Lin!

                —… «lo siento, padre, Mia, joven héroe, rey, chicos, he perdido» —Lin cerro sus ojos aceptando su destino.

                —No tan rápido mi niña, aún es pronto para rendirse —dijo un hombre con el uniforme de los caballeros de Elementaria quien llevaba puesta una gabardina oscura a modo de capa, de peinado hacia atrás de cabello castaño con aspecto en inicio de sus treinta años.

 El hombre apareció detrás de un colosal ataque de luz que despedazo con facilidad a Adramon y dijo unas últimas palabras “tú eres… ¿por qué?” “shh los muertos no hablan” daño de manera brutal todo el lugar donde estaba la bestia de la cual solo quedaron unos trozos de sus patas.

                —¡Maestro Edwin! —dijo Raynard con alegría al ver al hombre salvar a Lin.

 Edwin se acercó dónde estaba tirada Lin y le dijo mientras sonreía “Edwin Crossforce a su servicio hermosa dama” Lin dejo caer unas lágrimas de alegría al ver a Edwin.

                —Padre… gracias a la diosa, llegaste en el último momento, por favor ayuda a los demás están heridos, yo estaré bien no te preocupes —dijo Lin estirando una mano hacia Edwin quien sujeto esta con cuidado.

                —Descansa mi niña —dijo Edwin, reconfortando a Lin con una caricia en sus mejillas, este cayo dormida por el cansancio de la batalla y todo el daño acumulado.

Gracias por leer.

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